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Aleja el miedo a la ciencia

Cesari Rico Galeana

Un personaje la transmite de una manera divertida

MÉXICO (Notimex).— Todo en la vida cotidiana tiene que ver con la ciencia, sin ésta no podríamos comprender las nubes, los rayos, las plantas, las prendas que vestimos e incluso el cuerpo humano, una maravilla natural, opina el maestro en Ciencias Cesari Rico Galeana.

Hace más de una década puso en marcha un proyecto de popularización lúdica de la ciencia y la tecnología con ayuda del personaje Maestro Cienciari, un científico que decidió vestirse de colores y que ve al conocimiento como algo divertido.

Y es que, con el paso del tiempo, Rico Galeana comprendió que era necesario crear una figura para lograr mayor alcance mediático.

Al diseñarlo tomó elementos de los magos, que entretienen y encantan mediante el engaño, y de la ciencia, que con su método explica los diferentes aspectos del mundo.

Enseñar ciencia, dice, no significa transmitir conocimiento complejos. Su comprensión “depende de una buena didáctica, de una metodología adecuada para que las cosas se puedan transmitir más fácilmente”.

“La ciencia es muy bonita, explica muchos fenómenos naturales, no está lejana a nuestro entorno, al contrario es parte de nuestra cotidianidad”, expresó.

Desde abrir un frasco de mermelada, encender la luz y ver la televisión hasta el andar de un perro y el vuelo de un avión son explicados por la ciencia.

El Maestro Cienciari asegura que, desde su perspectiva, enseñarla no es difícil, ya que cuando se provee de información atractiva, útil e interesante los estudiantes se abren y responden positivamente. “Todos somos capaces de aprender Matemáticas, Física, Química o cualquier cosa que nos propongamos” en una forma que echa por tierra ideas como que “la letra con sangre entra”, “tú no naciste para esto” o “cuesta mucho trabajo”.

Desde su juventud Rico Galeana tuvo acercamiento a la docencia y la transmisión de conocimientos. Desde entonces estaba consciente de los prejuicios generalizados sobre asignaturas como Biología, Química y Física, a las que se tenía por “difíciles o feas para enseñar”.

No obstante, él siempre tuvo el interés de “darle otra oportunidad a la ciencia y romper con ese estigma”.

“La educación es una relación humana y si esa relación es amable, cordial e interesante la reacción siempre será positiva”, dice.

 

 

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