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También nos reímos de las crisis

Antonio Malpica aborda la crisis de 1994 en México con picardía en su nueva novela con GranTravesía

Antonio Malpica presenta su nueva novela con humor

En el México de los años noventa, buena parte de la población afronta la mayor crisis financiera que el país ha visto en la Historia.

Entre las víctimas están los hermanos Oroprieto Laguna, dos muchachos que huyen de su pueblo —y de su tiránica madre— antes de cumplir la mayoría de edad. Pero ahora la tremenda inflación y la caída del peso los llevarán de vuelta a sus raíces, de regreso con Mamá Oralia, a San Pedrito Tololoapan, donde Neto y Jocoque habrán de encontrar una manera de ablandar el duro corazón de su madre y mendigar aunque sea un poco de su amor… o, cuando menos, su dinero.

Así pinta la historia que el escritor Antonio Malpica nos ofrece en su más reciente novela “Imagina que no hay cielo” (Océano Gran Travesía, 2020) y de la que nos platica en detalle en entrevista con Diario de Yucatán.

¿De dónde surge la historia y por qué ambientarla en la crisis de 1994?

La verdad es que sí tiene importancia ese detallito de la época en la que se desarrolla, pues forma parte de toda la amalgama que acompaña todas las piezas de la historia. Además, quería que fuese una novela con humor y consideré importante todo el engaño de los hermanos a su mamá, en esta ocasión con una figura con mucha influencia como Juan Pablo II y la que ejercía los medios de comunicación de esa época, como la televisión.

Todo esto hizo que la historia se diera en ese momento de la crisis económica del 94. No tuve que investigar mucho porque la viví y la padecí... no a los extremos de muchos, pero sí vi mi sueldo reducido a la mitad de la noche a la mañana. Todo eso me dio la posibilidad de jugar con los personajes, cometer ese tipo de fechorías y de ahí surgió toda la trama de la novela.

La voz cantante y narrativa revela que estuvo ahí y de ahí pasaron los años y puede mirar atrás para presentar un final con los planos completos.

Es una novela que muestra con humor lo que el mexicano es capaz de hacer para salir de los problemas, principalmente económicos, e incluso ser ricos en poco tiempo.

La intención primordial es sacar sonrisas y tener una conexión con el lector y la historia que tiene esa trama. La lectura de “Imagina que no hay cielo” es un guiño para el alma. A veces coqueteo con otros géneros más oscuros y trágicos, pero esta obra desde que nació tuve la intención de escribirla para que sacara muchas carcajadas en los lectores.

También tengo la intención de que el lector se refleje en sus personajes y reflexione los acontecimientos que se dan. Que el lector se refleje y reflexione otras cuestiones de la familia. Toda la novela tiende a la idea de que nunca es tarde para arreglar las cosas. Todos los personajes buscan la conciliación.

La fe y devoción es un punto débil de las personas que puede usarse para manipularlas al antojo de quien quiera aprovecharse, un rasgo que abordas.

Efectivamente, la fe y devoción es un punto que resalto porque todos tenemos la necesidad de creer en algo, principalmente los que nacimos en una familia católica.

Y esa fe se pierde cuando damos más crédito a las personas que la representan y no a lo espiritual, como sucede muy seguido, para que al final la decepción sea apabullante. Te pierdes más en la fe que en la practicidad de la religión.

Es una obra que muestra la fuerza de familia, que permanece unida en las buenas y las malas. ¿Qué tan difícil es esto?

Como bien dices, la familia, y más la mexicana creo yo, tiene una picardía muy particular: al interior de las casas nos agarramos de las greñas, pero afuera defendemos a los nuestros hasta con las uñas y nadie les hace daño.

Así funcionamos y en México nos llevamos pesado, incluso con bullying que se queda en broma.

Todo eso lo plasmo con un lenguaje nada poético, más coloquial, de forma verosímil y disfrutable.

¿Es una historia que puede ser leída por lectores de todas las edades?

¡Por supuesto! La idea es que sea una opción de lectura para público tanto juvenil como adulto, para que todos puedan identificarse con los momentos que se describen en sus páginas.

¿Qué te dejó al final la obra ya terminada e impresa?

Desde el acompañamiento fue muy satisfactorio: enviar el texto a la editorial, que fuese aprobado, el trabajo de edición y hasta escoger la portada, todo me deja muy contento. Y tener el libro en las manos fue algo único, porque al final se logró lo que se buscaba: una novela divertida, irreverente y que funcionara en ese nivel. Hace falta más risa en los libros mexicanos, porque tenemos esa tendencia en la gran novela latinoamericana a ser dramáticos, pero a veces hay que soltarse el pelo y bromear con los lectores, algo que nos caracteriza a todos los mexicanos. Finalmente, invito a los lectores a acercarse a mi novela para pasar un rato agradable, con una reflexión que da lo vivido.— Renata Marrufo Montañez

El autor

Antonio Malpica (Ciudad de México, 1967) es escritor de novelas infantiles y juveniles.

Reconocimientos

Ha sido galardonado con diversos premios literarios, entre los que se cuentan el de Novela Breve Rosario Castellanos, el Nacional Manuel Herrera de Dramaturgia, el Nacional de Obra de Teatro para Niños y el Nacional de Novela Una Vuelta de Tuerca.

Primero

En 2015 se convirtió en el primer escritor mexicano en obtener el Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil.

Publicaciones

Ha publicado medio centenar de títulos, entre los que destacan la novela “#MásGordoElAmor” y los cinco volúmenes de la serie “El Libro de los Héroes”, que se inició con el volumen “Siete esqueletos decapitados”.

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