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Al rescate de la Historia en Mansión Mérida y la hacienda Xtepén

Hotel Mansión Mérida

Entre las aportaciones que el señor Raúl Casares G. Cantón hizo a la cultura de Yucatán está la preservación de antigua residencia familiar

Aun quienes no tuvieron trato personal con el señor Raúl Efrén Casares G. Cantón pueden deducir su interés en la preservación de edificios históricos de Yucatán al observar dos construcciones que fueron rescatadas por él: la que es sede de Mansión Mérida on the Park y la hacienda Xtepén, en Umán.

La primera es una propiedad que a finales del siglo XIX adquirió y restauró con estilo neoclásico Felipe G. Cantón Pachón, abuelo del empresario, filántropo y promotor cultural fallecido el 24 de junio a los 82 años.

Después de vivir unos años de esplendor, en los que fue escenario de bailes de la Sociedad “La Unión”, entre otros acontecimientos, el edificio de la calle 59 entre 58 y 60 fue perdiendo lozanía y su planta baja, la que mira hacia lo que ahora es el Palacio de la Música, se fraccionó para rentar sus espacios como locales comerciales.

Raúl Casares G. Cantón en el Hotel Mansión Mérida

En 2008, después de que la propiedad quedara por herencia en manos del señor Casares G. Cantón, éste puso en marcha obras para devolverle su brillo original, como el empresario explicó en la introducción del libro “Mansión Mérida on the Park” que Grupo Megamedia publicó en junio de 2013.

“Desde temprana edad me he llenado de admiración ante el majestuoso edificio construido por mi abuelo, Felipe G. Cantón Pachón, a principios del siglo XX. Fue la mansión familiar de Felipe y Martiniana Campos Palma”, escribió.

“Así como mi vivencia infantil fue de asombro, mi percepción de adulto tuvo un cariz de tristeza ante el deterioro provocado por los embates del tiempo y el abandono del edificio”.

“La decisión de qué hacer con el edificio se perfiló a raíz de la sugerencia reiterada de mi hijo Raúl, quien abogó que fuera un hotel boutique”, contó.

Hotel Mansión Mérida

Según reportó el Diario en su momento, la restauración, que duró cinco años, respetó el diseño original de techos, molduras y balaustradas, que se restituyeron con elementos similares.

Los pisos, de pasta, se fabricaron artesanalmente a partir también de diseños originales de la residencia. Sus colores y formas respondieron a la intención de crear un efecto de alfombra. Su selección fue el paso principal para vestir las 14 habitaciones, ya que de los mosaicos dependieron el color y las pinturas en las paredes, y el mobiliario.

El señor Casares tomó la idea del Palacio Gritti de Venecia al disponer que ningún cuarto fuera igual al otro en pisos y ornamentos. A esa individualidad contribuyó Carlos Millet Cámara (Calocho), autor de las pinturas de habitaciones —enmarcadas por molduras del arquitecto Luis Garibay Fernández del Valle—, bar, restaurante interior y baños de la planta baja, estos últimos con recreaciones de obras de Alexei von Jawlensky, Claude Monet y Gustav Klimt.

De Europa procedieron los muebles tallados, espejos, lámparas y otros adornos, y de la localidad fueron los materiales y la mano de obra, incluyendo los trabajos de carpintería y la restitución de las balaustradas de granito de la planta alta.

Hotel Mansión Mérida

Según relató en 2012 el ingeniero Zacarías Auais Dogre, quien se hizo cargo de la obra junto con el ingeniero Lizardo Vargas Carrillo, se superaron diversos desafíos, entre ellos la obtención del permiso del INAH para intervenir el espacio, el traslado de los materiales a una hora que no afectara la actividad cotidiana del Centro Histórico, la preservación de arcos y columnas de la planta alta mientras se reconstruía la parte inferior, el rescate del “desbaratado” anexo de la casa principal —donde se construyeron la piscina, el gimnasio y el spa—, y la instalación del clima artificial respetando el edificio.

