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La depresión, asunto grave

La salud mental debe ser prioridad tras la pandemia

Hay un estigma sobre los trastornos mentales y del comportamiento como la depresión y la ansiedad, lo que hace que quienes padecen estas enfermedades no acudan pronto a tratamiento, lo que puede agravar la situación del paciente con cuadros depresivos severos y llegar a la ideación suicida o al intento de suicidio.

En Yucatán y en México, según la Encuesta Nacional de Salud, se considera que 9.1 de cada 100 personas sufrirá un episodio depresivo mayor en algún momento de su vida, es decir, una de cada 10 personas.

Aunque no se tiene un reporte puntual, se sabe que a nivel mundial incrementaron los casos de depresión y ansiedad en los últimos meses debido a la pandemia, que trajo consigo el confinamiento, las pérdidas de seres queridos y la crisis económica.

Así lo manifiesta el doctor Arsenio Rosado Franco, psiquiatra y director del Instituto de Salud Mental de los Servicios de Salud en Yucatán, quien en el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión que se conmemora hoy, brinda un panorama de este padecimiento y cómo afecta a los yucatecos.

Señala que la depresión se puede dividir en aspectos como el episodio depresivo mayor y el cuadro depresivo más severo y grave.

Depresión mayor

Se considera depresión mayor cuando la persona lleva más de dos semanas con bajo humor: está triste, se siente insatisfecha, tiene insomnio y hay pérdida de memoria, concentración y apetito, entre otros síntomas.

Rosado Franco indica que muchas personas piensan que la depresión es un trastorno del estado de ánimo, pero no es así, es un trastorno mental complejo que afecta el pensamiento.

Detalla que quien la padece tiene una visión negativa de sí mismo, del futuro, del presente y de los demás, todo lo ve negro, y en los casos graves hay un pensamiento de desesperanza, de que no se puede salir adelante.

Es en la tercera y cuarta década de la vida, y en los adultos mayores, a partir de los 60 años, cuando la depresión suele presentarse en mayor porcentaje.

El especialista puntualiza que cuando se perciben síntomas de depresión en jóvenes de 20 años, hay que tener más cuidado, pues puede tratarse de trastorno bipolar, el cual transita entre episodios de depresión y euforia, y afecta a una de cada 100 personas.

En cuanto al tratamiento de la depresión, Rosado Franco apunta que cuando se trata de un cuadro leve o moderado, el manejo es con psicoterapia o farmacoterapia.

“Se tiene evidencia de que la psicoterapia cognitiva conductual ayuda en la recuperación del paciente, al igual que otros tipos de psicoterapia que se emplean”, expresa el especialista.

Cuadro severo

Cuando se trata de un cuadro severo y hay componentes biológicos como insomnio, cambios en los ritmos circadianos y pérdida de peso, entre otros, se requiere usar fármacos antidepresivos, que en un plazo de dos a cuatro semanas ayudarán a la remisión del cuadro, pero se deben seguir tomando durante seis meses, para evitar recaídas.

Explica que hay pacientes que dejan la medicación cuando se sienten bien, lo que implica un riesgo de recaída del 50% en tres meses, por lo que es importante completar el tratamiento.

El doctor Arsenio Rosado considera que esta falta de apego al tratamiento se debe al estigma que hay sobre el uso de medicamentos antidepresivos, pues el paciente no quiere tener una adicción a estos, cuando en realidad los fármacos antidepresivos no crean dependencia como otros de tipo relajante.

Cuando se cumple de manera adecuada con el tratamiento, destaca, hay una buena respuesta, y si se completa con la terapia, hay menos riesgo de recaída, pues se aprende a enfrentar mejor las situaciones que se viven, el estrés, las emociones y los pensamientos.

Precisa que cuando se padece una depresión mayor y no se atiende, se puede volver crónica en el 10% de los casos.

Suicidio

Si no se trata la depresión, puede acarrear consecuencias más graves como la ideación suicida y el intento de suicidio, pero por desgracia muchos pacientes no acuden a tratamiento pronto por el estigma de la enfermedad y de recibir atención de psicólogos y psiquiatras.

Rosado Franco apunta que el suicidio es multifactorial, no solo tiene que ver con la salud mental sino con otras cosas, pues el intento o la ideación suicida puede presentarse con o sin un cuadro depresivo.

Propiciado por crisis

El intento suicida puede aparecer tras una crisis familiar, médica o emocional, luego de la ruptura con la pareja, al enfrentar una crisis de identidad, y también se relaciona la idea suicida con si vive o no violencia y con el consumo de alcohol, que es un factor de riesgo de suicido.

Más del 70% de personas que intentaron suicidarse o lo hicieron muestran alcohol en sangre.

El director del Instituto de Salud Mental de los Servicios de Salud en Yucatán enfatiza que en el Estado se trabaja en la capacitación del personal médico de primer contacto, para que puedan detectar y tratar la depresión mayor.

Durante 2020 trabajaron con el Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental (Mhgap por sus siglas en inglés), que recomienda la OMS, a fin de hacer la detección oportuna de depresión, ansiedad, ideas suicidas, consumo de alcohol y drogas, y demencia en los adultos mayores.

Se preparó a los capacitadores que durante este año capacitarán a su vez al 50% de personal médico y sanitario del Estado, y en 2022 continuarán esta tarea para cubrir el 100%. Todo ello a fin de responder a las necesidades de la población en cuanto a la atención a los trastornos mentales y las adicciones.

Atención local

Aunado a esta importante estrategia, indica que en el Estado hay varios centros de atención a los que se puede acudir para recibir diagnóstico y orientación psiquiátrica y psicológica, como los dos Centros Integrales de Salud Mental: uno en la colonia Bojórquez en Mérida y el otro en Valladolid.

También se cuenta con especialistas para tratar los citados padecimientos en los centros de salud de Mérida (en el centro y la colonia Santa Rosa), en Valladolid y Tizimín, y hay psicólogos en los 53 centros salud.

De igual manera se ofrece consulta externa en el Hospital Psiquiátrico; y los Centros de Atención Primaria en Adicciones se están reconvirtiendo para tratar los padecimientos relacionados con la salud mental.

Estos son seis, tres están en Mérida (en las colonias Bojórquez, Mayapán y Dzununcán) y los otros tres en Tizimín, Ticul y Valladolid.

En los Centros Integrales y en los de adicciones que se están reconvirtiendo, la atención es gratuita.

Aunado a ello tiene a disposición el número telefónico 800-108-8000, donde puedes recibir de manera gratuita orientación y apoyo emocional, y en el que se les puede referir a un médico especialista si lo requieren.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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