in

Goza de buena salud Estela Díaz a sus 103 años

De pie

A sus 103 años de edad, Estela Emilia del Socorro Díaz Villaurrutia, viuda de Moguel, lo que más pide es que Dios le dé su bendición.

“La espiritualidad es muy importante para vivir muchos años”, consideró.

Estela Díaz siempre ha amado a Dios y tiene un carácter tranquilo, una “maquinaria perfecta” y “paz en su corazón”.

Indica que hay que “tener fe en Dios” para vivir. “No me olvido de mis oraciones” afirmó en una entrevista.

Al cumplir 103 años de edad lo que más le pide a Dios es su bendición.

La centenaria, quien vive en Francisco de Montejo, celebró el 4 de junio pasado sus 103 años.

Estela Díaz no padece de alguna enfermedad más que los propios “achaques” de la edad, como la disminución auditiva.

Ella es originaria de Sotuta, pero vive en Mérida desde joven.

Sus padres fueron Tranquilino Díaz Castillo y Sara Villaurrutia.

El matrimonio tuvo cinco hijos y de ellos sobreviven la mayor y el menor: Estela Emilia y Humberto Renán; los demás ya fallecieron: Yoli, Renán y Melissa.

Recordó que se casó muy joven en Sotuta con Ermilo Moguel Padilla, fallecido, con quien tuvo dos hijos: Addy Nidelvia y Jonny José (fallecido) Moguel Díaz.

“Nos enamoramos, nos casamos; enviudé hace muchos años”, recordó.

Madre de familia

La centenaria se dedicó a su casa. Tuvo dos hijos y tuvo su primera residencia cerca del barrio de San Cristóbal, en la calle 50 del Centro; posteriormente en Santa Ana, luego en la colonia Jesús Carranza y finalmente en Francisco de Montejo.

Una de sus labores era dar clases de regularización a niños en su casa. En ese tiempo no existía el kínder y cuando los niños acudían con ella aprendían a escribir y leer, y “los chiquititos” estaban adelantados a su grado educativo.

El padre de la entrevistada fue maestro y director de la escuela de Sotuta.

Estela Emilia Díaz “ni se enfría ni se calienta, no le preocupa nada, por eso no padece de la presión, no es diabética y posee una salud admirable”, comentó la hija de la centenaria. “Pienso que tiene mucho que ver el carácter”, agregó.

La dama centenaria comentó que cuando era joven le gustaba mucho el puchero de gallina, de res, de tres carnes; el escabeche y el frijol con puerco, “lo que comían los yucatecos, pero ahora ya no lo comen”, comentó.

La centenaria recibe una alimentación balanceada para protegerla de padecimientos como colesterol y los triglicéridos.

Estela Emilia consideró que Mérida “ha cambiado con el tiempo; el pasado era una época menos agitada: había mucha tranquilidad, no había tanto vehículo”.

También relató que iban al parque de Santa Ana y a su iglesia, en el tiempo que vivían cerca.

En la entrevista también estuvo Humberto Renán Díaz Villaurrutia.

Estela Emilia del Socorro Díaz Villaurrutia viuda de Moguel tiene cuatro nietos, nueve bisnietos, tres tataranietos y “una familia unida”, finalizó.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA

En sus propias palabras

“La espiritualidad es muy importante para vivir muchos años”.

Para ella es muy importante “tener fe en Dios” para vivir. “No me olvido de mis oraciones”

Mérida “ha cambiado con el tiempo; el pasado era una época menos agitada: había mucha tranquilidad, no había tanto vehículo”.

Desde joven le gusta el puchero, el escabeche y el frijol con puerco, “lo que comían los yucatecos, pero ahora ya no lo comen”.

Niño muere electrocutado; sus padres desconoce cómo sucedió

Conoce Wayúum, la comunidad residencial a pocos minutos de la playa