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Homenajea a los médicos en Bruselas

Sobre estas líneas

Se engalana al Manneken Pis en Fiesta Nacional

BRUSELAS (EFE).— El Manneken Pis, uno de los emblemas de Bruselas, se vistió ayer con un traje elaborado en el Hospital 12 de Octubre de Madrid, en homenaje a los sanitarios que han estado en primera línea en la lucha contra la Covid-19.

Con motivo de la celebración de la Fiesta Nacional de España, la embajadora de España en el Reino de Bélgica, Beatriz Larrotcha, y representantes de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Bruselas se concentraron ayer en una tradicional ceremonia frente a la icónica fuente junto con sanitarios, tanto belgas como españoles.

“Hoy (por ayer), día de nuestra Fiesta Nacional, celebramos los valores que no conocen de fronteras ni naciones, solidaridad y humanidad: el Manneken Pis se viste en homenaje a los que lo dan todo en la primera línea contra la pandemia”, manifestó Beatriz.

La elaboración del traje de ganchillo realizado por pacientes con endometriosis, a iniciativa del Servicio de Obstetricia y Ginecología del hospital madrileño, sirvió -en 2018 como terapia, pues “tejer y hablar con otras personas que también padecen” la enfermedad les ha ayudado a mejorar “muchísimo”, según explicó una antigua trabajadora del 12 de Octubre y ahora médica en Bruselas, Clara Infante.

La pieza de ganchillo que lució el querubín de bronce se suma a los alrededor de 30 atuendos españoles de su extenso guardarropa, que convierten a España en el tercer país de Europa que más trajes ha donado a la estatua del icónico niño bruselense, después de Bélgica y Francia.

Este reclamo turístico, ubicado a pocos metros de la famosa Grand Place de Bruselas, y que apenas alcanza los 55 centímetros de altura, cuenta con 1,051 conjuntos en su armario, de los cuales, los más destacados por su valor histórico, geográfico o cultural se muestran al público en el museo del Guardarropa del Manneken Pis.

Todas las piezas han sido ofrecidas tanto por “embajadas y asociaciones culturales en Bélgica relacionadas con la Unión Europea” como por “asociaciones de estudiantes o clúbes de fútbol”, explicó ayer lunes el conservador del museo, Gonzague Pluvinage.

No obstante, no todas las peticiones de donaciones se aceptan, sino que es necesario cumplir con dos requisitos: “La (buena) calidad de la fabricación”, pues deben conservarlos “durante generaciones”; y que no sean utilizados “con propósitos políticos, religiosos o comerciales”, matizó Pluvinage.

Dijo que la estatua del niño orinando, que se disfraza durante aproximadamente la mitad del año para conmemorar diferentes causas, cambió sus mejores galas por una mascarilla en los meses más duros de la pandemia “como acto simbólico”.

El último traje español que lució fue de rociero, con motivo del vigésimo aniversario de la inauguración del camino europeo del Rocío y lo ofreció la sede de la Hermandad en Bruselas.

Ahora bien, la estatua ha recibido también piezas confeccionadas por modistos, como Ágatha Ruiz de la Prada, cuya donación, “El Manneken Pis en Pelotas” se exhibe en el Museo de la Ciudad junto a la estatua original.

A lo largo de sus más de 400 años de vida, el muñeco de bronce ha llevado vestimentas que representan la cultura y el folclor de diversas partes del mundo, como un traje tradicional segoviano o uno de torero (el más antiguo en su colección española), y ha vestido de “pastoret” catalán, de “llanisco asturiano”, de peregrino del Camino de Santiago y hasta del ilustre pintor zaragozano Francisco de Goya.

Su amplísimo vestidor también cuenta con atuendos especiales para celebrar eventos en el mundo del deporte, entre ellos los uniformes del Real Madrid, del FC Barcelona o del Athletic Club de Bilbao, con “txapela” incluida.

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