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De Corea para Mérida

Dolores García Escalante

Reabre el Museo dedicado a un capítulo histórico

Fotografías, documentos, pergaminos, herramientas de labranza, objetos diversos, antiguos y contemporáneos y ajuares tradicionales son testimonio fiel de 114 años de historia de la llegada de la comunidad coreana al suelo yucateco, que desde ayer atesora el Museo Conmemorativo de la Inmigración Coreana de Mérida, el cual reabrió sus puertas luego de permanecer ocho meses cerrado por remodelación.

El museo está en el antiguo inmueble que albergó desde sus orígenes a la asociación de descendientes coreanos, en el número 397 A de la calle 65 entre 44 y 46 del Centro de Mérida.

La ceremonia de reapertura coincide con los festejos de la independencia de la República de Corea y estuvo encabezada por el embajador de ese país en México, Kim Sang-Il, el cual tuvo a su cargo el tradicional corte de listón.

En el acto también se dieron cita el cónsul de Corea en la región, Park Sung Hun; el representante internacional de las comunidades coreanas en el extranjero, Jo Kyeong Cheol; el gerente para México de la firma Samsung, Wang Soo Kim, y el presidente de la asociación de descendientes coreanos en Yucatán, Ulises Park Lee.

Otros invitados fueron la titular de la oficina de Asuntos Internacionales del gobierno del estado de Yucatán, Ariadne Morales Acevedo; el director de desarrollo urbano y obras públicas del ayuntamiento de Mérida, arquitecto Federico José Sauri Molina; el director del Hospital Infantil de la Amistad Corea-México Raúl Peniche Rodríguez, los integrantes de la directiva de la asociación de descendientes coreanos Genny Chan Song de Díaz, Román Lee Rejón, la directora del museo Dolores García Escalante y la museógrafa, arquitecta Gladys Díaz.

En su mensaje, el embajador de Corea en México destacó la importancia que tiene para su país el conocimiento del pasaje histórico que marcó la llegada a Yucatán de poco más de 1,000 migrantes coreanos que trabajaron en el desarrollo de la industria henequenera en la península en 1905 y que hoy, a 114 años de distancia, está vigente en una pujante descendencia que mantiene vivo el legado a través de un espacio donde se rinde homenaje a aquellos que sentaron sus raíces en Yucatán.

Museografía

Está estructurada de forma cronológica, habla del proceso migratorio de los coreanos, su ingreso al país, su adaptación a la nueva cultura, sus tradiciones y costumbres, la llegada a Yucatán y su incorporación a la industria henequenera trabajando en los campos donde se producía el agave.

Los testimonios fotográficos son el principal elemento del museo, después están documentos, cartas, libros contables, telegramas y pergaminos; hay además algunas herramientas de campo y finalmente, una colección de objetos representativos de la cultura coreana donados por algunas familias de descendientes como prendas de vestir, ajuares tradicionales, muñecas, objetos decorativos, medallas y libros sobre diversos temas en coreano, entre otros.

Un gran mural corona el salón de exhibiciones, el cual está completamente aclimatado con aire acondicionado e iluminación óptima.

Donarán más libros

El embajador de Corea anticipó el envío de más material literario por parte del gobierno coreano para nutrir la pequeña biblioteca con que hoy día cuenta el museo. De igual forma solicitó a los encargados del lugar la colocación de cédulas explicativas que hablen de lo que el visitante observa.

Agregó que será labor de la embajada promover en Corea a Yucatán como un destino para el turismo y recomendará la visita a este museo como parte de los tours, a fin de que más turistas coreanos conozcan la historia de sus antepasados por estas tierras.

Se calcula que hoy día, tan sólo en Yucatán, hay unos 3,000 descendientes de aquellos 1,000 migrantes coreanos que arribaron a la entidad a principios del siglo XX.— Emanuel Rincón Becerra

Más detalles

Reabrió ayer sus puertas el Museo Conmemorativo de la Inmigración Coreana de Mérida, en el Centro

Horarios de visita

El museo abre de martes a domingo de 10 a 17 horas. Por el momento la entrada será libre pero no se descarta cobrar más adelante una cuota de recuperación o donativo para apoyar el mantenimiento del lugar.

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