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Joselo Rangel debuta en la literatura infantil con ''La niña aburrida''

Su lanzamiento llega con un mensaje oportuno

Para Joselo Rangel la creatividad es un proceso tan natural como el respirar, por eso no considera que lanzarse a la literatura infaltil fuera un reto que se haya planteado, sino algo que quería probar como hace también con la música.

Sin embargo, no fue la experimentación lo que dio luz a “La niña aburrida” (Planeta, 2020), su primer libro infantil que presentará este viernes 30 de abril, en el marco del Día del Niño como parte de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey). De hecho, la historia de una pequeña que no sabía jugar sola está inspirado en una anécdota familiar, cuando su hija más pequeña tuvo que aprender -al igual que la niña aburrida- a jugar sola.

En entrevista con Diario de Yucatán, cuenta que sus hijas fueron el primer público al que probó esta historia de una niña que, aburrida y por consejo de su padre, termina jugando frente al espejo sin imaginar que su propio reflejo terminaría saliendo al mundo real para jugar con ella. Pero en el camino se desata el caos, ya que de pronto la niña aburrida termina convocando a varias niñas del mundo detrás del espejo.

Un mensaje sin pretensiones

Una historia de fantasía que termina con un “giro de tuerca”, como señala el autor, en una especie de mezcla entre la literatura infantil y de ficción, que como lector tantas veces llenó sus propios juegos en solitario.

“Me gustan los finales que dejan al lector con una incógnita, y cuando les conté esta historia a mis hijas reaccionaron también con mucho asombro (…) ahora veo que es parte de la cultura popular mezclar el misterio y el miedo en producciones infantiles, ya sea películas o series de televisión, por eso me pareció importante contribuir a esta corriente, porque creo que nunca deberíamos perder nuestra capacidad de asombro”.

Aunque el final resultara intensional, confiesa que el lanzamiento del libro en noviembre del año pasado, en medio de una pandemia que obligó a muchos a distanciarse socialmente, le parece una especie de suerte o anillo al dedo; pues si bien no considera que su libro debía llevar un  mensaje, “La niña aburrida” terminó demostrando la importancia que también tiene la soledad.

“La historia surgió de contarla en voz alta a mis hijas, no fue pensada para llevar una enseñanza. Pero viéndola a la distancia, sí es algo que como padre quería decirle a mis hijas. Quería que entendieran que está bien estar solas o en compañía”.

''Al final, los niños son los jueces'', confirma Joselo Rangel

Eso mismo espera que los padres que adquieran su libro puedan contar a sus hijos e hijas, pues a pesar de que siempre se habla de vivir en pareja o tener amigos, como padre desea que sus hijas puedan ser independientes y aprender a estar a gusto con ellas mismas. Y si bien nunca menciona directamente el amor propio, reitera que “es completamente sano y está bien que quieras estar solo y disfrutar de ti mismo en ciertos momentos. Que puedas disfrutar de estar acompañado, pero también de ti como persona”.

Es precisamente esa honestidad paternal lo que ha permitido que Joselo Ragel conecte con otros padres, como se lo han hecho saber a través de redes sociales o en encuentros casuales en alguna tienda. “Algunas veces me etiquetan en fotografías con sus hijos leyendo mi libro o me comentan cuánto les gusta el libro”.

El también músico de Café Tacvba es consciente que son los padres los que adquieren el libro “pero los niños son los jueces”, y si bien algún adulto comprará su libro por su nombre ligado al reconocido grupo mexicano, admite que muchos otros no lo harán por eso mismo.

“Es una suerte y también una maldición a veces. No sé cuántas veces he escuchado: ‘Me gusta tu libro, pero no tu grupo’, pero al final, lo mejor que me ha sucedido es que a los niños les gusta”.

''La niña aburrida'', un mérito de trabajo en equipo

Es de destacar que Joselo Rangel no se adjudica todo el crédito de este libro, pues en reiteradas ocasiones menciona a Nori Kobayashi, la ilustradora peruana a cargo de los dibujos que, considera, han sido los responsables de atraer a tantos niños de diferentes edades, pues así le han hecho saber otros padres con pequeños de dos o tres años, que no son del todo conscientes de lo que narra “La niña aburrida”, pero que disfrutan esos dibujos que acompañan la historia.

No los culpa, pues él mismo quedó encantado con el trabajo de Nori cuando, en una convivencia con Café Tacvba, ella le obsequió un retrato de él convertido un oso, que le gustó tanto que años más tarde la buscó para embarcarse en un trabajo que concluyó cuatro años atrás, pero que no logró ver la luz hasta 2020.

El resto ha sido una mezcla de suerte y filosofía, pues para Joselo Ragel las cosas deben fluir y esperar antes de ver cómo funcionan, es por eso ya sea en la música o en la literatura, sabe que continuará dejando volar su imaginación, pero antes de embarcarse en su próximo proyecto espera que el público se dé cita este viernes 30 de abril, a las  19 horas, a ser parte de la presentación de “La niña aburrida”, por las diversas plataformas de la Filey y Planeta Libros.

Escrito por Noemí Domínguez Montañez

Cecilia Noemí Domínguez Montañez, licenciada en Literatura Latinoamericana comenzó su carrera periodística en 2013, año en que ingresó a Grupo Megamedia. Sus temas de especialización son:  espectáculos, salud, literatura, crianza respetuosa, feminismo y violencia de género.

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