in

Fraternidad y amistad social

El papa Francisco dio a conocer la encíclica titulada “Fratelli tutti”

Por Herminio José Piña Valladares (*)

El papa Francisco emitió la encíclica “Fratelli tutti”, sobre la fraternidad y la amistad social, que está basada en el mensaje de San Francisco de Asís para dirigirse a todos los hermanos al proponerles una forma de vida con sabor al evangelio.

Desde el inicio, el Papa nos dice que su intención con esta encíclica no es resumir la doctrina sobre el amor fraterno sino detenerse en su dimensión universal en su apertura a todos.

Es una encíclica social y una aportación a la reflexión para que frente a diversas y actuales formas de eliminar o de ignorar a otros, seamos capaces de reaccionar, con fraternidad y amistad social que no se quede en palabras.

El papa Francisco alerta que los pasos que la humanidad había dado en las últimas décadas hacia diversas formas de integración, parecen estar quedándose atrás, con el regreso de conflictos anacrónicos que parecían superados y nacionalismo cerrados y agresivos.

Es indudable que hace falta una mejor política puesta al servicio del verdadero bien común. En definitiva es totalmente negativo el populismo y el dogma neoliberal, pues asegura que el mercado por sí mismo no resuelve todo. La buena política está basada en el amor, la solidaridad, caridad y la subsidiariedad.

También recalca que el diálogo es el primer paso para acercarnos, conocernos, comprendernos y buscar puntos de contacto. Sin embargo, no debemos de confundir el diálogo, con un débil intercambio de opiniones en las redes sociales. El auténtico diálogo social supone la capacidad de respetar el punto de vista del otro.

En esta encíclica, el Papa recuerda que el proceso de paz es un compromiso constante, es un trabajo que busca la verdad y la justicia, que abre paso a una esperanza común, más fuerte que la venganza. El perdonar no quiere decir permitir que sigan pisoteando la propia dignidad y la de los demás. El perdón reclama la necesidad de que se exija justicia.

El Papa retoma también el llamado a difundir la cultura de la tolerancia y de paz, que plasmó en el documento sobre la hermandad humana por la paz mundial.

La encíclica concluye con una oración universal al creador: Señor y padre de la humanidad, que creaste a todos los seres humanos con la misma dignidad, infunde en nuestros corazones un espíritu fraterno. Inspiramos a crear sociedades más sanas, y un mundo más digno, sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.

Abogado y asesor jurídico. Herminio José Piña Valladares hjpvdirector@hotmail.com

 

 

Policía en corto