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La chatarra se convierte en arte

Electrodomésticos viejos y otras piezas cobran vida con movimiento

Con movimiento, luz y sonido dota piezas de desecho

El uso y consumo de los dispositivos tecnológicos son la base sobre la cual nace “Máquinas de habitar”, una exposición del artista visual Erik Soto, quien da un segundo uso a los elementos electrónicos de desecho y los convierte en una propuesta estética, en la que se conjuga la obsolescencia programada con organismos vivos, y otros elementos como el movimiento, la iluminación y el sonido.

La exposición se presentará de manera virtual en el Museo de la Ciudad, en la sala Cuarto Blanco.

Será a partir de pasado mañana —sábado 12— cuando se pueda ver de manera digital, una vez que se realice la inauguración oficial que será a las 11:30 en la página en Facebook del Museo de la Ciudad.

Erik Soto explica que las piezas que presenta las desarrolla a partir de materiales de desecho electrónico, y varias de las piezas tienen movimiento, lo cual es una característica especial en esta exposición.

El concepto nació hace cuatro años, al ver el programa de descacharrización que se realiza en la ciudad y observar montañas de materiales, lo que lo hizo pensar en la posibilidad de darles una segunda vida, un uso diferente, tal vez estético.

Así, creó una serie de piezas en las que suele utilizar electrodomésticos, pantallas, hornos de microondas, computadoras viejas y estructuras a los que da un tratamiento estético.

Le Corbusier

“Máquinas de habitar” indica que se centra en un término del arquitecto Le Corbusier, en el que se habla de casas iguales, todas en un mismo modelo, y a partir de ahí les da otro significado en las piezas que crea estéticamente, con la particularidad del movimiento e iluminación, y también con elementos que habitan dichas piezas, seres orgánicos, como hojas y plantas, que reivindican el lugar de la naturaleza.

El artista, detalla que el modo de creación se enfoca en una arqueología del consumo, la materia prima son objetos que habitaron y concluyen su tiempo de uso; la revalorización se crea por dos vertientes, organismos vivos que son activadores actuando como habitantes dentro de la pieza y estructuras de creación, que, mediante técnicas de ingeniería, reparación, sonido, elecciones electrónicas y ensamblado, desarrollan una deconstrucción del objeto.

La colección de objetos acciona el diálogo latente entre naturaleza y máquina.

Respecto al movimiento que poseen algunas obras, Erik apunta que usa ventiladores, movimientos circulares o pulsantes que activan una cosa que a su vez activa otra, por ejemplo.

Como la exposición es virtual, se realizó una serie de imágenes y videos que muestran algunos movimientos y bocetos que Erik Soto creó a raíz de las piezas.

En julio, Erik expondrá al aire libre varias de las obras que ha creado, como parte de un proyecto de teatro La Rendija— Iris Ceballos Alvarado

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