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Violinistas poco convencionales que les sacan chispas a las cuerdas

(Material sensible para músicos académicos y conocedores)

El violín es uno de los instrumentos fundamentales de una orquesta y uno de los favoritos del público y de los compositores en solitario. Beethoven, Mozart, Vivaldi, Bach, Brahms, Bruch, Paganini, Sibelius, Shostakovich… todos compusieron conciertos para violín aunque dicen los expertos que los que mejor compusieron obras para violín y orquesta fueron Ludwig van Beethoven, Félix Mendelssohn y Johannes Brahm durante el Romanticisimo.

Según Letraslibres, hay cuatro conciertos para violín del siglo XIX que sobresalen: los conciertos escritos por Beethoven, Brahms, Mendelssohn y Bruch.

“Es preciso atravesar cualquiera de estos caminos de manera devota si se busca el luminoso adjetivo de la perfección”, dice Aura Antonia García en el artículo, donde también menciona que hay una diferencia entre virtuoso y Maestro del violín, pues el segundo tiene un halo de misticismo del que el primero carece.

No faltan los “top ten” de los mejores violinistas del mundo, aunque esas listas son bastante subjetivas  y siempre tienen detractores entre los melómanos, pero salvo las mejores opiniones, Maestros, lo que se dice Maestros, están Jascha Heifetz, llamado “El violinista de Dios”; Shlomo Mintz, Fritz Kreisler, Yehudi Menuhin, Itzhak Perlman, David Oistrakh e Isaac  Stern, entre otros, y más recientemente violinistas de renombre como Joshua Bell, Midori Goto o Maxim Vengerov, por ejemplo, que no nos atreveríamos a llamar leyendas todavía.

También hay violinistas muy talentosos que se especializan en un solo periodo de la música, como Fabio Biondi, violinista y director de orquesta italiano, especialista en música barroca, fundador y director de la orquesta de música barroca Europa Galante.

Realmente les invito a escuchar y disfrutar de esta agrupación, con sus grandes solistas invitados como la mezzosoprano Vivica Genaux, cuya técnica vocal y manejo del fraseo es única, y el bajo barítono Ildebrando D'Arcangelo. Realmente van a disfrutar sus interpretaciones bajo la dirección de Biondi.​

Pero fuera de los maestros, los virtuosos y las celebridades, que también las hay en la música clásica, llaman particularmente nuestra atención aquellos que han roto el molde, los estrafalarios y poco convencionales músicos que además de virtuosos tienen o tuvieron muy buen marketing y no se ciñen a la música clásica, incursionando en el rock, el jazz, el pop o haciendo fusiones, no siempre del agrado de los académicos.

He aquí algunos ejemplos ineludibles:

Nigel Kennedy

Este caballero inglés, que dicen que no tiene mucho de caballero, pues en sus conciertos suele mostrar un lenguaje bastante “florido”, nos encantó desde que lo vimos tocar “Las cuatro estaciones” de Vivaldi con zapatos raros, vestimenta estrafalaria y peinado punk.

A mucha gente le molesta su producción psicodélica, con micrófonos, pantallas gigantes, luces y demás, lejos de las salas de conciertos serias, pero se les olvida que Kennedy estudió con Yehudi Menuhin y ha vendido más de un millón de copias de su versión de "Las cuatro estaciones" de Vivaldi, además de que sus interpretaciones deslumbran y estremecen.

Un crítico lo describe de manera impecable:  “Kennedy -el niño malcriado de la música que hizo de sí mismo un personaje, el artista bocasucia que repugna y atrae a los burgueses que todavía quedan, aunque haya logrado hacer popular un tipo de música que nunca fue hecha para las masas”.

Y creo que en eso radica su mérito. No hay que olvidar que Beethoven también fue un músico que escribía para las masas y que “inventó” el gran sonido sinfónico.

David Garret

No nos encanta tanto en persona como en sus muy producidos videos, pero sin duda este violinista alemán de cabello rubio, tatuajes y cara de ángel, que también es modelo, se vende solo, y no porque haga cóvers de rock hay que menospreciar su enorme talento, pues para interpretar a Paganini se requiere virtuosismo (lo llevó a la pantalla grande en “El violinista del diablo” y continuamente toca sus Caprichos en vivo).

Cuando vino a Mérida hace unos años, al entonces llamado Coliseo Yucatán, no nos fascinaba mucho la idea de verlo tocar masivamente pues, al igual que Kennedy, trae bastante producción. Pero es importante valorar también el contexto, estilo, formato de cada concierto, y disfrutarlo aunque la acústica sea totalmente diferente a la pureza de una sala de conciertos.

Garret proyecta y gusta, toque lo que toque, porque tiene técnica, tiene escuela (fue alumno de Itzhak Perlman) y debe ser la envidia de muchos músicos, pues a los 13 años ya grababa con el prestigioso sello discográfico Deutsche Grammophon Gesellschaft.

Garret no solo toca en espectáculos masivos, también ha sido solista de destacadas orquestas, como la Filarmónica de la Scala.

Ara Malikian

Este rockstar del violín, como también le han llamado a Garret, es un libanés de ascendencia armenia de aspecto estrafalario y cabellera salvaje.

Se formó en Alemania e Inglaterra con prestigiados maestros como Ruggiero Ricci, le han llovido los premios y las presentaciones en las más famosos salas de conciertos del mundo, como el Carnegie Hall de Nueva York o el Musikverein de Viena; invitado por orquestas sinfónicas y directores importantes, es uno de los violinistas más solicitados de la actualidad.

También ha incursionado en el cine, la televisión y el documental, y en proyectos de música popular, como el flamenco o el rap con gran éxito.

Su amplio repertorio incluye las grandes obras para violín, incluyendo integrales como los Caprichos de Paganini,  y música de otras culturas que interpreta con virtuosismo y expresividad. Como Pulp Fiction es una de las películas de culto cuya banda sonora es bastante conocida, aquí les dejamos esta explosiva versión tarantinesca con influencia oriental.

Vanessa Mae

No soportábamos ver cómo destrozaba a los clásicos con atrevidos cóvers que poco dejaban de las versiones originales.

Con sintetizadores de fondo y un mundo de bailarines y actores, la nacida en Singapur es más una diva del violín que una violinista seria, si bien al igual que los anteriores violinistas tiene formación clásica y fue niña prodigio (su primer concierto como solista fue acompañando a la Orquesta Filarmónica de Londres y el director del Royal College of Music la admitió como alumna regular con tan solo once años para tomar clases avanzadas, al ver sus dotes naturales para la música), su mamá supo capitalizar su carrera como su mánager.

Armada con su famoso violín eléctrico se autonombró creadora  de la “fusión tecno-acústica”, firmó con EMI Music y se hizo famosa. En 2000 se retiró de EMI y firmó con Sony. Hace veinte años que no hace nada nuevo.

Vivaldi se retorcería en su tumba con esta versión que Vanessa llamó “Tormenta”.

¿Qué es 39 kilómetros?

"39 kilómetros" es una columna digital escrita por Patricia Garma Montes de Oca. Se publica los lunes, miércoles y viernes.

Dale click a la imagen de abajo para leer algunos de los textos de Pati Garma ya publicados en nuestro sitio:

Columna 39 kilómetros

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