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Espíritu misionero

Foto: Megamedia

Siete años después de que la Sociedad de Padres y Hermanos de Maryknoll dejara Yucatán, aún se aprecia la huella de su trabajo en obras espirituales y seglares.

La mención de nombres como los de Richard Clifford, Peter Petrucci, John P. Martin y Denis O’Brien dibuja sonrisas en quienes los escuchan. Ellos, al igual que sus compañeros de la Sociedad de Padres y Hermanos de Maryknoll que desarrollaron su ministerio en Yucatán, aún son recordados por vecinos de las comunidades parroquiales que los sacerdotes tuvieron a su cargo e, incluso, por quienes no los conocieron pero sí al trabajo que llevaron al cabo.

La congregación tuvo presencia en el Estado durante 69 años, de 1943 a 2012, tiempo en el que su labor pastoral dio frutos más allá de lo meramente espiritual, pues los sacerdotes también impulsaron iniciativas en el ámbito seglar, como Alcohólicos Anónimos, Pastoral del Amor y las cajas populares.

A los Misioneros de Maryknoll está dedicada la exposición itinerante que anoche se inauguró en instalaciones del Colegio Avelino Montes, en el marco de la celebración del aniversario sacerdotal del padre Lorenzo Mex Jiménez, párroco de San Sebastián, una de las comunidades que estuvieron bajo la responsabilidad de la Sociedad.

En Yucatán los sacerdotes de Maryknoll “sacrificaron su vida para que las personas tuvieran una más cercana a la vida cristiana a través de nuestro cuidado sacramental”, declara el padre misionero John Patrick Martin al evocar la huella de la congregación en la entidad.

En esa aportación se cuentan “las escuelas, los programas de formación, la catequesis y también un estilo de vida”.

“Tenemos cualidades que agregar a la Iglesia local y espero que la Iglesia local siga viendo la posibilidad de asimilar esas cualidades, al igual que nosotros lo hemos hecho con las de la gente. Yo me considero mexicano, yucateco”, afirma.

Aportación

“¿Qué dejó Yucatán a los Misioneros de Maryknoll?”, se le pregunta. “La forma de ser del yucateco”, responde. “Por una parte, por el trabajo pastoral; por otra parte, por la amistad, que son cosas diferentes”.

El padre Martin no considera probable el regreso de la Sociedad a Yucatán. “Yo diría que es casi imposible porque no tenemos los elementos para hacer tierra de misión, somos muy pocos, estamos disminuyendo: mueren diez o doce (sacerdotes) al año y ordenamos a uno o dos”.

Además, continúa, “en la Iglesia de México ya existen los elementos indispensables para una vida eclesial”.

Asimismo, se cuenta con el trabajo de los Afiliados de Maryknoll, rama de laicos con formación misionera que fue fundada en 1991 y a nuestra entidad llegó en 2007 por iniciativa del padre Martin.

“La dimensión misionera es la esencia de la Iglesia”, indica. “Se da mayor importancia a las actividades pastorales de la Iglesia y poca al fomento de la dimensión misionera. Pero no digo que no exista, porque el Espíritu Santo ya está en los corazones de la gente y se encarga del fomento de esta dimensión en la vida diaria, en las cosas ordinarias”.

“Lo que hace falta es un proceso de reflexión teológica en la Iglesia local para discernir, a la luz del Evangelio, de qué forma estamos o no fomentando la dimensión misionera que ya está en los corazones”.

Vocación de laicos

La disminución de las vocaciones sacerdotales la atribuye, por un lado, a cambios en la Iglesia, porque “se ha querido dar más importancia en general al fomento de la vocación laica”. Pero también se debe a “la cultura en que vivimos, la cultura secularizada, en la que se quiere quitar de la vida pública todo lo que es religioso; hay un movimiento muy fuerte contra las expresiones religiosas”.

De igual manera influye el narcisismo propio de los tiempos actuales, que se manifiesta en prácticas como “la famosa selfie, todo el mundo anda tomando su propia foto”.— Claudia Ivonne Sierra Medina

Emisarios de Dios

Richard Lawrence Clifford 

Foto: Megamedia

Fue uno de los últimos sacerdotes que permaneció en la misión en Yucatán. Fue vicario de San Sebastián durante 32 años, autor de la columna “El toque humano” en Diario de Yucatán y colaborador de la Pastoral de la Salud, Pastoral del Amor, la atención de personas con esquizofrenia, obras vicentinas y los Caballeros de San Sebastián, entre otras iniciativas.

Nace el 27 de agosto de 1927 en St. Paul, Minnesota. En septiembre de 1949 comienza estudios de Teología en el Seminario Mayor de Maryknoll en Nueva York.

Es ordenado sacerdote el 13 de junio de 1953.

En diciembre de 1980 comienza su trayectoria misionera en México, cuando es designado vicario de la parroquia de San Sebastián. En 1986 es nombrado superior regional de la misión en México y en 1989, reelecto para un nuevo período de tres años. Colabora con el Seminario como asesor y confesor. Después de despedirse de Yucatán, el padre Clifford llega en diciembre de 2011 a la Comunidad de Retiro. En 2012 traslada su residencia a la Misión Santa Teresa en Maryknoll. Fallece el 27 de noviembre de 2016, a los 89 años.

Peter J. Petrucci

Foto: Megamedia

Nace el 22 de julio de 1922 en Idamay, Virginia del Oeste. Recibe las Sagradas Órdenes el 11 de junio de 1949. Ese mismo año es asignado a la misión de México, donde sirve 58 años.

Es párroco de Felipe Carrillo Puerto y en 1950 es transferido a Peto. Además de español, aprende maya y traduce oraciones de la misa a esta lengua. En 1956 se convierte en párroco de Cozumel y después pasa a Bacalar, Tzucacab y Colonia Yucatán. En 1969 se establece en Sotuta, donde ayuda a maestros y padres de familia a abrir una escuela secundaria e iniciar el movimiento catequístico familiar.

En 1980 es nombrado vicario de San Sebastián, en Mérida, donde junto con el párroco pone en marcha el catecismo familiar. En 1996 se convierte en párroco. Durante su gestión al frente de San Sebastián se ordenan cinco sacerdotes, uno de ellos misionero guadalupano. En 2004 supervisa la entrega de la comunidad a la Arquidiócesis.

Fallece en Nueva York el 1 de febrero de 2012.

 

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