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Un silencio con múltiples voces

Adolfo Calderón Sabido con su primera novela “El mismo silencio”

Adolfo Calderón Sabido habla de su primera novela

No es lo que se sabe de la historia, sino lo que no se sabe, lo que se imagina, lo que motivó a Adolfo Calderón Sabido a escribir una novela que le llevaría siete años terminar y que publicó gracias al Premio Estatal Tiempos de Escritura 2020: “El mismo silencio”.

El personaje principal de la novela es el General Salvador Alvarado, odiado por unos y admirado por otros, entre ellos el autor, que no sucumbió ante la tentación de reflejar una sola ideología sino que se fue por el camino narrativamente correcto: ofrecer varias perspectivas de Alvarado y de la época mediante una novela polifónica en la que todos tienen voz: Alvarado, los hacendados, los indígenas, las feministas... todos ellos personajes reales.

“Que Alvarado tuviera esta dualidad me parece más interesante. Voy investigando y empiezo a dar con esa parte de la historia de Yucatán que yo quería contar, lo emocional, imaginar qué es lo que él estaba pensando o cómo se escuchaban las balas, todo esto que nos permite la novela plantear o recrear es lo que me interesaba”.

Para el escritor, el reto principal de esta novela fueron las voces femeninas.

“Hay diferentes tipos de voces femeninas y tenían que sonar diferente porque las ideologías son diferentes. La novela está narrada en una época bastante progresista, en 1915, cuando se convoca el Primer Congreso Feminista, entonces había qué pensar cómo plantear a la mujer y no podía ser como la clásica esposa”.

En el caso de Laureana, en vez de describirla como la clásica esposa sumisa de un general, la imagina como una mujer segura de sí misma, incluso un poco irreverente con su marido.

“Me interesaba que todos los personajes tuvieran una voz e ideología propia, y no que reflejaran mi ideología, y eso lo logré a través de la estructura polifónica”.

Esas diferentes visiones van a permitir que el lector se sorprenda con lo que se cuenta de los hacendados, las tiendas de raya o el derecho de pernada.

“Por un lado vas a odiar a los hacendados, pero por otro vas a decir ‘oye, espérate, hicieron el centro meteorológico, construyeron el hospital O’Horán, había desarrollo económico’, o sea también vas a escuchar la voz de los hacendados, la de Alvarado, había que darles tribuna a todos en la novela”.

“El mismo silencio” es la primera novela de Calderón Sabido, más identificado con la poesía. Sin embargo, asegura que en la literatura no debe haber géneros.

“Lo último que nos debe importar es el género, vemos incluso libros como ‘Temporada de huracanes’ de Fernanda Melchor que mezcla la novela con el periodismo; creo que lo importante hoy por hoy es contar una buena historia”.

Confiesa, sin embargo, que la novela, a diferencia del cuento, por ejemplo, sí requiere mucho compromiso porque son textos de largo aliento, y que para entrar al concurso del Premio Estatal Tiempos de Escritura 2020, en la categoría de novela corta, que ganó, tuvo que sintetizar en tan solo 90 hojas una novela de 250 páginas.

“Eliminé muchos pasajes históricos y me concentré en la emoción de los personajes, en el desamor, la infidelidad, la frustración...”.

Acortar la novela fue un trabajo tan agotador para él, que casi terminó quitando hojas al azar, confiesa.

“Muchas veces estuve a punto de tirar la toalla, así que ganar el premio me reafirmó en la literatura”.

Calderón Sabido confiesa que sabía dónde comenzaba y terminaba la historia, pero fue cambiando escenarios y gracias al consejo del escritor Jorge Lara Rivera fue trabajando los personajes individualmente, algo que le resultó muy bien.

“Me ayudó a que no hubiera incongruencias, para que no empezaran hablando de una forma y terminaran hablando de otra”.

Sobre qué sintió al terminar una novela que le llevó siete años (cuatro de ellos solo de escritura, sin tomar en cuenta lecturas relacionadas e investigación), dijo que ponerle punto final “es toda una experiencia”.

“Es algo sumamente satisfactorio, sientes que valió la pena que cuando menos ya tienes una historia construida y cuando la relees y dices ‘pues sí, como que sí calza todo’, y de repente piensas ¿y ahora que sigue, no? O sea, terminar una novela que escribiste durante cuatro años de tu vida y decir ¿y ahora cómo la publico, hacia dónde voy? Por eso el concurso cayó en el momento justo”.

Dice que precisamente en Yucatán hace falta buscar los mecanismos para que los escritores publiquen sus obras, y crear la imagen del agente literario, que no hay.

En su caso, escribir una novela lo animó a impulsar un taller del género, el primero de novela que habría en Yucatán, si no mal recuerda, pues de poesía y cuento hay varios.

“Es un buen momento para mirar a ver qué es lo que los creadores de Yucatán están haciendo en la materia y ojalá las autoridades de cultura y las personas relacionadas con la cultura lo hagan, porque hace falta un agente literario”.

“Existen muchísimos libros de gran calidad en Yucatán que se quedan en las librerías por falta de promoción, así que estoy muy agradecido con esta entrevista, con el Diario de Yucatán, y también quiero agradecer a Nitro/Press que ha hecho una gran labor como editorial y pusieron la novela en todo el país, están en todas las librerías Gandhi y Péndulo a nivel nacional”.

Además del taller, Adolfo ya está trabajando en dos novelas más, una sobre la mafia en Yucatán, una especie de “El Padrino” con guayabera, y otra sobre Cristina, la niña atacada sexualmente y asesinada en Tahdziú, noticia que lo conmocionó porque sucedió en uno de los municipios más pobres de Yucatán, y que fue considerado incluso de los más pobres de Latinoamérica, y por el dramatismo del caso.

“El problema es que a veces cuando la niña o niño abusado vence el miedo y cuenta lo que le pasó, su familia le dice ‘no lo vayas a decir’, es por un tema de vergüenza o de no sé qué”.

“Soy un convencido de que la novela no debe de moralizar ni juzgar ni mucho menos, simplemente a veces mostrar la realidad y mostrar esas emociones de los personajes”, dice sobre el enfoque que les dará.

Aconseja a los que quieran dedicarse o se dediquen a la literatura elegir temas que de verdad los apasionen, sobre todo si piensan escribir novela, pues de lo contrario irán perdiendo motivación.— Patricia Garma

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