in

Alegran la mañana en un asilo

Foto: Megamedia

Colaboradores de Megamedia dan regalos a abuelos

Con alegría, emoción y el deseo de regalar amor en tiempos de Navidad, colaboradores de Grupo Megamedia asistieron al asilo de ancianos “Jesús de la Misericordia” para convivir con los adultos mayores que viven en ese lugar.

Los trabajadores de Grupo Megamedia llevaron regalos recolectados mediante la campaña interna “Adopta un abuelito”. La sonrisa y alegría de los ancianos al abrir sus regalos conmovió a los colaboradores, entre ellos Grecia Razo Ferráez y Ariana Novelo Canté, quienes fueron dos de las principales impulsoras de esta campaña.

Tres imágenes del convivio de los colaboradores de Grupo Megamedia con los inquilinos del asilo de ancianos “Jesús de la Misericordia”, en una jornada en la que entregaron los regalos recaudados mediante la dinámica “Adopta un abuelito”. Foto: Megamedia
Foto: Megamedia
Foto: Megamedia

“Todos se acuerdan de los niños y es muy bonito, pero nos olvidamos de los abuelitos”, dijo Ariana Novelo.

Poco antes del mediodía de ayer, los participantes se presentaron en el asilo ubicado en la calle 72 entre 59 y 57 del Centro para convivir con los ancianos, con quienes degustaron de un platillo preparado por las colaboradoras de Grupo Megamedia, además se divirtieron con las ocurrencias de La Tía Justa, personaje del periódico ¡Al chile!

El albergue es propiedad de la señora Landy Carrillo Salazar, quien se dijo muy agradecida con la empresa por el momento de alegría que dieron a los inquilinos.

La mujer explicó que ha trabajado 23 años en pro de los ancianos y aunque aún tienen carencias, ella ha puesto su entusiasmo, alegría y recursos económicos para darles un hogar. En ese sentido, Pablo Balam, quien vive desde hace cinco años en el albergue, aseguró que jamás le ha faltado techo ni comida y “no me ha cobrado ni un solo peso, si no fuera por ella, yo estaría en la calle”.— Gabriel Chan Uicab

Síguenos en Google Noticias

Alerta en 2020 por el aumento de las adicciones

Cartón de Tony: El fin de los principios