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Agradecidos con el amor de Dios

Monseñor Jorge Carlos Patrón Wong y el presbítero Jorge Carlos Menéndez Moguel cumplieron 33 años como sacerdotes; fueron ordenados el 12 de enero de 1988. Arriba

Patrón Wong y el padre “Manito”, de aniversario

Salud de cuerpo y alma para poder ser un activo dentro de los planes de evangelización y de los proyectos de Dios así como estar a la altura de lo que el pueblo de Dios espera de sus sacerdotes es lo que piden monseñor Jorge Carlos Patrón Wong y el presbítero Jorge Carlos Menéndez Moguel en la conmemoración de su 33er. aniversario sacerdotal. Junto con ellos también fue ordenado el presbítero Juan Pablo Mex Caamal, quien por cuestiones de salud no pudo ser entrevistado ayer.

Esta fecha importante “la sintetizaría en dos palabras relacionadas con lo vivido el año pasado por la pandemia: gratitud y renovación”, compartió monseñor Jorge Patrón, secretario de los Seminarios para la Sagrada Congregación del Clero.

“Gratitud porque crece en mí la gratitud a Dios y a todas las personas que aparecieron en mi vida para que yo descubriera la misión de Dios, la vocación y la misión de Dios al hacerme el llamado”, dijo al Diario en una entrevista.

También agradeció a los prelados de Yucatán que han sido parte de los 33 años de su sacerdocio; a los sacerdotes del equipo formador y a todos los que lo han acompañado y lo siguen haciendo; a los seminaristas de Yucatán y del mundo; a las familias y los amigos que a través de su afecto y oración le han hecho sentir la presencia de Dios en su vida.

Para mantenerse fiel a su vocación y sentir la presencia de Dios, el prelado realiza un ejercicio a diario. “Cada noche agradezco al Señor por todas las personas con las que coincidí durante el día y en las que pude ver la fidelidad y el amor de Dios... Es algo muy sencillo, pero muy práctico. Ver en las personas la fidelidad del amor de Dios me ha mantenido durante 33 años”, añadió monseñor Patrón Wong.

Al hablar de la crisis sanitaria, el arzobispo expuso que la pandemia ha comprobado que la vocación y la misión sacerdotal son esenciales para la sociedad.

“La pandemia demostró que los sacerdotes son indispensables, son importantísimos en todos los momentos de la vida pero especialmente en los momentos más difíciles; esto se ha demostrado porque los sacerdotes han estado presentes y actuantes en mil formas durante la pandemia y lo estarán después de la pandemia”, subrayó.

Explicó que muchas personas se han refugiado en la fe porque el coronavirus “nos ha puesto al descubierto que todos debemos tener un sentido de la vida más allá de la vida terrenal; todos hemos tenido que reflexionar y afrontar la realidad humana del dolor, del sufrimiento, de la enfermedad y de la muerte; por lo tanto hemos descubierto nuestra fragilidad humana y la necesidad de dar un sentido profundo y permanente a la vida que tiene relación con Dios”.

Cada año, diferente

El padre Jorge Carlos Menéndez Moguel, párroco de San Francisco de Asís, de Conkal, dijo que cada aniversario sacerdotal tiene una carga distinta de emociones. “Inevitablemente este aniversario está marcado por la pandemia. No podemos separar nuestro momento de acción de gracias de la situación que estamos viviendo pero todo confluye para bien de los que aman a Dios, como dice la palabra de Dios. El escenario de la pandemia es una gran oportunidad para manifestar, para vivir nuestro sacerdocio a la altura de lo que la comunidad necesita”, añadió el sacerdote a quien de cariño se le dice “Manito”.

El párroco ha leído varias veces el mensaje que el Papa proclamó en la plaza de San Pedro acerca del nuevo coronavirus. “Me ha ayudado a reflexionar que todos estamos en este mismo mar, en esta misma barca y que es importante que rememos juntos”, afirmó.