En septiembre de 2012 comenzaron a funcionar el bar y el restaurante al aire libre Park Bistro, de menú informal. Meses después abrieron sus puertas al público el hotel y el restaurante interior, decorado por Calocho con una recreación del “Estanque de lirios” de Monet. El 11 de junio de 2013 el señor Casares encabezó la velada de presentación del centro de hospedaje.— Valentina Boeta Madera


Xtepén, testigo de siglos

Se unen pasado y presente en este rincón de Umán

La Orquesta Sinfónica de Yucatán tenía ocho meses de haber comenzado sus presentaciones cuando en octubre de 2004 ofreció un concierto en un escenario al aire libre, diferente de su habitual Peón Contreras.

Las crónicas sobre la velada en la hacienda Xtepén daban cuenta tanto de la solvencia de la joven agrupación musical, dirigida por Juan Felipe Molano Muñoz, como de la estética del edificio ubicado en Umán que en épocas anteriores había sido plantación henequenera.

El anfitrión fue el señor Raúl Efrén Casares G. Cantón, uno de los impulsores del proyecto de la OSY, de cuyo patronato fue presidente, primero titular y después honorario vitalicio. Con Xtepén el empresario demostró su interés en la preservación de construcciones históricas, algo que posteriormente reafirmaría con Mansión Mérida on the Park.

La Orquesta Sinfónica en Xtepén.

De acuerdo con información en los archivos del Diario, los orígenes de la hacienda, donde en un principio se cultivaba maíz, datan de finales del siglo XVIII. Se sabe que a inicios de los años 1800 pertenecía a un señor Hubbe, de las familias más poderosas de la época.

En los últimos años del siglo XIX pasó a manos de Eusebio Escalante Peón, quien la transformó en henequenera. Tiempo después la familia la perdió y quedó en poder de un banco, que a su vez la vendió a Mauro Azarcoya Fajardo. Al fallecer éste, la propiedad fue heredada a la viuda de su hijo Eduardo, Sara Ponce Vallado, y sus nietos Eduardo y María Eugenia.

En 1999 la familia Azarcoya Ponce vendió la hacienda al señor Casares G. Cantón, quien al año siguiente emprendió su restauración para uso privado. El proyecto de rescate arquitectónico quedó en manos de Augusto Quijano Axle y la decoración pictórica, de Carlos Millet Cámara (Calocho).

Este último recuerda que se inspiró en diferentes motivos para realizar, a lo largo de un año y medio y con un equipo de cuatro personas, los adornos murales de todos los ambientes, desde la capilla hasta las nueve habitaciones (ocho de ellas anexas a la casa principal y con fachadas a la manera de las casas de paja de la región).

La hacienda Xtepén

Calocho explica que en el comedor evocó la decoración de un palacio renacentista de Roma; en la cocina, una pintura persa; en el salón de fiestas, los tapices de los ciclos “La dama y el unicornio” y “La caza del unicornio”, y en la capilla, los ángeles de Melozzo da Forli.

Cada habitación fue decorada con la pintura mural de una especie de la flora yucateca, entre ellas flamboyán, maculís, lluvia de oro, laurel, bugambilia, flor de mayo y ave del paraíso.

Otros elementos ornamentales de la hacienda, como muebles y lámparas, proceden de Estados Unidos y países de Europa. Una parte del mobiliario se encargó a la Galería Agustín Parra, especializada en objetos de estilo novohispano.

Desde hace dos años los espacios comunes se rentan para eventos sociales: la explanada principal (con capacidad hasta para tres mil personas), el Jardín de las Cuatro Estaciones (600), Salón Unicornio (120), Bosque de Ficus (300), área de piscina (200) y capilla (120).

En el rescate de Xtepén, que de acuerdo con los descendientes del señor Casares respetó las características originales de la hacienda, se reunieron elementos del pasado y el presente con la intención, según se indica en la página oficial del sitio, de “lograr una experiencia inolvidable”.— V.B.M.

La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
La hacienda Xtepén
Hotel Mansión Mérida
12 de Junio del 2013 : SOCIALES /PLAN B: Aspectos del hotel Mansion Merida y el Bistro Bar y Restaurant. en la Imagen detalles del Lugar - . Foto de Valerio Caamal Balam
Hotel Mansión Mérida
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