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La fiesta en honor a la Virgen, sin aglomeraciones

El gremio de la Juventud Radiante carga a San Juan Diego en la fiesta de la Virgen de Guadalupe

Cuida a la feligresía

La fiesta más grande de Acanceh, que desde hace décadas se realiza en honor de la Virgen de Guadalupe y atrae a miles de personas, tendrá varias modificaciones este 2020 debido a la pandemia de Covid-19.

La celebración, que por tradición comienza el último sábado de octubre con la bajada de la Virgen y la entrada del gremio Juventud Radiante, en esta ocasión arrancará el lunes 26 de este mes. Y, contrario a ediciones anteriores, no habrá misa en la explanada, procesión, baile de la cabeza de cochino ni juegos pirotécnicos.

La celebración se limitará únicamente a la misa que oficiará el presbítero Jenaro Rodríguez Colomé solo con 20 personas. Los demás feligreses seguirán la transmisión en vivo en las redes sociales.

Andrés Medina Chalé, integrante del equipo de la parroquia de Nuestra Señora de la Natividad y que este año representó a Cristo en el viacrucis viviente (la otra actividad religiosa multitudinaria del pueblo y que este año fue a puerta cerrada por la pandemia), asegura que la fiesta de la Virgen es de las más esperadas en Acanceh, pues asiste gente de otras comunidades.

La festividad es además una de las más largas: participan 44 gremios que día a día entran a la iglesia con flores, estandartes y pabellones para venerar a la Virgen. Entre los gremios más coloridos están el de Abastecedores que a la par de las actividades religiosas (rosario, misa y mañanitas) organiza un convivio en el mercado.

Otro gremio que suele reunir a mucha gente es el de Ferrocarrileros que entre sus atractivos está una locomotora que se pasea por todo el pueblo. También está el de la Unión de Guadalupanos que tiene delegaciones en otras comunidades; el de Devotos Guadalupanos, con más de 112 años; el de Soldadores, que cada año reparte carne de venado, y el de Niños, que concentra prácticamente a toda la población infantil del municipio.

Y precisamente para evitar concentraciones multitudinarias, la parroquia anunció que todas las celebraciones eucarísticas serán en el interior del templo y con un aforo de 20 personas, terminando la misa se realizará el rosario —que deberá durar máximo 45 minutos— y no habrá ningún tipo de veneración (tocar la imagen o untarle flores).

Para el 12 de diciembre, cuando en la madrugada se acostumbra tocar campanas y reventar voladores y a lo largo del día el arzobispo y el obispo auxiliar ofician sendas misas previo a la procesión en la que participan cientos de personas, solo habrá una misa en la cancha parroquial para 150 personas con el fin de garantizar la sana distancia y siguiendo todos los protocolos de seguridad. La misa la oficiará el párroco y hasta ahora no está prevista la visita de ningún obispo.

Las festividades en honor de la Guadalupana concluirán el 15 de diciembre con la subida de la Virgen a cargo del gremio Acción Católica.— Iván Canul Ek

 

 

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