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“Hay un duende en mi casa”: Leyendas y mitos en Yucatán y Tabasco

De duendes a aluxes, cuentos y leyendas que abundan en estados como Yucatán y Tabasco
De duendes a aluxes, cuentos y leyendas que abundan en estados como Yucatán y Tabasco

-¿Y si voy con un brujo? Yo creo que alguien me está haciendo “algo”, anunció "X".

-Eso no existe, son supersticiones, le advirtió "Y".

-Pues en mi tierra sí creen en esas cosas, terció la tabasqueña "Z". A mí me ensalmaron hasta los siete años.

-¿Ensalmar?, preguntó "Y". -¿Y eso qué es?

-Te llevan con un brujo y él te cura con una mezcla de alcohol, albahaca y otras cosas, te lo echan como si fuera agua bendita, así me curaron del empacho, del susto y del calentamiento de cabeza.

"Calentamiento de cabeza"

Eso del “calentamiento de cabeza” era nuevo para "Y".

De niña había escuchado a su abuela decir frases como “ya no te calientes la cabeza con tonterías” o “ya no le estés calentando la cabeza a tu mamá”, pero el significado era como “dejar de fastidiar” o de “molestar” a alguien con una misma cosa una y otra vez.

El “calentamiento de cabeza” al que se refería la espigada "Z" era una enfermedad que le daba a un niño, generalmente de brazos, si un borracho lo veía mucho, lo cargaba o algo por el estilo.

-¿Te acuerdas cuando le dio a tu tía porque un borracho la “chuleó” mucho?, preguntó el yucateco "X" a la tabasqueña.

-Sí, los vómitos y la calentura no se le quitaban con nada, le tuvieron que decir al borracho que la bese, así se curó.

-Pero si no se te quita, tienes que ir a buscar los restos de lo que estaban tomando nueve borrachos, con eso bañan al niño, se lo van tirando junto con agua, para que se cure, si no, el niño se muere.

Te llevan con un brujo

Todo esto lo iba escuchando "Y" con atención y curiosidad, aunque en el fondo seguía un poco escéptica.

-Si algo que comiste te cae mal, y no se te quita, te llevan con un brujo o bruja, y él o ella te tiene que alzar y te sacude, así, en vilo, hasta que sanas. He visto brujas cargar a personas del doble de su tamaño.

Aún sorprendida, "Y" dijo que sin duda esas prácticas eran un buen negocio, pues mucha gente gastaba hasta lo que no tenía buscando solución a problemas sin explicación aparente.

-Los verdaderos brujos no cobran, a menos que quieras dinero. Si le pides dinero, le tienes que entregar a alguien que quieras mucho, como alguien de tu familia. Pero si le pides salud, no te piden nada, solo que des una gratificación voluntaria, lo que puedas dar, le aclaró el marido de "Z".

"Un sapo en la panza"

-¿Cómo que “entregar” a alguien que quieras?, preguntó "Y".

-Sí, se entiende que le hacen hechizo y esa persona va a morir. Pero bueno, eso es si pides dinero, los verdaderos brujos no cobran.

Eso no lo sabía "Y". Tampoco sabía que si “maldices” a un brujo te sale un sapo en la panza y te mueres.

-Mucha gente va con los brujos, hasta los “creyentes”", afirmó "Z".

Poder de los cuarzos

-Mi mamá, por ejemplo, convenció a mi tía, que es muy católica, del poder de los cuarzos. Ella tenía muchos problemas, cada día le pasaba algo peor que el anterior, a ella o a su familia.

-Un día se fue a Chiapas y ahí le dijeron de los cuarzos, compró uno y lo usó como le dijeron, y todos sus problemas desaparecieron.

-Yo ya fui una vez con un brujo, agregó el yucateco, pero no se veía como los brujos de las películas, era un chavo vestido como rapero, con cadenas y ropa deportiva, era muy joven.

-Me dijo que agarrara una bola de cristal que él tenía, cuando asenté mis manos se puso negra y a mí me dio un dolor de cabeza muy fuerte que no se me quitó hasta que solté la esfera. La verdad no me gustó y no volví, pero ahora sí quiero ir con un brujo de verdad.

