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La constancia es su aliada

El reto Atrévete a Perder ya tiene cuatro finalistas

Bien dice el refrán que “No hay día que no llegue, ni plazo que no se cumpla”. Para los seis competidores que permanecen en la segunda edición del reto Atrévete a Perder, presentado por Abarrotes Dunosusa, esta semana fue decisiva, pues llegó la segunda eliminatoria y dejó en el programa a cuatro finalistas.

Desde la llegada al gimnasio Sport Center de Fátima Alejandra Cedillo Hernández, Bety Mora Delfín, Silena Saab Padrón, Irving Gabriel Castillo Segura, Carlos Espitia Bejarano y José Alberto Galindo Triay, el nerviosismo estuvo presente y aumentó conforme se realizaron los preparativos para la ceremonia del pesaje.

Aún se mantenían en sus mentes y corazones los recuerdos de sus compañeros Treicy Elizabeth López Alcocer y José Antonio Paredes Balam, quienes fueron los primeros en dejar el Reto, al ser los que menos peso perdieron en la primera parte del programa, pero que con la convivencia diaria se creó un fuerte lazo de amistad.

Uno a uno subieron a la báscula digital, mientras los entrenadores registraban el peso y la masa corporal ante la expectación de sus compañeros que los motivaban con aplausos.

Bety Mora Delfín y Carlos Espitia Bejarano fueron esta vez los postulados para abandonar la competencia al ser quienes menos peso perdieron en este reto de nueve semanas en el que entraron ocho participantes con su mejor esfuerzo para convertirse uno de ellos en el mayor perdedor de peso y tallas.

Bety Mora, ama de casa, entró con 101.5 kilos y salió eliminada con 94.4

“La constancia me ha permitido bajar de peso, tener a mi familia cerca, verme sana y sentirme mejor. Ya tenía problemas de la cadera y para caminar, si no bajaba de peso me tenían que operar, y aunque ya estoy eliminada, voy a continuar, pues estoy motivada.

“Desde mi segundo embarazo estoy tratando de bajar y eso que mi hija ya tiene 18 años. No lo logro por no continuar, por no haber tenido la motivación que tengo aquí, con personas que me dicen que sí puedo. Convivir con ellas me dio mucho ánimo, nos apoyamos”.

“Ahora trato de evitar la comida yucateca que me encanta, pero sé que no puedo comerla. Subir de peso fue causa de muchas cosas, de todas diría yo: El refresco, el pan, no cuidar mis porciones, comer a cada rato, comer por estrés o por estar contenta o por estar enojada.

Cuando escuché en la radio lo del Reto, no lo pensé mucho y yo misma lo decidí, había esperado mucho tiempo por una oportunidad así y esto era lo que necesitaba, tan sólo un aliciente para empezar y continuar.

“Me estanque un poco ahora, pero eso no me va a detener, estoy segura”.

Carlos Espitia Bejarano, estudiante de Derecho, entro con 101.8 kilos y salió con 93.5. “Ya bajé ocho kilos. Para mí lo más difícil ha sido no desanimarme, todo esto es psicológico, hay que entender que no porque estás triste vas a romper la dieta.

No ha sido fácil, no es que llegues a una lipo y te quiten la grasa. Aquí lo estás bajando, lo estás sufriendo, lo sientes en tus brazos, pecho, espalda, y no importa si te duele, al día siguiente tienes que seguir haciendo ejercicio para continuar.

No es que digas me duele y ya no voy, sino: ¡Yo sé que puedo bajar más y lo voy a hacer!”

Dejé las tortas, los tacos, panuchos, salbutes. Cambié la cochinita de los domingos por pechuga de pollo y ensaladas, dejé muchas cosas para tener una vida más saludable.

Yo le atribuyo mi sobrepeso a la comida, mientras más grasosa, más rica e iba a las hamburguesas, los hot dogs, y además dejé de hacer ejercicio por muchos años.

Mi recomendación es que hagan dieta, que se avienten, que ya no lo estén pensando, no van a perder nada, al contrario van a ganar mucho en salud”.

Silena Saab Padrón, maestra de preescolar, entró con76 kilos y ahora pesa 70. “Fue algo muy raro, no me lo esperaba (pasar a la siguiente ronda). Pensé que iba a ser de las que iban a pasar a esperar que digan si o no, entonces no me esperaba quedarme”, reconoció.

