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Cosas de Mascotas: “Gran Bretaña tiene una familia real… canina”

Cosas de Mascotas: “Gran Bretaña tiene una familia real... canina”
Cosas de Mascotas: “Gran Bretaña tiene una familia real... canina”

Guy es un sabueso al que, de no ser por la asociación A Dog’s Dream Rescue, se le hubiera dormido después de que fuera encontrado en los Montes Apalaches canadienses.

En marzo de 2015 fue adoptado en un albergue por una joven estadounidense que trabajaba en Toronto y deseaba un compañero para su perrito Bogart. Hoy, Guy vive en el Palacio de Kensington, en Inglaterra, adonde se mudó su dueña, Meghan Markle, luego de casarse el 19 de mayo con el príncipe Enrique.

Guy y Bogart engrosan así la familia canina de la familia real británica, a la que han pertenecido diferentes razas, como corgis, que Isabel II cría desde que era adolescente; terriers, collies, pugs, labradores, galgos rusos, samoyedos, pomeranians y toy spaniel ingleses (Cavalier King Charles Spaniel). Estos últimos incluso aparecen en retratos de la corte realizados por Anthony van Dyck.

La reina Victoria, quien dirigió el destino del Reino Unido desde 1837 hasta 1901, sobresalió por su amor a los perros desde temprana edad. Por uno de ellos sentía especial predilección: el toy spaniel inglés Dash, del que la futura soberana recibió a los 17 años un retrato como regalo de su madre, de acuerdo con información difundida por la familia real.

Cuando Dash murió en 1840 fue inhumado en terrenos del Castillo de Windsor.

El esposo de Victoria, el príncipe alemán Alberto, era también aficionado a los perros y así lo demostró al llegar en 1840 a Inglaterra para casarse con la monarca: lo acompañaba la galgo inglesa Eos, que viajó con la pareja en su luna de miel.

Por esa época Inglaterra recibió una nueva raza procedente de Alemania: el salchicha (dachshund), que tuvo presencia en la perrera real. En las décadas de 1860 y 1870 la reina se aficionó a los collies, de los que tuvo 88 a lo largo de su vida. Su ejemplar favorito fue Sharp, una hembra con la cual Victoria posó en una foto que en su época fue ampliamente vendida como postal.

Uno de los caninos más raros y famosos de la soberana fue el pequinés Looty, que fue llevado a Inglaterra desde China y se convirtió en el primero de su raza en Gran Bretaña.

Después de ascender al trono, Victoria se convirtió en benefactora de la Real Sociedad de Prevención de la Crueldad a los Animales y del Hogar para Perros Battersea.

El primer corgi en entrar a la familia real fue Dookie, adquirido por Jorge VI en 1933. Su hija, la actual reina Isabel II, recibió a la corgi Susan en 1944 como obsequio de cumpleaños. Todos los ejemplares de la raza que ha tenido desde entonces descienden de Susan.

Con frecuencia la monarca viaja con sus mascotas, entre las que también hay dorgis —mezcla de corgi y salchicha—, a sus diferentes residencias y al extranjero.

Además de perros, la familia real ha tenido gatos, aunque de éstos solo dos, a mediados del siglo XIX: Peter y Snowdrop.— Valentina Boeta Madera

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