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En busca de una dieta natural

La médica veterinaria Ocari Canto Zapata atiende a la yorkie Mimí

La Barf requiere ofrecer alimentos de alta calidad

Entre los temas más polémicos relacionados con nuestras mascotas está el de la dieta Barf. Biologically Appropriate Raw Food Diet se traduce al español como Alimentos Crudos Biológicamente Apropiados y consiste en comida que trata de imitar lo que los animales consumían en vida salvaje.

La diferencia de la dieta Barf con la basada en croquetas es que la primera “no contiene conservantes, colorantes ni saborizantes artificiales, que tampoco se recomiendan mucho en la alimentación humana”, dice Ocairi Canto Zapata, médica veterinaria zootecnista, clínica en pequeñas especies, de Happy Pet.

En resumen, explica, la Barf “busca una alimentación un poco más natural”.

Sin embargo, la profesional advierte que, “si para una persona llevar una dieta balanceada es un poco complicado, buscar una alimentación balanceada para nuestra mascota es mucho más: demanda tiempo, higiene para evitar la contaminación bacteriana y un buen espacio para la conservación”.

Es por esa razón que quienes deseen aplicarla deben estar “bien informados y bien conscientes de que esta dieta requiere alimentos de alta calidad”.

Hay personas “que nada más le dan a sus mascotas huesos carnosos y cuellitos de pollo y eso no es dieta Barf”. Para que en verdad lo sea debe estar compuesta en 60% de huesos carnosos, 20% de carne magra, 10% de vísceras y 10% de verduras y frutas.

“Lo más importante es adquirir alimentos de buena calidad”, reitera la médica veterinaria, que hace énfasis también en el buen manejo y conservación de la comida.

“Después de la domesticación, perros y gatos perdieron la factibilidad de soportar ciertos tipos de bacterias: salmonela, campylobacter.., que se pueden encontrar en la carne cruda. Si no llevamos un buen manejo puede haber serios problemas gastrointestinales”.

Recomendaciones

Otras consideraciones de la médica veterinaria Canto Zapata sobre la dieta Barf son las siguientes:

Aunque en internet hay numerosos artículos del tema, se aconseja consultar primero al veterinario sobre los ingredientes y las cantidades con que se deben preparar las raciones de acuerdo con las condiciones de salud de nuestro perro (por ejemplo, si tiene insuficiencia renal, diabetes, problemas degenerativos).

La dieta Barf se puede iniciar en el destete. Por lo general los cachorros necesitan comer al día el equivalente al 10% de su peso total y los perros mayores a un año, el 3%.

Se puede administrar a perros de cualquier raza.

No influye en los requerimientos de agua. El líquido debe estar permanentemente disponible.

Los huesos carnosos pueden ocasionar perforaciones intestinales y otros problemas que obliguen a someter a la mascota a una cirugía de emergencia.

Algunas personas cocinan la carne en lugar de darla cruda. Esto no afecta su digestión por el animal, “pero al cocerla pierde las propiedades que estamos buscando”, advierte la médica veterinaria Canto Zapata.

Hay quienes combinan la dieta Barf con la de croquetas. “No hay ningún problema, se puede hacer; pero la idea general de quienes están a favor de la dieta Barf es que la alimentación sea estrictamente natural”.

Los perritos tienden a consumir enseguida el alimento y si no lo hacen es porque tal vez la combinación de ingredientes no es de su agrado. Si después de una o dos horas de servida no la han comido habría que descartar esa ración porque ya estaría contaminada.

Los alimentos van perdiendo nutrientes cuando están refrigerados, de ahí que sea mejor preparar a diario la mezcla de ingredientes. En el congelador la comida puede durar de 15 a 20 días.

La dieta Barf es también apta para gatos. Debido a que los mininos son carnívoros obligados, en ellos “debe haber un consumo de proteína bastante bueno”.

Efectos

La médica veterinaria Canto Zapata señala que se ha reportado que la dieta Barf motiva a alimentarse mejor a ejemplares de razas con más dificultades para comer. Los dueños también observan cambios en la calidad del pelo y la cantidad de gases y heces del canino.

La profesional subraya que entre las marcas de croquetas hay amplia variedad para elegir, entre ellas las monoproteicas, las holísticas y las que no tienen granos. “La tecnología alimentaria tiene una razón de existir”, apunta.

“Ninguna dieta es mala o buena. La mejor dieta que puede tener nuestra mascota es la que le hace bien: mantiene su piel sana, no le tenemos que dar una cantidad excesiva para que conserve buen peso y las evacuaciones son de tamaño normal y fáciles de recoger”, precisa.

“Lo más importante es que se asesoren. Hay páginas en internet, pero no hay nada mejor que consultar a su veterinario de confianza”.— Valentina Boeta Madera

 

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