“A mí me toca como sacerdote remar junto con mi comunidad de Conkal”, a la que se refirió como “una comunidad muy bonita, una comunidad muy piadosa, una comunidad muy sedienta de Dios y es para mí una gran oportunidad el vivir este aniversario y darle gracias a Dios por el ministerio en esta comunidad”.

Destacó que “el sacerdote es un compañero de camino que tiene un ministerio específico de liderazgo espiritual y que debe ser un líder que inspire con su ejemplo, con su palabra, con su oración: tiene que ser un líder que inspire a la comunidad a tener esperanza”.

Explicó que en este tiempo de dificultades, las personas se han refugiado en la fe y en Dios “porque estamos cayendo en la cuenta que nuestras seguridades estaban en falsos ídolos, estamos cayendo en la cuenta de que nos habíamos equivocado de esperanza y, claro, la gente está redescubriendo la fe, la importancia de la esperanza puesta en lo que nos da seguridad que es Dios”.

El padre “Manito” compartió cómo se ha mantenido fiel en su vocación. “Treinta y tres años ni son mucho ni son pocos, la fidelidad ha sido producto de la gracia de Dios. Me ha ayudado el apoyo de los fieles laicos, el caminar con ellos. Nuestro ministerio está dirigido y está acompañado por los fieles. También está el apoyo de la familia, que es fundamental y que he tenido desde que manifesté que quería ser sacerdote en mi casa”.

En esta fecha importante, el padre “Manito” no puede olvidarse de que él fue una de las muchas personas que tuvieron coronavirus.

“Me siento muy afortunado de poder contar esto porque hemos tenido la tristeza de sepultar a muchas personas. Estoy muy agradecido con Dios y la Virgen por haber sobrevivido”.

Relató que el 6 de junio del año pasado, cuando se enteró de que dio positivo a la prueba, “me encomendé a la Virgen; temía que la oxigenación bajara o que tuviera otros síntomas. Tuve mucho dolor de cabeza, mucho dolor de espalda, ataques de hipo muy fuertes por la cortisona, pero la pericia de los médicos y la gracia de Dios me pudieron salvar de esto. Gracias a Dios no fui hospitalizado”.— Claudia Ivonne Sierra Medina

 

De un vistazo

Jorge Carlos Patrón Wong

Tiene 63 años de edad, es hijo de Wílbert Patrón Montes (fallecido) y María del Carmen Wong Mayin. Sus hermanos son Wilbert, Julio, Martha y Javier.

El sacerdote ha servido en Ticul, Tizimín, 16 años en el Seminario, de los cuales 10 fue rector. Fue nombrado obispo de Papantla coadjutor y después diocesano por cuatro años; y desde hace siete años sirve a la Iglesia universal y al papa francisco como secretario de los seminarios de la congregación del clero.

El arzobispo de Yucatán Manuel Castro Ruiz lo envió como sacerdote a estudiar y continuar su formación en Roma en Teología espiritual y Psicología, en la universidad Pontificia Gregoriana.

Jorge Menéndez Moguel

Tiene 59 años de edad, es hijo de Jorge Carlos Menéndez Torre y Margarita Moguel Guzmán de Menéndez (ya fallecidos). Sus hermanos son Luis Humberto, José Antonio, Francisco Javier, Margarita María y Martha María (ya fallecida).

El padre ha servido en Los Tres Reyes en Tizimín, Umán, Maxcanú, Ticul, Progreso, Itzimná, San Antonio Cinta, y como párroco en Cristo Resucitado, rector de la iglesia de Las Américas ahora San José Sánchez del Río; párroco de Nuestra Señora de la Asunción, de Chuburná, Santa María de Guadalupe, de Cordemex y rector de la Sagrada Familia y actualmente es párroco de Conkal .

“Hemos descubierto nuestra fragilidad humana y la necesidad de dar un sentido profundo y permanente a la vida que tiene relación con Dios”

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