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Cosas de Mascotas: Como en la naturaleza

Por hábito el gato tiende a buscar terrenos arenosos

Un lugar ventilado, de fácil acceso y a la distancia de puertas es el más indicado para colocar la caja de arena del gato, que por naturaleza busca terrenos arenosos para cubrir sus heces fecales y su orina.

Determinar cuál es el mejor producto para utilizar en el arenero está en función de las características de la mascota y la economía de la familia, según explica el médico veterinario zootecnista Henry Orlando Concha Guillermo, director del Consultorio Veterinario Pet-Ro.

Las arenas, recuerda, se dividen en dos grandes grupos: las aglutinantes y no aglutinantes. Estas últimas son las más baratas, de ahí que se suelen adquirir cuando hay varios gatos en casa para renovar constantemente el material.

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Sin embargo, añade, el mercado de las arenas aglutinantes, las más comunes de encontrar, ha crecido y, por lo tanto, ahora ofrece más opciones de precios.

Las hay aglutinantes con y sin olor. Algunos gatos rechazan las primeras por no gustarles el aroma.

El veterinario Concha Guillermo señala que también se usan pellets de madera que tienen un olor agradable para el gato y el ser humano. “De hecho, favorecen que el gato haga sus necesidades. Sin embargo, no son tan comunes de encontrar y, como no aglutinan, se contamina más material y al final se gasta más”.

Una opción más son las perlas de sílice, que tienen gran capacidad de absorción y no emiten olores. De precio elevado, el material representa un riesgo para gatos cachorros, pues si lo ingieren podrían intoxicarse.

El veterinario aconseja que cuando un minino llegue a vivir a la casa el propietario adquiera bolsas pequeñas de arena de diferentes presentaciones para conocer la reacción de la mascota a cada una y así determinar la que más le gusta.

Buena ventilación

Al arenero hay que ubicarlo en “un lugar ventilado, de fácil acceso, que no esté cerca de puertas donde pueda recibir un golpe el arenero o el mismo gato”, indica.

La caja debe cubrirse de manera uniforme con unos siete centímetros de altura del material a fin de que el gato pueda escarbar para cubrir sus heces y orina. Se sugiere que la bandeja sea rectangular y capaz de albergar a dos gatos juntos.

El veterinario Concha Guillermo añade que el excremento y la orina deben retirarse al menos una vez al día, porque si el arenero no está limpio el gato dejará de usarlo. Si en casa viven varios mininos, lo más conveniente es que haya más de una caja de arena, a fin de evitar el riesgo de transmisión de enfermedades y llevar un mejor control de los hábitos de cada mascota.

“El gato es muy territorial, él va a definir cuál es su arenero. Si encuentra popó u orina de otro gato es probable que lo rechace. Pero esto va a depender de si los gatos conviven, se conocen, están dentro de la casa, son de la misma camada o rescatados”, apunta.

Cómodo

“Son pocos los casos en que un gato rechaza su arenero”, agrega. “Si la arena tiene buen grosor, el arenero tiene buen tamaño, está en buen lugar y limpio, el gato lo va a utilizar porque se asemeja a su medio ambiente. Es conducta del gato usar un espacio arenoso para cubrir sus heces fecales y orina”.

El veterinario recuerda que entre los beneficios de proveer un arenero al minino está la preservación de la higiene de la casa, ya que se evita que la mascota orine y deje su olor en espacios y muebles interiores.

Asimismo, al evitarle al gato la necesidad de salir de casa para hacer sus necesidades se reduce la probabilidad de que intervenga en peleas territoriales con otros animales y, por lo tanto, se contagie de enfermedades.

Finalmente, la caja de arena permite conocer las condiciones de salud de la mascota, pues al recoger las heces y los terrones de orina se observa su cantidad y consistencia, al igual que la presencia de parásitos, sangre u otros residuos que son indicadores de enfermedad.— Valentina Boeta Madera

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