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Dos investigaciones en un viaje espacial

La Academia de Tecnología Espacial de China trabaja en una sonda que sea capaz de recolectar datos de un asteoride y un cometa en un mismo viaje

China trabaja en una sonda para su misión espacial

XIAMEN (Xinhua).— Ingenieros espaciales chinos están trabajando en las tecnologías clave necesarias para explorar un asteroide cercano a la Tierra y un cometa del cinturón principal mediante una sonda espacial.

La misión propuesta consiste en enviar una sonda alrededor de un asteroide llamado 2016HO3 y luego aterrizar sobre él para recolectar muestras, anunció Huang Jiangchuan, investigador de la Academia de Tecnología Espacial de China, durante la primera Asamblea de Ciencia Espacial de China, que se celebró recientemente en la ciudad de Xiamen de la provincia oriental de Fujian.

La sonda volará de regreso a las proximidades de la Tierra y liberará una cápsula, en la que las muestras llegarán de nuevo al planeta. Posteriormente, la sonda continuará su viaje, y con la ayuda de la gravedad de la Tierra y Marte, llegará al cinturón principal de asteroides y orbitará el cometa 133P, detalló Huang.

El asteroide 2016HO3 tiene una relación muy estrecha con la Tierra, y se conoce como una “mini Luna” o un cuasi satélite, con un diámetro de entre 40 y 100 metros y una densidad de unos 2.7 gramos por centímetro cúbico, explicó. “¿De dónde viene? ¿Cuál es su relación con la Tierra y la Luna? Esas son preguntas que queremos responder”, puntualizó el investigador.

El segundo objetivo, el 133P, es el primer cometa que se descubrió dentro del cinturón principal de asteroides, y muestra características tanto de asteroide como de cometa.

Los cometas del cinturón principal son, en apariencia, cuerpos helados descubiertos hace relativamente poco tiempo dentro del cinturón principal de asteroides, entre Marte y Júpiter, y presentan actividad similar a la de un cometa en parte de su órbita, según científicos.

El diámetro más grande del núcleo cometario de 133P mide unos 5.4 kilómetros, y su densidad es de aproximadamente 1,4 gramos por centímetro cúbico, añadió Huang.

Sondear pequeños cuerpos celestes es una nueva frontera de la exploración espacial, pero con un umbral elevado. Las principales dificultades consisten en la microgravedad, las incertidumbres y el hecho de desconocer su entorno.

Es difícil conocer su forma, composición, estructura y otras características a través de la observación desde la Tierra, señaló el investigador. “Nos enfrentamos a grandes desafíos tecnológicos en la exploración de asteroides y cometas porque se sabe muy poco acerca de sus características detalladas”, agregó.

“Con base en la observación terrestre, suponemos que el asteroide 2016HO3 gira muy rápido, completando una rotación en solo media hora. La estructura de los cuerpos celestes pequeños suele ser floja, suelta. Es muy difícil posarse sobre aquellos cuya rotación es tan rápida”, indicó Huang.

El cometa 113P es más grande que el primer objetivo, pero también es en gran parte desconocido. Se encuentra en el borde exterior del cinturón principal de asteroides, en los alrededores de Júpiter. Su distancia de la Tierra hace que sea muy difícil calcular su órbita, señaló el experto. “Otro reto consiste en cómo conectamos las dos tareas sucesivas de explorar el asteroide y el cometa”, añadió.

El objetivo científico incluye el estudio de la formulación y evolución del sistema solar, el papel de los impactos de los asteroides cercanos a la Tierra y los cometas del cinturón principal en el origen de la vida, y la dinámica de los cuerpos pequeños en el sistema solar. La sonda estará equipada con detectores avanzados, tecnología de propulsión eléctrica, navegación automatizada y funciones de control inteligente.

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