“En primer lugar tú tomas una copa, después la copa se toma a la bebida, y por último es la bebida quien te toma a ti”, F. Scott Fitzgerald (1896-1940).
Los efectos más fuertes del alcohol ocurren en el sistema nervioso central. A pesar de que el etanol es una molécula pequeña capaz de atravesar barreras biológicas, el alcohol tiene efectos sobre áreas cerebrales y sistemas de neurotransmisión definidos.
La explicación científica sobre este tema es muy amplia y no se puede abordar en estos cortos renglones, pues como todos sabemos, el cerebro es un órgano muy complejo. Entonces trataremos de resumir, para ustedes, queridos lectores, los efectos del etanol (alcohol) en el sistema nerviosocentral.
Los estados de euforia, bienestar, desinhibición y relajamiento que sienten las personas después de haber ingerido “algunas copas” son resultado del efecto depresor del alcohol. Conforme aumenta la concentración de etanol en el cuerpo aparecen problemas para coordinar el habla y el pensamiento. Si la concentración se incrementa, la respiración se deprime. Una intoxicación puede provocar coma e incluso la muerte.
Efectos neuroquímicos. El cerebro es uno de los órganos más sensibles al efecto del alcohol. Con bajas dosis se estimula y con altas se deprime. Se cree que el déficit de memoria y la pérdida neuronal en los alcohólicos crónicos, así como las crisis que se observan durante la supresión del alcohol pueden deberse a la activación de un receptor llamado glutamato.
El consumo prolongado del alcohol puede generar una reacción tóxica en el cerebro y así provocar enfermedades neurológicas. Nombraremos algunas de ellas:
Síndrome de Korsakoff. Se manifiesta con amnesia, ansiedad, depresión y pánico. Falta de coordinación motora y visual e imposibilidad de cambiar de ideas.
Encefalopatía de Wernike. El etanol al sumarse a una dieta inadecuada ocasiona desnutrición en los alcoholicos. Esta enfermedad se manifiesta por la marcha tambaleante y la confusión mental.
Síndrome de abstinencia alcohólica. Es causado por la interrupción del consumo del alcohol. Se manifiesta con temblores, náusea, taquicardia, alucinaciones, temor, convulsiones y delirio.
Degeneración cerebelosa alcohólica. Esta alteración es mas frecuente en el varón y se caracteriza por la pérdida de las células de Purkinje en el cerebelo. La degeneración puede ser reversible si se logra la abstención. Sin embargo la pérdida de los neurópilos es irreversible. Se presenta después de diez o más años de consumo excesivo de etanol.
Miopatía alcohólica. Son alteraciones en los músculos esqueléticos y cardiacos producidos por el abuso del alcohol. Se caracteriza por la debilidad, hinchazón o calambres del músculo afectado.
Adicción al alcohol
Además, el abuso de la ingestión del alcohol puede causar adicción.
Los investigadores que estudian los efectos clínicos han utilizado el término “dependencia del alcohol”, que se define en los siguientes aspectos:
Tolerancia al alcohol y dependencia física y psíquica. La física se refiere al estado fisiológico alterado y la segunda al consumo creciente del alcohol que provoca que las personas inviertan tiempo en conseguir la bebida y recuperarse de los efectos que le produce, lo que ocasiona un descuido en sus actividades sociales y laborales, así como daños físicos y psicológicos muchas veces irreversibles.
El tratamiento para superar el alcoholismo debe ser integral, médico, psicológico y social.
Datos obtenidos de libro “Beber. Historia de las bebidas alcohólicas en México”.