“El haber pasado a la siguiente ronda no lo atribuyo a nada, simplemente es un porcentaje que nos están poniendo, entonces yo creo que fue el porcentaje que he bajado, a comparación con mi peso al principio, yo creo que fue más eso.

Desde siempre he tratado de bajar y de cuatro años a la fecha, practicaba el típico “inicio lunes y luego el martes la terminaba”, entonces ya no tenía una constancia, ni motivación para hacer ejercicio y eso hacía que subiera más. Ahora el Reto me está dando pautas para que yo inicie de nuevo esa vida que necesito seguir.

En mi vida diaria no he dejado de hacer nada, al contrario, sigo haciendo las mismas cosas que hago, pero mejor todavía porque las hago con más ánimo, estoy más activa, pero aun así, tengo mis lapsus donde necesito relajarme, pero lo importante es que no he dejado de hacer ejercicio.

Lo que sigue es echarle todas las ganas a todos esos kilos que tengo de más, para ya perderlos y poder ganar. MI meta es bajar 15 kilos como máximo, entonces tengo estas dos semanas que vienen para perder mínimo 5 más.

El consejo que yo les puedo dar a quienes están pensando bajar, es que no dejen para mañana lo que pueden hacer hoy, porque siempre dices, “mañana lo empiezo, hoy como y mañana lo empiezo”, nunca se puede, mejor has el ejercicio de una vez, inicia con poco y vas subiendo tu intensidad hasta que logres un desempeño grande”.

José Alberto Galindo Triay, comerciante, entró con 113.6 kilos y ahora tiene 103.9. “Pensé que era yo el que se iba a ir, incluso lo comenté a mis compañeros, y lo pensaba por muchas razones: La semana pasada no estuve en el país, salí y no tuve la oportunidad de hacer ejercicio, sin embargo, conservé mi alimentación y la verdad pensaba que Carlos se quedaría.

Me da gusto, por un lado, por otro me da tristeza, tengo sentimientos encontrados porque tengo un gran aprecio a Carlos, es una persona que se ha esforzado a mil como todos, nadie merecería salir, honestamente, pero tiene que haber, siempre va a haber uno que tenga que dejar la actividad, el concurso.

No me siento con el ánimo de festejar porque ya hay una hermandad a final de cuentas, he compartido mucho con Carlos, con Sila, con Betty, con Fátima, con todos y si se llega uno a encariñar y ya se vuelven compañeros de todos los días, de venir a hacer ejercicio, de motivarnos, es duro vivir una eliminatoria y hoy si me pegó.

Esto no acaba aquí en el Reto, es una condición, una forma de vida, un compromiso de seguir, toda mi vida fui deportista, después deje de hacer mucho tiempo ejercicio por mi trabajo, pero no hay justificación, siempre habrá espacio para la salud, y me llevo más que nada esta magnífica oportunidad y esta experiencia que estoy viviendo.

Un ejemplo muy claro era querer de cómo cambian las cosas es el amarre de los zapatos, no me podía agachar sin sostener la respiración, hoy ya lo puedo hacer, roncaba y hoy ya no ronco, tenía reflujo, casi se me iba el reflujo a los pulmones, en la madrugada y me paraba con un exceso de tos terrible, todo eso desapareció desde la primera semana que empezamos”.

Fátima Alejandra Cedillo Hernández, estudiante, entró con 108.1 kilogramos y ahora pesa 97.2. “Me siento bien conmigo misma, mi mentalidad es la que ha tenido un cambio, pues pasé de tener pensamientos tan negativos, tan deprimentes a empezar a conocerme a saber que realmente puedo hacer más cosas y que todo lo que necesitas está dentro de ti. Físicamente ahora me siento más ágil, me siento como viva”.— Luis Iván Alpuche Escalante

 

De un vistazo

Último finalista

Irving Gabriel Castillo Segura, administrativo en la Universidad Tecnológica Metropolitana, entró con 126.9 kilogramos. Ahora pesa 111.1.

Recomendación

Para Irving La fórmula es sencilla: seguir las instrucciones de los que saben, aplicar lo que me digan y echarle ganas. Cumplir con los objetivos.

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