in ,

La promoción continúa

Foto: Megamedia

El fomento a la lectura no se termina con la clausura de la Filey, pues durante todo el año hay actividades de acercamiento a los libros.

Pasado mañana a esta hora ya no habrá Filey a la cual planear ir con los amigos y la familia. Las editoriales, librerías de viejo y tiendas de juegos didácticos habrán retirado sus módulos y el teatro, la danza, la música y la fotografía estarán de vuelta a sus espacios habituales.

Pero la semilla de la lectura estará sembrada. Es el símil al que recurre el director Rodolfo Cobos Argüelles cuando habla del impacto de la feria en el hábito de leer. “La Filey siembra la semilla para que la gente le tome interés a la lectura”; el evento “incita a que la gente lea”.

También lo usa la promotora cultural Celia Pedrero Cerón, quien este año intervino en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán con actividades de la marca Celia Pedrero Producciones Culturales: “La Filey deja una efervescencia por querer leer, saber más por los temas que a uno le interesan. Deja la semillita de leer sobre eso que escuché, el libro que compré, el que no pude comprar…”.

Pero, ¿qué probabilidades tiene esa simiente de crecer afuera de un programa que hace de la literatura una estrella mediática? ¿Es posible mantener viva esa disposición a leer el resto del año? La respuesta corta es sí.

“El fomento a la lectura se hace cotidianamente”, dice Cobos Argüelles. Y “lo más importante es el seno familiar, con los papás y los abuelitos” como facilitadores del acercamiento de los niños a los libros y estimuladores de la imaginación. Desde luego, “la escuela debe contribuir”.

Además, “hay una cantidad muy fuerte de personas que promueven la lectura de manera directa o indirecta”, entre las que están promotores, voluntarios, círculos de lectores y grupos virtuales de profesionales interesados en temas específicos.

Salas de lectura

La Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), que en el marco de la feria realizó el primer encuentro estatal de mediadores de lectura, se ha propuesto reforzar la presencia de salas de lectura en la entidad.

Nadia Pérez Basurto, jefa del Departamento de Fomento Literario y Promoción Editorial de la dependencia, señala que las tareas no se limitarán a Mérida, donde es mayor el número de esos espacios, sino que abarcarán otros municipios, incluso con propuestas para mayahablantes. “La sala de lectura es el lugar idóneo para leer. Es un espacio virtual (puede ser una casa, un hospital, un parque) con un mediador, que es el enlace entre la palabra y el lector”, explica.

“Cuentan con un acervo increíble del Fondo de Cultura Económica, con libros para todas las edades y de acuerdo con el público con el que trabajan”.

“Los mediadores son indispensables para fomentar la lectura en el Estado porque lo hacen de forma voluntaria, lo cual implica un compromiso de ellos mismos por compartir el gusto de leer con alguien más”.

“Vamos a potenciar la difusión de las salas de lectura y la posibilidad de que más personas se unan al programa”, que se está actualizando para hacer más accesible la capacitación a los responsables y la operación de los sitios. Las modificaciones permitirían impulsar la creación de espacios similares en las casas de cultura municipales.

La dependencia apoyará asimismo a las bibliotecas de los municipios en la organización de actividades de fomento a la lectura. “Muchas están en condiciones precarias, pero si sumamos esfuerzos podemos hacer eficientes los recursos con los que contamos”, afirma la funcionaria.

“La Biblioteca Central es un espacio que se ha mantenido en el tiempo y queremos tener una oferta más amplia de actividades de fomento”, agrega.

Fue con ese objetivo que a finales del año pasado surgió el programa “Sábados de cuento”, por el que se promueve la lectura con actividades de diferentes disciplinas. “Acercarse a la lectura no tiene que ser solo por medio del libro, sino que puede ser desde diferentes lenguajes: visual, sonoro…”.

Aunque la Biblioteca Yucatanense está centrada en la conservación del patrimonio histórico, “también desde la Historia se puede fomentar la lectura”, subraya Nadia Pérez, quien precisa que para este espacio se preparan activaciones, talleres y visitas guiadas.

“El fomento a la lectura se da desde diferentes ángulos: la creación, la distribución y el fortalecimiento de la demanda”.

Interés vivo

La sala de lectura de Celia Pedrero ha tenido presencia en la Filey a través de talleres a cargo de la mediadora y de visitas de sus usuarios. “Durante el año procuro recordar eso: vinimos a la Filey, cuál fue tu interés, qué libros compraste, qué autor te llamó la atención…”.

“Ya hay programas bastante sólidos de promoción de la lectura, principalmente el de mediadores de salas de lectura. Nuestro trabajo no tiene mucha difusión, pero se hace en todo el Estado”, enfatiza.

“Hay que quitar la mala fama que nosotros mismos nos hacemos de que no leemos. Sí se lee, la cosa es ¿qué se lee?, ¿qué es lo que los jóvenes están leyendo? Están leyendo a través del celular novelas, cuentos…”.

“Lo que sí habría que remarcar es que hay que ir a las bibliotecas. Eso sí está fallando. Las bibliotecas reciben cada vez menos personas que asisten por el gozo de leer, van porque tienen que hacer tareas”.

Colectivos de autores, como Atorrantes, también llevan al cabo actividades de promoción de la lectura, que incluyen conferencias y presentaciones de libros en escuelas —de secundarias a universidades—, el Centro de Reinserción Social (Cereso) femenil e incluso eventos de institutos políticos.

“Con la revista ‘Ojos de perro azul’ le dimos voz a los nuevos escritores”, recuerda Iván Espadas Sosa, fundador de la agrupación, que tiene cientos de seguidores en Facebook y una veintena de escritores activos. “Uno de los integrantes abrió un bar literario y ahí hicimos homenajes, lecturas y pláticas en general. Le dimos el micrófono a gente que ya escribía pero no se había presentado de manera pública. Hemos apoyado bastante a nuevos escritores”.

