“Mi pueblo gime. ¿Dónde están los hombres de la tierra? El monte muere, la tierra muere, los animales mueren, ¿dónde están los que deberían cuidarles?”.
Éstos fueron los primeros versos que Patricia Martín conoció de Elisa Chavarrea en una de esas bohemias de libre espíritu y filosofar que frecuentaban. Y si quedaba alguna duda de cuánto la escritora yucateca amaba sus raíces y cuánto respetaba la naturaleza, bastaba ver cuán pequeña era su caligrafía, diminuta como para ocupar todo el espacio que la página ofrecía, ¡porque quería ahorrar papel!
Con esta anécdota de Martín, coeditora del poemario “U súutukil xik’ nal (Tiempo de volar)”, dio inicio la presentación de este libro de Chavarrea Chim, anteanoche en el anexo de la Pinacoteca del Estado, en el Callejón del Congreso, junto al Palacio de la Música.
El evento se desarrolló en torno a la acogedora atmósfera de una sala de estar, de luz tenue apenas rota por una lámpara de pie para permitir a la autora y a la actriz Socorro Loeza leer algunos versos en una suerte de lectura performativa bilingüe. Entre verso y verso, el jaranero Joel Sánchez pintó lo mismo en el suelo del escenario que en el almud de madera los ágiles pasos, la gracia y la elegancia del baile tradicional yucateco, en una expresión desprovista adrede de fondo musical, en que el sonido de las alpargatas se tornó vibrante en la profundidad del silencio.
“Nací de una mujer de un lugar distante, un día que el Sol se durmió, las hormigas celebraron y los pájaros nunca dejaron de cantar”, fue uno de los primeros poemas de la velada, presentado en maya por Elisa y en español por Socorro.
La vida de las mujeres, la lucha por la supervivencia en el campo, las infancias y la complejidad de las relaciones amorosas son algunos de los temas que aborda la escritora. Los textos surgen desde una mirada sagaz en la cual no faltan las referencias a la cultura del Mayab y el amor a la naturaleza.
A través de su poesía, Elisa Chavarrea, galardonada con el XV Premio Internacional de Poesía del Mundo Maya en 2021, muestra cómo el idioma indígena se resignifica para expresar la cosmovisión de un pueblo vivo, “de una cultura que es utilizada repetidas veces como recurso mercantil o turístico e incluso político, cuando en realidad se trata de una población que forma parte de la sociedad actual y con la que se interactúa día a día y en numerosas ocasiones sin mirarla”.
Para Adolfo Calderón Sabido, quien hizo algunos comentarios sobre la obra, la poesía de Elisa, anclada en las profundidades de la tradición y proyectada hacia la universalidad del sentimiento humano, es un canto polifónico en el que cada poema resuena en sus propios tonos y matices. “Es un tapiz tejido con hilos de melancolía, deseo, pérdida y esperanza, en que cada verso se convierte en un espejo que refleja las facetas más íntimas del alma”.
La artista Fritzia Irizar, en representación de Proyecto Y, que colaboró con la edición del texto, y el antropólogo y mayista Fidencio Briceño Chel destacaron el valor que aporta la obra de Elisa en el esfuerzo por divulgar y preservar la tradición oral maya, su sincretismo y espiritualidad.
El poemario cuenta con prólogo del investigador vasco John Sarasua. En la producción y diseño participaron Pamela Monsreal, Tania Bohórquez, César Can, Lilia Barbachano, Luis Castrillón y Diego Barjau, entre otros. La edición contó con el apoyo de la promotora de arte Catherine Petitgas a través de la plataforma de arte contemporáneo Proyecto Y.
“U súutukil xik’ nal” puede adquirirse a través de @proyecto_meteorito, a $150.— Emanuel Rincón Becerra
