in

El consumo de toxinas de sapo no da beneficios

El alvarius es una de las 400 especies de ranas mexicanas y produce el alucinógeno más potente

Rechaza lo ''milagroso''

"De pronto al tratar de descubrir medicinas milagrosas o que no tienen ningún sustento científico, histórico o ninguna experiencia demostrada implica una conducta que cae en el terreno de lo ilícito, incluso de lo dañino”, advirtió Ignacio Morales Lechuga, ex procurador general de la República al referirse al tema de la promoción del consumo de toxinas del sapo alvarius como cura para males como el cáncer, VIH y coronavirus.

“Cada quien es responsable de los actos que realice y aquellos que sin ningún conocimiento se practican basándose en la ignorancia de muchos otros o bien en el afán de creer que puede haber soluciones milagrosas donde no existen como la referencia a este pobre animalito que debe estar siendo exterminado en algunas zonas del país, lo cual es un delito que puede ser catalogado como fraude, como un homicidio que yo valoraría entre culposo e intencional”, añadió Morales Lechuga.

“¿Dónde están las autoridades que no acaban de contemplar y observar prácticas que ya lindan o pueden lindar el en terreno que puede ser catalogado como delictivo?”.

“Este régimen pareciera tener dos caras. Por un lado con lo que es la medicina formal y por el otro, libertad absoluta para que puedan llevarse al cabo todo tipo de prácticas”, expuso ayer en rueda de prensa virtual de Médicos y científicos por la verdad, en la que advirtieron sobre el uso de toxinas del anfibio alvarios.

En el acto informativo se hizo un llamado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que recomiende a todos los países la penalización de falsas curas contra el coronavirus, el cáncer y el VIH, basadas en el consumo del veneno del sapo alvarius y la rana Kambo como lo promueve la aldea Nawake, en Nayarit. También se realizó un llamado al gobernador de ese estado, para que estas prácticas no queden en la impunidad.

En el acto informativo, el doctor José de Jesús Rivera Sánchez expuso que no están en contra de algún tipo de credo o práctica religiosa: “Estamos en contra de dar una idea falsa de los objetivos de cura en las personas”.

La aldea Naweke ha manejado durante los últimos meses que tiene la capacidad de curar la mayoría de las enfermedades que aquejan a los seres humanos, entre ellos el cáncer, el VIH y agregó el Covid-19.

Es a partir de fumar las parotidas del sapo alvarius que contiene una serie de toxinas que tienen efectos psicotrópicos, cardiovasculares y proarrítmicos que han desatado la muerte de algunas personas alrededor del mundo porque se difundió peligrosamente la utilización de estas toxinas hacia Europa, Sudamérica y en México.

“Ya tuvimos en el Hospital General de México un paciente del sexo masculino de 47 años que ingresó con pancreatitis relacionada con este consumo de toxinas de sapo”, expuso el galeno.

“Queremos que la OMS tome en cuenta que hay algunas personas que venden ideas falsas, curas ancestrales, milagrosas, que en realidad no lo son”, añadió.

Expuso que hablar a los medios de comunicación es importante para difundir a la Secretaría de Salud en el país y Nayarit, específicamente al gobernador Antonio Echeverría Garcí, para que los ayude en la vigilancia de este tipo de prácticas.

También hizo un llamado a los científicos para ayudar a la población a entender lo que está ocurriendo con un lenguaje sencillo para comprender la magnitud del problema y las soluciones reales al alcance.

“Es alarmante que la propagación de este tipo de prácticas sea tan rápida. Ya cruzó el océano, ya está en Europa y no hay una regulación para exportar estas parótidas a otros lados siendo que el veneno del sapo tiene el potencial adictivo por las características moleculares similares a las metanfetaminas y otros depresivos”.

“Es importante que se regule porque el objetivo al final es proteger la salud”, indicó Rivera Sánchez, médico cirujano por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con especialidad en medicina internista y geriatría por el Hospital General de México, en donde es actualmente coordinador de Maestrías y Doctorados de Ciencias médicas.

En la rueda de prensa participó el doctor Juan Carlos López Alvarenga, médico internista y endocrinólogo y profesor asociado en la Universidad de Texas.

El galeno expuso que probablemente la medicina sí tiene sus bases en lo que son sustancias químicas que se encuentran en otros seres vivos y que favorece de alguna manera pero con el advenimiento de la extracción de estas: “Todas sustancias que uno consume, animales o vegetales, para medicamentos puede tener efectos adversos”.

El médico explicó que medicina alternativa se refiere a lo que no se ha sido demostrado.

En el evento también advirtieron sobre el consumo de sustancias para enfermedades como la uña de gato, para el cáncer o tratamientos a base de cloruro para el Covid-19, el cual es venenoso.— Claudia Sierra Medina

 

De un vistazo

Con efectos secundarios

El doctor Joselin Hernández Ruiz, maestro en Biología experimental y doctor en Ciencias expuso que no existe una molécula en el mundo que no tenga efectos secundarios.

Promoción de sustancias

Recomendó observar cómo se promocionan las sustancias: en publireportajes con apariencia científica que muestran un laboratorio, microscopio y aparecen personas que no están registradas en ningún sistema de investigación.

Falsa rapidez

Lo segundo a observar es que promuevan un producto que atienda a muchas enfermedades al mismo tiempo, y lo tercero es que lo hacen rápidamente.

 

Identifican moléculas clave para cáncer de cabeza y cuello

Megamedia y Dunosusa llevan despensas a Chikindzonot