“Sí hay entusiasmo” del público por las actividades, apunta Iván, quien matiza que los estudiantes de las escuelas que visitan son una audiencia cautiva. “Cuando las hacemos en foros públicos por lo general vemos las mismas caritas. De vez en cuando vemos gente nueva, pero no es lo común”.

Si algo falta por hacer en este ámbito los Atorrantes “de alguna manera lo hemos estado haciendo: llevar la literatura a lugares donde por lo general no se encuentra, como bares…”.

Participación del lector

¿Y qué hay de los lectores? ¿Se involucran activamente en los trabajos de promoción?

“Los mediadores son esos lectores que quieren promover la lectura”, considera Nadia Pérez. “Sienten un compromiso de comunicar el gusto por leer, fomentar el hábito”.

“Qué mejor sería que a todos los que nos gusta la lectura lo hiciéramos, pero no todos tenemos las habilidades, el tiempo y los recursos; pero hay un grupo de personas que sí”.

A la Biblioteca Central “nos llegan solicitudes de ciudadanos que quieren hacer un taller o presentar un proyecto y el espacio está libre para ellos, estamos abiertos a las propuestas que nos soliciten y, si contamos con los recursos, a apoyarlos”.

“Quien ya se hizo lector se vuelve un promotor en diversos niveles”, puntualiza Celia Pedrero, quien opera en su domicilio una sala de lectura para jóvenes y adultos y próximamente abrirá una infantil en el parque de Jardines del Norte. “La señora que termina una novela y dice que le encantó la está recomendando”.

“Pero hace falta promover más. Es cuando yo digo: ¡vamos a aprovechar las bibliotecas, las salas de lectura, a los mediadores que tenemos nuestras salas y recorremos la ciudad! Necesitamos dar más difusión a lo que se hace”, manifiesta.

“Necesitamos que los papás y los maestros lean, porque de nada sirve que se quejen de que los niños y jóvenes no leen si ellos no están leyendo”.

Mayor alcance

Cobos Argüelles confiesa que a la Filey —“la fiesta donde nos reunimos a festejar las letras”— le gustaría llegar a otros municipios, en especial los de bajos recursos y escasa tecnología. Pero no puede hacerlo sola, sino que requiere la colaboración de otros actores sociales.

“Es donde debemos atacar todos: gobierno, instituciones, asociaciones civiles, Filey, Uady… Nuestro Estado crecería como no tenemos idea, evitaríamos la violencia, los robos, porque la ociosidad mata a la gente”.

“Ya tenemos una fiesta, ahora debemos unirnos todos para salir a los municipios para hacer la labor de fomento real de la lectura”.

Divulga activamente las letras

Comparte el Club Lee-Té su gusto por la literatura

Participantes en las actividades del Club Lee-Té.

Una vez al mes, una veintena de jóvenes se da cita en un café del Centro para charlar del libro que previamente acordó leer. Intercambia opiniones y en ocasiones realiza juegos y lecturas en voz alta, entre otras dinámicas.

Ellos son integrantes del Club Lee-Té, que desde hace cuatro años es punto de encuentro de nuevas generaciones de amantes de la lectura en Mérida y que tiene en las redes sociales a un aliado en el contagio de la afición por los libros.

“Prácticamente todos los que hoy en día somos integrantes del club nos hemos enterado de su existencia por medio de las redes sociales”, en las que difunden los títulos que ya leyeron o planean leer, explica Lol-Be Caballero Arango, una de sus administradoras

Recomendaciones

Desde la trinchera de los lectores “todos de una u otra manera somos promotores, ya que nunca nos cansamos de recomendar nuestras lecturas”. Algunos, dice, lo hacen a través de blogs, páginas de Facebook y canales de YouTube, como es el caso de Lol-Be, presente en diferentes redes sociales con el perfil Tiempo de Lectura.

“El gusto por la lectura es algo que muchas veces nace porque se logra transmitir y la Filey, con sus eventos, es lo que hace: transmite ese interés por las letras. Las veces que he visitado la feria veo a más gente interesada en los libros”, asegura.

Sin embargo, “el resto del año creemos que son muy pocas las actividades que se realizan para promover la lectura en Yucatán”. “Quizás lo más que se logra ampliar es para celebrar el Día Internacional del Libro, el 23 de abril; pero en general fuera de la Filey no sentimos que existan más eventos para incentivar la lectura”.

Para suplir esa carencia Lol-Be sugiere abrir clubes de lectura y bibliotecas en las escuelas. También, ofrecer “pláticas explicando los beneficios de la lectura” y “en general enfocándose al mundo de las letras”.

Como parte de sus actividades, que están abiertas al público en general, el Club Lee-Té ha realizado entrevistas a los escritores Ramón Valdés Elizondo, Mariela Villegas y Alexandro L. Sáenz. Tiene planes de efectuar más eventos literarios.— Valentina Boeta Madera

Selección

En el Club Lee-Té “los libros de los cuales hablamos los elegimos de varias maneras”, ya sea con propuestas libres o como resultado de una consigna, explica la administradora Lol-Be Caballero Arango. “Tratamos que sean lecturas variadas”.

Escritores

El grupo espera tener “la oportunidad de conocer a muchos más” autores que aquéllos a los que ya tuvo oportunidad de entrevistar.

Presentación

En el marco de la Filey, Jaime Alfonso Sandoval presentará el libro “Doce sustos y un perico”, a las 4 de la tarde en el salón “Eduardo Urzaiz”. Los comentarios estarán a cargo del autor y de Lol-Be Caballero.

Cercanos a Colosio siguen en política

Ofrecen sucursales bancarias para todos los municipios