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Aún no hay fechas para el cambio de párrocos

Foto: Megamedia

Iglesias preparan sus informes para facilitar el proceso

Aunque todavía no hay fechas para los cambios parroquiales anunciados por la Arquidiócesis de Yucatán, en las iglesias ya preparan los informes y la documentación alusiva que será entregada a los nuevos responsables.

El padre Jorge Martínez Ruz, vocero de la Arquidiócesis, recordó que está previsto que los cambios se realicen en agosto.

Las entregas de los templos serán en diferentes fechas, no en un solo día.

Debido a la pandemia no se pueden organizar grandes despedidas ni bienvenidas. Generalmente, a la recepción de una párroco era convocada mucha gente, “pero ahora hay que adaptarse a la cantidad de personas permitida que puede estar en las iglesias según las normas”, dijo el presbítero.

Explicó que antes de la misa de bienvenida de los párrocos a éstos se les entrega la documentación del templo delante del arzobispo, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, o su suplente.

Los movimientos

El sacerdote añadió que, por lo común, para el final del curso escolar o del año ocurren estos movimientos en las parroquias, los cuales son cierres naturales; sin embargo, “también a lo largo del año hay uno que otro cambio”.

Las modificaciones obedecen a muchas razones; “primero, al tiempo que lleva el sacerdote en la parroquia, ya que el Arzobispo ha especificado que no pase más de seis años”.

Aclaró que ha habido excepciones por diferentes motivos, como la del padre Francisco Kantún Medina, quien por cuestiones de salud estuvo varios años en Sisal.

“Los movimientos son parte de la dinámica pastoral de la Iglesia”, remarcó. “Los cambios son buenos porque renuevan la dinámica de la Iglesia y renuevan también a las comunidades”.

“Sabemos que es difícil el cambio de un sacerdote porque uno se acostumbra, forma parte de la comunidad a la que sirve y se establecen lazos fraternos porque la comunidad es la familia del sacerdote. Da gusto saber que la comunidad pide que el sacerdote se quede porque significa que ha hecho un buen trabajo, pero la obediencia al Arzobispo es por parte de todos”, indicó.

“La comunidad debe entender que los cambios son un proceso natural y debe ayudar también al sacerdote para que pueda cambiar”, finalizó el presbítero.— Claudia Sierra Medina

 

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