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Estudian la salud cardíaca

Foto: Megamedia

El portero Iker Casillas respalda a una startup

MADRID (EFE).— El viernes 1 pasado, el portero español Iker Casillas celebró un año desde que “volvió a nacer” tras sufrir un infarto agudo de miocardio en un entrenamiento con el Oporto. Esa vivencia le hizo fijarse en una empresa española cuyo algoritmo estudia los latidos de deportistas y en la que hoy es inversor.

La noticia del infarto del portero de la selección española que fue campeona del mundo en Sudáfrica 2010 motivó que los medios de comunicación buscaran al instante expertos en cardiología, y entre ellos fue requerido por algunos medios el doctor Manuel Marina, cofundador de la startup Idoven, que ofrece análisis cardiológicos a deportistas profesionales y populares.

“A raíz de aquello, Iker escuchó sobre nosotros y nos quiso conocer”, explica el doctor Marina, cardiólogo en excedencia del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Madrid, quien trabajó con atletas de alto nivel en la preparación de los Juegos de Río 2016 y decidió llevar a cualquier deportista la medicina de precisión que se aplica a la salud de los grandes atletas.

Marina lanzó la empresa junto al ingeniero especializado en inteligencia artificial José María Lillo y el emprendedor Íñigo Juantegui (fundador de compañías de éxito como La Nevera Roja u OnTruck) a mediados de 2018.

Su proceder es sencillo: envían al deportista que quiera someterse al examen un dispositivo que mide su información cardíaca durante 24 horas, una semana o dos, en función del servicio que haya contratado. Una vez completado ese período de tiempo, se reenvía el dispositivo por correo a la empresa, que le remite un informe.

“Esto nos permite llevar la medicina a cualquier sitio, a la casa de cada persona o a un deportista que quiere examinarse mientras corre por la montaña. En una prueba de esfuerzo tradicional medimos 15 minutos, con esto hemos llegado a medir a un deportista durante 11 horas”, explica su fundador.

El resultado es un estudio de salud cardíaca que permite prevenir problemas como infartos o casos extremos, como la muerte súbita. También ofrecen un informe sobre rendimiento deportivo con el tipo de entrenamiento más recomendable en función de los datos obtenidos. “Medimos cosas que habitualmente no se miden”, asegura Marina.

Casillas también probó su tecnología para analizar su corazón y comprobar el contenido del informe. A partir de ahí se sumó a la iniciativa como inversor. “Es un proyecto que entiende y con el que quiere colaborar” , afirma Manuel Marina.

¿Cómo se elaboran estos informes de salud y rendimiento deportivo? Ahí entra en juego el algoritmo de la startup, un sistema informático de inteligencia artificial al que los ingenieros de la compañía enseñaron a analizar un electrocardiograma de la misma forma que lo haría un especialista.

“Estudiar estas pruebas es un trabajo muy repetitivo, muy tedioso. Es como ir buscando erratas en un libro, que son las arritmias, los problemas que detectamos. Los cardiólogos no solemos querer hacerlo, pero las máquinas son muy buenas en este tipo de labores”, asegura el doctor.

Como si fuera un deportista, los técnicos de Idoven “entrenaron” a su algoritmo, gracias a una beca de Google, que les aportó 100,000 dólares en supercomputación que les permitieran poner a prueba el modelo. Un entrenamiento que requiere movilizar 6,500 gigabytes de RAM (memoria de cálculo).

Para alimentar con datos reales este entrenamiento, muchos deportistas, profesionales y populares se han sumado a donar latidos, aportando las lecturas de sus datos para que el sistema informático tenga muestras de todo tipo de personas con diferentes características físicas. El karateca Damián Quintero, el maratoniano Javi Guerra y el triatleta Mario Mola son algunos de ellos.

La startup, con menos de un año de actividad de ventas, ya cuenta con clientes entre deportistas profesionales, tanto individuales como clubes, y aficionados al deporte que quieren estudiar sus condiciones para afrontar la preparación de pruebas más exigentes.

“La población tiene que ser consciente de que si se plantea un reto como una maratón tiene que prepararlo con cabeza, y si tiene algún factor de riesgo es necesario tener un asesoramiento previo”, explica el fundador de Idoven.

La capacidad de su algoritmo les está permitiendo ponerlo a trabajar para analizar pruebas de hospitales y también hay empresas que les contratan para ofrecer sus análisis a sus empleados.

Su trabajo les ha permitido incrementar sus ventas un 40% cada mes, aumentar su equipo a doce personas y recibir estudiantes de la prestigiosa Universidad de Stanford para conocer su modelo de inteligencia artificial.

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