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El “Monumento de la Victoria” causó polémica; será demolido próximamente

viernes, 5 de agosto de 2022 · 01:30

RIGA (EFE).— El controvertido “Monumento de la Victoria” en un parque de Riga que suscitó un minicrisis de Gobierno en Letonia en mayo pasado será demolido en las próximas semanas, declaró ayer el alcalde de la capital, Martins Stakis.

El alcalde dijo a medios locales que ya se eligió a un contratista en un proceso confidencial para desmantelar y retirar el memorial, que consiste en un pilar de 80 metros de altura, con estatuas que representan a soldados del Ejército Rojo y una figura femenina.

Stakis explicó que el proceso de selección del contratista se hizo de modo confidencial “por razones de seguridad nacional” ya que tanto parte de la población local rusófona como Rusia se habían opuesto a la demolición de lo que consideran un homenaje a la victoria soviética sobre la Alemana nazi en 1945.

Entre los ciudadanos étnicos letones —entre ellos miles que se manifestaron a final de mayo para pedir la demolición— el lugar está considerado como una glorificación de la ocupación soviética y del régimen totalitario que se instauró en 1945 y hasta que Letonia accedió a su independencia en 1991.

La controversia en torno al monumento se reabrió cuando, tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en febrero, las autoridades letonas restringieron el acceso al lugar el 9 de mayo, fecha en la que principalmente letones rusófonos solían reunirse para depositar ofrendas de flores y escuchar discursos y actuaciones con canciones de guerra soviéticas.

La conmemoración se restringió y solo se permitió últimamente acceder a pequeños grupos en 2020 y 2021 por las restricciones impuestas por la pandemia, pero este año la policía recibió la orden de limitar de nuevo el acceso como gesto contra la invasión rusa de Ucrania.

Las ofrendas de flores sucedieron el 9 de mayo sin incidentes pero la distribución de vídeos en los que se veía a trabajadores municipales retirándolas con un buldócer suscitó concentraciones espontáneas al día siguiente en las que algunos manifestantes exhibieron banderas rusas y gritaron lemas antiucranianos a equipos de televisión locales.

Los manifestantes fueron dispersados por la policía al llegar la noche. Elementos nacionalistas del Gobierno de coalición del primer ministro, Krisjanis Karins, pidieron la dimisión de la ministra de Interior, Marija Golubeva, por considerarla responsable de que la policía no evitara desórdenes.

El primer ministro se mostró de acuerdo con la dimisión pero además destituyó al ministro de Economía, cargo desempeñado por la Alianza Nacional, un gesto que se interpretó como una respuesta política.

Una fuente del Ayuntamiento de Riga que no quiso identificarse dijo a Efe que las consideraciones sobre la seguridad fueron una preocupación seria en relación con la demolición del monumento para evitar incidentes contra el contratista y para iniciar los preparativos ante las concentraciones que puedan ocurrir una vez que los equipos de demolición comiencen sus trabajos.

Tanto el Consejo Municipal como legisladores nacionales fijaron el 15 de noviembre, tres días antes de que se celebre el Día de la Independencia de Letonia, como límite para la destrucción completa del monumento, inaugurado en 1985.

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