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El clima afecta las bienes raíces

Baja el precio de casas ubicadas en la orilla del mar

SALISBURY (AP).— En venta magnífica propiedad con espectaculares vistas al Océano Atlántico. Las olas erosionan la playa todo el tiempo. Las inundaciones empeoran cada año. El agua salada arruina el césped.

¿Precio? Buena pregunta.

Algunos estudios indican que el aumento del nivel del mar y las inundaciones, resultado del calentamiento global, está obligando a bajar los precios de las residencias en la costa. Pero expertos en el clima advierten que los estudios no son confiables y ejecutivos de bienes raíces aseguran que la demanda de casas no ha bajado.

Por esa razón no está claro hasta qué punto los propietarios y las comunidades costeras deben empezar a preocuparse y tomar medidas.

Nancy Meehan, de 71 años, considera poner su departamento en Salisbury, Massachusetts, en venta, pero teme que las tormentas invernales que azotan la zona ahuyenten a los compradores. Su casa no ha sufrido mayores daños en los casi 20 años que lleva viviendo allí, pero admite que las inundaciones son cada vez peores en carreteras y residencias en zonas bajas.

“Los ahorros de toda mi vida están en esta casa”, expresa Nancy, quien pagó 135,000 dólares por un departamento de cuatro habitaciones y dos baños. “No puedo perder ese dinero”.

Su vecino Denis Champagne no está seguro de si la crecida del mar afecta los precios de su propiedad. Es una casa de tres pisos y cuatro habitaciones con vistas a un llamativo pantano, renovada hace poco y a escasos metros del océano. Pero fue tasada a 420,000 dólares, cuando él esperaba un precio mucho más alto.

“¿Si creo que vale más? Sé que no soy imparcial, pero ¿dónde vas a conseguir algo como esto a ese precio?”.

Una caída en los precios de las propiedades puede ser grave para comunidades como Salisbury, que dependen de los impuestos a las viviendas para financiar escuelas, la policía y otros servicios básicos, según expertos. Y las familias que pensaban costear la universidad de sus hijos o vivir sus últimos años con el producto de la venta de su casa podrían verse en apuros.

“La gente está perdiendo decenas de miles de dólares en sus viviendas”, declara Jeremy Porter, de la First Street Foundation, organización que busca concienciar a la gente sobre el aumento del nivel del mar. “No todo el mundo va a poder luchar con eso”.

A pesar de esto, los precios de las viviendas en las zonas costeras han subido más rápido que los de las de tierra adentro desde 2010, de acuerdo con informes de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios.

Y las casas en el mar son generalmente más costosas que viviendas similares ubicadas a una manzana de distancia, recuerda Lawrance Yun, principal economista de la asociación.

“Sigue habiendo una diferencia en los precios”, manifiesta. “La gente sabe que el cambio climático puede causar problemas en los próximos 30 años (el plazo típico de una hipoteca), pero la forma en que se comporta deja en claro que las casas en el mar siguen siendo más deseables”, asegura.

Un estudio de la First Street Foundation señala que el temor al cambio climático hizo que las propiedades en la costa atlántica se devaluasen 16,000 millones de dólares desde 2005.

Otro estudio de la School of Business de Boulder, de la Universidad de Colorado, indica que las propiedades costeras más expuestas a la crecida del mar se venden, en promedio, un 7% menos del precio de propiedades similares a la misma distancia del mar pero no tan expuestas.

En el condado de Miami-Dade, en Florida, las viviendas en zonas altas se cotizan más que las que están más abajo, de acuerdo con un estudio de 2018 de “Environmental Research Letters”.

Jeffress Williams, del U.S. Geological Survey, y otros expertos dicen que el estudio de la First Street Foundation se basa en pronósticos del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, que produce cifras más alarmantes que las de la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera, que son las más usadas.

Los otros dos estudios usan solo información de Florida, que está altamente desarrollada y en muchos sentidos es un caso aparte, no comparable con otras regiones. Además se enfocan solo en casas de una sola familia, ignorando una enorme cantidad de departamentos y edificios de varias familias.

En Salisbury, el agente de bienes raíces Thomas Saab dice que algo está pasando con los precios, pero no sabe bien si el cambio climático es el responsable.

Si bien el mercado de viviendas está activo, dos clientes tuvieron que bajar sus precios hace poco en decenas de miles de dólares cuando potenciales compradores expresaron preocupación por tormentas y otros riesgos.

“¿Me preocupa que los precios bajen? Claro que sí”, manifiesta. “Cada vez menos gente está dispuesta a correr el riesgo. La gente no quiere sobrellevar una tormenta grande tras otra sin protecciones”.

Saab afirma que la solución es construir muros de contención, como hizo con éxito Hampton Beach, en New Hampshire, varias generaciones atrás. “Podemos soportar cualquier subida del mar si nos dejan proteger nuestras propiedades”, declara. “¿A quién le importa el cambio climático? Construyamos un muro y se acaba toda esta discusión”.

 

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