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El origen del rebozo mexicano es árabe

Proceso de creación de rebozos de Malinalco

Tiene el riesgo de desaparecer, se ha dejado de usar

CIUDAD DE MÉXICO.— El origen, uso, historia y evolución del rebozo podrá conocerse a través de 450 piezas, entre rebozos, indumentaria, pintura, escultura, grabados, fotografía, cerámica e impresos, que conforman una exposición que se presenta en el Museo de Arte Popular (MAP).

“Rebozo” es una muestra que contó con el trabajo curatorial de la investigadora Ana Paulina Gámez, quien explica que la exposición es el fruto de una investigación que emprendió hace más de 25 años.

“Mi investigación rompe con todo lo escrito sobre el rebozo, porque las personas que habían escrito sobre el tema nunca se metieron a buscar, por ejemplo, en documentos antiguos, como en el Archivo General de la Nación. No buscaron información sobre el rebozo. Encontré documentos virreinales en los que se habla cómo se usaba el rebozo”, explica.

La muestra comienza con una sección en la que a través de pinturas y esculturas, se trata de reconstruir el origen del rebozo que está relacionada con una prenda árabe llamada almaizal y con la que Gámez pudo descartar un origen prehispánico.

“En algún momento de mi investigación me di cuenta que el rebozo desciende de una prenda morisca-española que usaban las mujeres árabes y que tenía el mismo formato que el rebozo. La prenda se trasladó a la Nueva España pero con un uso cristiano, porque las mujeres cristianas tenían la obligación de cubrirse la cabeza”, explica.

Al llegar a la Nueva España, añade Gámez, a las indígenas se les impuso una prenda similar: “Las indígenas no usaron el rebozo hasta el siglo XX y ese es uno de los mitos que va a derribar la exposición. A través de la primera sección, se verá como las prendas a las que llamo ‘de recato’, evolucionan, adquieren otros usos o desaparecen, mientras que al mismo tiempo surgen otras prendas”.

En la segunda sección se da a conocer las diferentes regiones en las que se han fabricado los rebozos a lo largo del tiempo, desde el siglo XVII hasta la actualidad. Después, se da cuenta de la técnica tradicional para tejer el rebozo, esto para que en la cuarta sección se puedan apreciar los diferentes tipos de rebozo: rayados o jaspeados.

Ana Paulina Gámez señala que en la quinta sección serán proyectadas las escenas clave del cine mexicano en las que el rebozo es una parte fundamental, “para que se evidencia cómo el rebozo es considerado como una prenda nacional”.

Junto a la proyección fueron dispuestas muñecas vestidas con trajes regionales en los que el rebozo forma parte. Además de una sección dedicada al rebozo en la devoción popular, en relación con el Señor del Rebozo.

Gámez señala que la exposición “Rebozo” es relevante sobre todo si se toma en cuenta la situación actual de esa prenda.

“El rebozo tiene el riesgo de desaparecer, porque poco a poco se ha dejado de usar, de pronto se pone de moda, pero la producción no es igual a la que tuvo antaño, pues entre los siglos XVII y XIX, el rebozo fue la producción textil más importante. Un segundo factor es que los artesanos cada vez son más viejos y no hay relevos más jóvenes. Es decir, el gran problema es la falta de consumo y la falta de relevos generacionales”, advierte.

Homilía XXIX Domingo del Tiempo Ordinario