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Con poder en las decisiones

“En esas extremas circunstancias

Uno, dos, tres… por la adultez

Antonio Alonzo Ruiz(*)

Permíteme, mi avisado aprendiz, describir algunos detalles del maravilloso testimonio de Víktor Frankl.

Aleccionador, no por las aterradoras experiencias vividas sino por la forma en que decidió afrontarlas.

Durante los tres años que estuvo en los campos de concentración, Frankl vivió altos niveles de tensión, por no estar seguro de si al momento siguiente le tocaría morir o seguir viviendo.

Salvarse significaba dos cosas: realizar trabajos forzados y llevar los cuerpos de sus compañeros, envenenados y asfixiados en la cámara de gas, a los hornos crematorios para después, tirar sus cenizas.

Sin embargo, un día, estando desnudo y solo en su celda, Frankl empezó a tomar conciencia de que poseía un tipo de libertad que sus carceleros no podían quitarle. Sus vigilantes le habían perdido ya todo el respeto que una persona le debe a otra, podían incluso, quitarle la vida.

En esas extremas circunstancias, Frankl descubre que su capacidad de pensar, sentir y decidir podían mantenerse intactas.

Comprendió entonces que la persona humana es un ser autoconsciente, pues tiene la capacidad de observar su propia vida y decidir de qué manera le afectará cuanto le sucede.

Entre todo lo que le estaba sucediendo en el campo de concentración y lo que él hiciera —entre los estímulos y su respuesta— descubre un espacio de por medio, donde él tenía todo el poder para decidir su respuesta. A esto, mi avisado aprendiz, le llamó “libertad interior”.

Psicólogo clínico, UVHM. Manejo de Emociones y Envejecimiento. WhatsApp: 9993-46-62-06 @delosabuelos Antonio Alonzo

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