Duendes y aluxes

Así como Yucatán tiene esos seres pequeñitos que llaman aluxes, que dicen que no son malos, sino únicamente traviesos, en Tabasco hay duendes que cuidan centenarios enterrados bajo los árboles.

Dicen que esos tesoros los enterraron los piratas que asolaron las costas de Tabasco hace cientos de años y que para identificarlos los enterraron bajo algún árbol.

-Si ves un árbol y debajo un montículo seguro son centenarios, pero tienes que pedir permiso al duende para sacarlos, si no le pides permiso, es muerte, dijo "Z".

-Y si los logras sacar y los regalas, en lugar de volverlos a enterrar, tendrás una muerte dolorosa, agregó el esposo de "Z".

Anécdota con unos duendes

Según el tabasqueño, él mismo fue testigo de la existencia de los duendes en un rancho de su propiedad, donde una noche dejaron a los caballos bien encerrados bajo candado en sus caballerizas y cuando amaneció todos estaban afuera, con las crines trenzadas. Las caballerizas seguían bajo candado.

-Era imposible que los caballos hubieran saltado. Y tampoco “se peinaron solos”, fueron los duendes, les gusta trenzar el pelo.

-Para sacar al duende tienes que llamar a un brujo, que usará un espejo, una botella de licor y unas barajas.

-El duende va a mover las barajas y a tomarse el alcohol, y cuando se vea en el espejo se va a asustar al ver lo feo que es. El brujo lo va a ver en el espejo y comenzará a perseguirlo con un cinturón, en todo el camino le va pegando, hasta que lo ahuyenta.

Sembradíos de cacao

Los duendes, según supo después "Y", también habitan en los sembradíos de cacao.

Como los árboles de cacao se siembran en círculo, a la redonda, es muy fácil perderse en esos terrenos. Para no perderse, los cacaoteros tienen que platicar todo el camino con el duende, si no lo hacen, se pierden.

Los duendes también tienen el poder de llamar silbando a los niños para atraerlos a los cacaoteros y perderlos.

Para encontrarlo y sacar al duende tienen que llamar a un brujo, que usará los elementos descritos anteriormente con ese fin (una botella de licor, un juego de barajas y un espejo).

Influencia de la mitología griega, romana, celta y escandinava

-En Tabasco también hay sirenas, dijo de repente "Z".

–En Cupilco, por ejemplo, una sirena salvó a un brujo de morir ahogado.

-Seguro dijo que era una sirena monstruosa, como son las “verdaderas sirenas”, agregó "Y".

-No, dijo que era la criatura más hermosa que había visto en su vida.

Duendes y sirenas versus aluxes y chaneques… más pura no podría ser en Tabasco la mitología europea, que convive con naturalidad con la cosmovisión indígena, un ejemplo más del sincretismo cultural de los pueblos.

Sincretismo en el que desde luego están presentes iconos religiosos católicos, como vírgenes y santos, con sus respectivas leyendas (la virgen de Cupilco, por ejemplo). Por cierto que Cupilco es el centro ceremonial más importante para los chontales de Tabasco.

Cosmogonía relacionada con el agua

Según las conclusiones de un estudio del Colegio de Michoacán sobre “Los recursos hídricos en las regiones indígenas de México”, en el cual se analiza entre otros aspectos la cosmovisión:

“Los ríos y lagos de sirenas, los pescados mágicos, los chaneques y vigilantes, así como los dioses protectores aparecen compartiendo formas y funciones, en algunas cosmogonías se condensan todas en un ser que tiene el don de la ubicuidad o en un ser múltiple, como por ejemplo, entre los mixes Ene, dios del trueno, también lo es del maíz, la lluvia, los vientos y los montes”.

El texto también analiza la función del agua como prevención de algún mal (como el agua bendita y para curación, para lo cual este líquido tiene que ser “activo”, lo que se logra por medio de rituales o en contacto con otros elementos, como la tierra y las plantas).

Esto último tiene relación con ensalmar con alcohol y albahaca para curar el espanto o el empacho.

Y con los “nueves restos de licor” con los que se dan baños para curar el calentamiento de cabeza en los niños.

Por si acaso, no deje que ningún borracho cargue a su niño de brazos, no vaya siendo que requiera uno de estos remedios místicos.

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