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Cosas de Mascotas: La acidosis metabólica alertaría de problemas en el riñón

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Cosas de Mascotas: La acidosis metabólica alertaría de problemas en el riñón

Las fallas renales afectan el balance del organismo

El Palacio Nacional dijo adiós recientemente a Gandalla, uno de los gatos que viven en sus instalaciones. El anuncio oficial indica que el minino, de 10 años, había presentado “un cuadro de acidosis metabólica por una falla renal crónica”.

La acidosis metabólica se define como un exceso de ácido en los líquidos del cuerpo, ya sea por acumulación de aquél o por pérdida excesiva de bicarbonato, lo que altera el equilibrio natural de los químicos ácidos y bases del organismo.

Es común observar esta inestabilidad cuando la mascota tiene vómito y diarrea, por ejemplo a causa de gastroenteritis, debido a que expulsa en altas cantidades sustancias necesarias para el balance, según explica el médico veterinario zootecnista Julio César Durand Graniel, director de la Clínica Veterinaria Alegría Animal.

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El profesional indica que una de las enfermedades que se asocian más comúnmente a la acidosis metabólica —en gatos y otras especies, incluyendo el ser humano— es la insuficiencia renal, porque en ella el riñón deja de filtrar los ácidos de la sangre hacia la orina.

La resultante acumulación de ácido en la sangre ocasiona serias deficiencias al organismo.

“Hay que buscar la enfermedad que provocó la acidosis metabólica, pero primero hay que administrar al gato una terapia de fluidos: la solución de Hartmann, que tiene el mayor número de electrolitos”, apunta el médico veterinario.

La insuficiencia renal puede ser crónica, si su avance se extiende durante meses o años, o aguda, si aparece de manera repentina.

“Cuando nos traen un gato con insuficiencia renal aguda es muy difícil salvarlo, la muerte ocurre en un período de 24 a 48 horas, porque normalmente cuando el dueño ve que hay algo raro en su mascota ya pasaron tres o cuatro días”, añade el veterinario Durand Graniel.

Sin embargo, advierte, los mininos responden muy bien al tratamiento si reciben atención en las 24 horas siguientes a que comienzan los síntomas.

Esos signos incluyen inapetencia, vómito, dolor a la palpación, letargo y lesiones en la boca. Cuando se presentan “hay que hacer estudios de laboratorio y ultrasonido del riñón; mientras se obtienen los resultados se somete al gatito a terapia de fluidos”.

El profesional apunta que una medida para favorecer la salud renal de los felinos es procurándoles la dieta que les corresponde como carnívoros estrictos.— Valentina Boeta Madera

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