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Cosas de Mascotas: No solo de semillas vive el ave

Foto: Valerio Caamal Balam

Para estar sana también requiere consumir frutas

Aunque las semillas están en la base de la nutrición de las aves, no deben ser todo su alimento, pues también requieren consumir frutas.

“Se suele pensar que una dieta exclusiva de semillas de girasol o cacahuate es suficiente, pero eso es incorrecto”, advierte la bióloga Sandra Bautista Denis, integrante del equipo técnico del Parque del Centenario.

La bióloga Sandra Bautista Denis describe detalles de dos loros que conforman la población de aves del Parque Zoológico del Centenario
Una guacamaya da cuenta de un elote en el Parque del Centenario

A los psitácidos —la familia de aves más común en las casas y que incluye a loros y guacamayas— “se les puede proporcionar semillas de girasol, pero con medida, porque les resultan adictivas y luego es difícil cambiarles la alimentación”, señala.

Los psitácidos son animales longevos (las guacamayas viven hasta 50 años y los loros, 35) y una mala nutrición reduce su expectativa de vida, señala.

La bióloga añade que ahora hay incluso alimentos comerciales muy especializados y balanceados para las aves, a las que proveen de los nutrientes que requieren. Aquéllos, apunta, se pueden tomar como dieta base y complementarse solo con un poco de frutas y semillas.

Hay que cuidar que las frutas no sean muy dulces porque las aves pueden presentar diabetes. Entre las recomendadas están guayaba, naranja y papaya. También se les pueden dar hortalizas, como apio y remolacha, al igual que elote y hojas.

Está prohibido el aguacate, que contiene químicos que resultan tóxicos para los animales. “Es importante que las personas se den tiempo de investigar las características alimenticias de su ave”, subraya la bióloga Bautista.

La cantidad de alimento que se debe proporcionar al ave depende de su condición corporal, edad y tamaño, pero en promedio equivale al 4% de su peso. Algunas aves que viven en espacios amplios y tienen mucho gasto energético necesitan comer más, apunta la experta.

En casa se pueden servir pequeñas cantidades de alimento tres veces al día.

La bióloga Bautista Denis explica que algunas señales de que el lorito tiene hambre son que grita, sigue con la mirada a su dueño y no deja ningún residuo de comida en su plato.

Sin embargo, advierte que una sobrealimentación puede causarles obesidad, lo que se observa en las dimensiones del área de la pechuga. El exceso de semillas de girasol les ocasiona hígado graso, lo que evidencia un plumaje oscurecido. La dieta deficiente se refleja también en conducta diferente, pico cuarteado, patas escamadas y heces distintas de lo habitual.

“El agua es muy importante, toman mucha en el día”, así que “siempre deben tener disponible agua fresca”, apunta la bióloga.

Si se quiere darles premios, lo mejor es tomarlos de su propia dieta: separar unas cuantas semillas de las asignadas al día o moler una de sus croquetas y mezclarla con fruta.

Y así como es importante cuidar la nutrición de las aves, así también lo es atender su conducta. “Hay que darles variedad en su ambiente porque esto se vuelve un reto y ellas deben resolverlo”, explica. “Hay que mantenerlas entretenidas”.

Si este aspecto se pasa por alto se verán alteraciones conductuales, como que se arranquen las plumas.— Valentina Boeta Madera

Restricción

Por ley, en México solo está permitida la posesión de aves exóticas de las que esté comprobada su procedencia de un criadero registrado.

Reto

En el Centenario, en el encierro de las guacamayas se colocan cajas de cartón donde se les “esconde” alimento para desafiarlas a buscarlo.

Zoológico

Tiene 33 especies de aves y 189 individuos, tanto exóticos como mexicanos: emús, avestruces, ninfas, agapornis, tucanes, guacamayas rojas, flamingos, hocofaisanes y loros.

A consulta

La bióloga Sandra Bautista Denis subraya la importancia de llevar a las aves al veterinario para someterlas a revisiones de rutina. “Y observen a sus animales: si están erizados, si se ven diferentes entonces tienen algo. A veces es difícil detectar con anticipación que están enfermos, pero ante cualquier cambio no lo piensen y llévenlos al veterinario”, subraya.

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