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La NASA ide ayuda para crear un inodoro

Foto: Megamedia

Ofrece 35 mil dólares a la mejor iniciativa

CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Cuando la NASA envíe a los astronautas de regreso a la Luna, éstos necesitarán un lugar para ir al baño al llegar a la superficie del satélite natural.

A fin de crear el mejor inodoro en todo el sistema solar, la NASA quiere escuchar a todo aquel que tenga ideas sobre la mejor manera de fabricar un baño fácil de usar en el astro.

La NASA anunció el “Lunar Loo Challenge”, una competencia en asociación con HeroX para crear el mejor inodoro con el que estará equipada la futura nave en que viajarán los humanos.

Como parte del programa Artemisa de la NASA, que tiene como objetivo enviar a la primera mujer y al próximo hombre a la Luna para 2024, el módulo de aterrizaje llevará a los astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie del satélite de la Tierra.

Eso significa que el baño a bordo deberá ser versátil: tendrá que trabajar en órbita, donde los astronautas no tendrán peso, y también cuando los astronautas experimenten una sexta parte de la gravedad de la Tierra en la superficie lunar. Y sin mucha gravedad, las cosas pueden ponerse un poco desordenadas.

Después de más de medio siglo de enviar humanos al espacio, la NASA se ha vuelto bastante buena en la construcción de baños espaciales. Pero la agencia quiere “ver fuera de la caja”, especialmente porque la tecnología del baño ha avanzado mucho en la Tierra.

La NASA planea otorgar hasta 35 mil dólares en premios y ofrece que el “trono” ganador sea construido en el módulo de aterrizaje.

Y es que, independientemente de lo que se le ocurra a la NASA y al público, probablemente será mucho mejor de lo que los astronautas del programa Apolo tenían a su disposición, pues la nave espacial no contaba con baños en absoluto.

Para orinar tenían que hacerlo en un tubo de goma que transfería el líquido fuera de la nave espacial o a un contenedor de almacenamiento. Si eso suena mal, “hacer del dos” era peor, pues tenían que usar bolsas de plástico con anillos adhesivos alrededor del borde que se unían a sus espaldas.

“Fue desastroso”, admite el astronauta Michael Interbartolo. “No tenía ningún control de olores. La tripulación lo odiaba. No fue fácil sellar bien la bolsa sin que tu amigo tuviera que ayudar. Y ésa no es la forma en que queremos volver a la Luna más de 50 años después”.

De un vistazo

Perspectivas

“Queríamos ver qué hay ahí fuera y encontrar a esos científicos ciudadanos con diferentes perspectivas”, señala Michael Interbartolo, gerente de proyecto de “Lunar Loo Challenge”.

Sistema

Los astronautas del programa Apolo debían orinar en un tubo de goma que transfería el líquido fuera de la nave espacial.

Felices, pero con cautela