En formato virtual, tuvo lugar ayer la conferencia inaugural del Primer Congreso de Cine del Siglo XXI, organizado por el grupo Dossier21 y la Universidad de las Artes de Yucatán (UNAY).
El tema principal fue la exposición de la Dra. Rocío González de Arce Arzave: “Ecocrítica y Cine: Campo Disciplinario Emergente en México”.
La doctora presentó su análisis resultado de la investigación de maestría sobre la interrelación entre la ecología y el cine, una perspectiva que, aunque dijo ha sido incipiente en el país, promete abrir nuevas líneas para la investigación y el entendimiento del medio ambiente a través del séptimo arte.
Con una formación inicial en biología y un extenso recorrido en el análisis cinematográfico, la Dra. González de Arce explicó que la ecocrítica es un enfoque surgido en los años 60 dentro de los estudios literarios y que, desde finales del siglo XX, se ha expandido para incluir diversas expresiones culturales, entre ellas el cine. A lo largo de su intervención, subrayó la relevancia de examinar el “cine verde” o cine ambiental, un género enfocado en visibilizar problemáticas ecológicas y que, en México, aunque sin una tradición consolidada, ha empezado a dar sus primeros pasos en los estudios críticos.
La ponencia exploró también el término “ecocinecrítica”, una propuesta del investigador Adrian Ivakhiv para denominar esta corriente, mientras que David Ingram prefiere el concepto de “estudios ecofílmicos”.
A pesar de estas definiciones en desarrollo en el ámbito internacional, en México el campo aún es reducido, sin una red consolidada de investigadores ni estudios sistemáticos.
A juicio de la doctora, “falta todo por hacer” en esta área, aunque reconoció la labor de ciertos académicos, como Carolyn Fornoff, cuya investigación sobre cine y literatura ecocrítica ha sido un punto de referencia para su propio trabajo.
Sobre el desarrollo del cine verde en México, dijo que la conciencia ambientalista ha evolucionado en el cine nacional desde mediados del siglo pasado.
Presentó dos filmes esenciales en este proceso: “Sombra Verde” (1954) de Roberto Gavaldón y “Viento Negro”, que ilustran el surgimiento de una conciencia ecocéntrica, que contrasta con la visión antropocéntrica predominante en el cine mexicano.
A través de un detallado análisis de esas películas, la ponente mostró cómo se manifiestan temas de transición entre la naturaleza dominada por el hombre y una búsqueda de retorno a lo salvaje, en un paralelo con la Divina Comedia de Dante.
Posterior a ello mostró diferentes cintas en las que se ha podido ver bosquejos de ecocine, mejorando en largometrajes, mediometrajes, pero sobre todo en cortometrajes desde los años 70 hasta los 2000-2010 que abarca su investigación, viéndose sobre todo en el año 2009 una elevación al menos 450 producciones verdes, comparado con las 50 logradas en 2004 o las 25 en 1994, de acuerdo a sus registros gráficos.
Hizo también mención especial al que ella considera el primer largometraje importante en este género, “El cambio”, de 1971, dirigida por Alfredo Joskowicz, con una duración de 86 minutos, y como parte del cine independiente mexicano.
La trama gira en torno a dos jóvenes que, viviendo en medio de la contaminación ambiental y auditiva de la Ciudad de México, buscan refugio en una playa supuestamente virgen en Veracruz, misma que descubren está siendo contaminada por empresas que tiran deshechos al océano. Los jóvenes deciden protestar y se crea todo un clima ambiental, social y político en torno a ello. Considera este filme el parteaguas del “Cine verde”. La conferencia fue una invitación a reconocer la importancia de este emergente campo de estudio en México, así como inspirar a otros investigadores y cineastas a crear obras y estudios que resalten la compleja relación entre el cine y la ecología. Con un mensaje de urgencia y optimismo, la Dra. González de Arce dejó claro que la ecocrítica tiene el potencial de transformar el cine mexicano y contribuir a la conciencia ambiental desde una perspectiva artística y ética.— DARINKA RUIZ MORIMOTO
Parteaguas Más
“El cambio”, de 1971, de Alfredo Joskowicz, es el parteaguas del cine verde según la doctora.
De qué trata
Dos jóvenes huyen de la contaminación ambiental y auditiva de la Ciudad de México en una playa supuestamente virgen en Veracruz, pero descubren que está siendo contaminada por empresas que tiran deshechos al océano y deciden protestar. Se crea todo un clima ambiental, social y político en torno a ello.
