Hola a todos. Ya es viernes con V de vino; además honramos a nuestros seres queridos que nos antecedieron en este camino de vida. El honor también se convierte en celebración y en respeto por nuestros seres queridos; es un motivo más para reunir a la familia.
Hoy es el día de todos los santos y en la reunión nunca faltan los tradicionales mucbilpollos, llamados coloquialmente pibes; nombre derivado de la palabra de origen maya “pib” que significa enterrado.
Eso sí, que no se mal interprete, aquí la gente no practica canibalismo, ya que en Argentina, mi país de nacimiento, a los chavitos, a los niños, se les llama coloquialmente “pibes”.
El pib es una especie de tamal grande relleno con carne, puede ser de pollo, cerdo o ambos. Algunos también lo preparan con espelón, que le da esa sutileza a la hora de amalgamarse con todo el conjunto de ingredientes. La preparación también incluye achiote y todo va envuelto en hoja de plátano soasada, pasada un momento por la lumbre.
Se trata de un alimento que se le antoja a la mayoría de los yucatecos para estas fechas, que bien podría comerse en cualquier época del año, ya que tiene un sabor único y es tan adictivo que no puedes dejar de comer solo una porción.
Maridaje
Un buen lector de Diario de Yucatán me preguntó con qué vino se puede acompañar, armonizar o maridar este delicioso manjar. Con el paso del tiempo he descubierto que los productos condimentados con achiote tienden a tener mayor persistencia en boca; en este caso mi sugerencia es un buen syrah, puede ser mexicano, ya que es un vino con características ideales para ese tipo de condimentación.
Ahora, si desean ser un poco más excéntricos y animarse a algo diferente, recomiendo ampliamente comer pibes con un vino espumoso seco, la sensación de equilibrio en boca es única e irrepetible.
Otro vino que podría ir de la mano con este tipo de comidas sería un cabernet sauvignon, ya que la potencia, robustez y magnífica estructura de un vino tinto de ese calibre hará que se limpie completamente el paladar, además ayudará a disolver y a relajar el estómago de tanta carga grasosa.
La próxima semana me cuenta cómo les fue la experiencia de vino con los tradicionales pibes.
Salud y honor a quien honor merece, los que tienen las tradiciones a flor de piel, coloquemos esa ofrenda de un buen pedazo de pib para esos seres queridos que ya no están y agregaremos una buena copa de vino. Nuestros seres queridos nos lo agradecerán donde quieran que se encuentren. Los dejo y hasta la semana próxima.
*Sommelier.
