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Son influencers de tercera edad

Sandra Sallin

Adultos mayores causan revuelo en las redes sociales

NUEVA YORK (AP).— Joan MacDonald tenía 71 años y estaba mal de salud. Por su sobrepeso debía tomar pastillas para controlar el colesterol, la presión alta y los problemas renales.

Su hija le advirtió que quedaría inválida si no cambiaba de estilo de vida. Así que lo hizo: fue al gimnasio por primera vez y empezó a cuidar su alimentación con la ayuda de una nueva herramienta: el iPhone.

Hoy en día, con 75 años a cuestas, MacDonald goza de buena salud, un cuerpo atlético y 1.4 millones de seguidores en Instagram.

Ella es una de la creciente lista de personas mayores que han acumulado un número sustancial de aficionados en las redes sociales con ayuda de personas mucho más jóvenes.

“Es tan raro encontrar a alguien de esa edad que haga todas esas cosas”, dice una de las seguidoras, Marianne Zapata, quien vive en Nueva York y tiene 18 años. “Es algo sumamente positivo en lo que pensar”, añade.

Inspirándose a sí mismos y a otros, los influencers mayores (apodados “grandfluencers” en inglés, una palabra híbrida de grandparents —abuelos— e influencers) están incluso monetizando su incursión en las redes sociales.

MacDonald tiene contratos de promoción con la marca de ropa deportiva Women’s Best y el dispositivo antiestrés Sensate. Incluso cuenta con su propia app de cuidado de la salud, que lanzó apenas poco después de que aprendiera cómo usar ese tipo de tecnología.

En TikTok, cuatro amigos que se autotitulan @oldgays —el más joven de ellos tiene 65 años— tienen 2.2 millones de seguidores, entre ellos Rihanna. Cuentan con un contrato de promoción con Grindr y deleitan a sus seguidores con su cómica ignorancia sobre la cultura popular.

Otros se enfocan en la moda y belleza, recomendado productos en Amazon y ofreciendo cursos de maquillaje. Lagetta Wayne, a sus 78 años, ha recibido mensajes de adolescentes pidiendo que sea su abuelita mientras cultiva vegetales y los cocina en su casa de Suisun City, California, en la cuenta @msgrandmasgarden de TikTok.

Wayne, quien acumula 130,500 seguidores desde junio de 2020, debe su éxito en las redes sociales a su nieta adolescente. Su primer vídeo, en que ofrece un paseo por su jardín, recibió 37,600 clics de aprobación.

“¿Qué es TikTok?”

“Un día mi jardín se veía muy bien. Me emocioné y le pedí a mi nieta que me tomara unas fotos”, dice. “Ella me dijo que las iba a poner en TikTok. Y yo respondí: ‘¿Qué es TikTok?’. Jamás había escuchado de eso”.

En Cathedral City, California, Jessay Martin, de 68 años, es el segundo “más joven” del grupo Old Gays.

“Creí que iba a pasar el resto de mis días relajándome, pero esto está cobrando fuerza. Yo antes tenía mi semana bien estructurada: el lunes iba a trabajar en el almacén del centro de ancianos, el martes y viernes hacía yoga durante hora y media, miércoles trabajaba como recepcionista en el centro. Se me pasaban los días, sin socializar, sin ver a otras personas ni involucrarme en la comunidad, pero, Dios mío, esto de los Old Gays lo ha cambiado todo”, admite.

Al igual que MacDonald, los Old Gays han pulverizado los estereotipos sobre la vida de los ancianos.

“Están demostrando que cualquiera puede hacer estas cosas, que no hay que tenerle miedo a la vejez, eso es algo que los jóvenes no saben”, afirma Alison Bryant, vicepresidenta de la organización de jubilados AARP.

“La autenticidad que estamos viendo en estos influencers ancianos es realmente refrescante. Es parte de la complejidad de sus experiencias, están trayendo otras áreas de su vida a ese campo. Son abuelos, bisabuelos, cónyuges. Cada vez se sienten más cómodos con su propia identidad”, añade.

Sandra Sallin, bloguera y artista, ha acumulado paulatinamente 25,300 seguidores en Instagram. Recientemente se sumó al grupo el clavadista olímpico Tom Daley, quien expresó admiración por el pastel que hizo.

Sallin, aficionada a la pintura de labios y quien comparte sus experiencias de belleza y cocina, también suele dar a conocer fotos de su pasado y otros momentos, como cuando voló en avioneta antigua en 2020.

Toby Bloomberg, residente de Atlanta de 69 años, es una de las seguidoras de Sallin, a quien descubrió cuando la vio en el programa “Clash of the Grandmas” del canal Food Network.

“Ella habla bastante sobre la vejez. Eso es muy inusual en las redes sociales, donde obviamente la mayoría de la gente es joven”, señala.

De hecho, fue la experiencia de envejecer lo que atrajo a Sallin a las redes sociales. “Quise ampliar mis horizontes. Me sentía cada vez más vieja, que mi mundo se achicaba, mis amigos se estaban enfermando o se estaban mudando a otra parte”.

“Así es que comencé mi blog porque quería comunicarme con otros. Y a partir de allí me enteré de esto que se llama Instagram”.

“Fue por puro accidente. Me sorprende ver que mis seguidores son 30 o 40 años más jóvenes, pero también hay más viejos, que están hartos y que ahora dicen: ‘¿Sabes qué? Voy a empezar a ponerme lápiz labial’”.

Tercera edad Detalles

En 2019 la organización de jubilados AARP llevó al cabo un sondeo sobre tecnología:

En contacto

En su mayoría, las personas que superan los 50 años de edad usan la tecnología básicamente para mantenerse en contacto con familiares y amigos.

“Facebookeros”

Menos de la mitad de ese grupo de población usa las redes sociales a diario para ese fin y cuando lo hace emplea sobre todo Facebook.

No se enredan

Solo el 37% de las personas mayores de 70 años usaba redes sociales a diario en 2019.

Más plataformas

En los meses de pandemia, sin embargo, ha aumentado el número de las que se aventuran en otras plataformas, muchas veces influenciadas por personas de su misma edad, indica Alison Bryant, vicepresidenta de la AARP.

Dudas en la negociación

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