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La Semana de la Moda vuelve a ser presencial

La presentación final de la pasarela de Helen Anthony Ltd en la Semana de la Moda de Londres

LONDRES (EFE).— La Semana de la Moda de Londres abrió ayer sus desfiles con una vuelta parcial a las pasarelas, en las que se reafirma como capital para propuestas mixtas (hombre, mujer y sin género) y destaca el nombre de Vivienne Westwood frente a la ausencia de las grandes marcas.

El programa lleva al cabo su primera edición presencial tras un año y medio de confinamientos. Hasta el próximo martes reunirá a un centenar de firmas que presentarán de forma virtual y presencial sus colecciones primavera-verano 2022.

A pesar de la festiva apertura en un exclusivo club del Soho, el calendario resiente la falta de los buques insignia de la moda británica. Entre ellos, Burberry y Victoria Beckham, dos de las marcas que atraían más público internacional, que todavía afronta estrictas normas de control sanitario para ingresar al Reino Unido.

Aún no se ha confirmado si las ausencias serán definitivas. Por el momento, el espacio que dejan esos nombres supone una oportunidad para creadores como Richard Quinn, Emilia Wickstead, Roksanda, Simone Rochas, Erdem, Nensi Dojaka (recientemente galardonada con el LVMH Prize), la chilena Lupe Gajardo y la española Carlota Barrera.

En la primera jornada, presentó sus creaciones la diseñadora más longeva del panorama actual, Vivienne Westwood, reincorporada al calendario oficial después de dos ediciones fuera.

Con una pasarela digital de menos de un minuto de duración mostró una reducida colección. Entre los modelos destacó Lara Stone con un estilismo que recordó a Madonna en la década de 1980 por la cantidad de perlas.

Escenario

Al ritmo de música electrónica las escenas se sucedieron en el interior de una casa deshabitada e hicieron pensar en un naufragio.

La propuesta de la reina del punk, codirigida por su pareja el austríaco Andreas Kronthaler, revisita los archivos de la firma. La retrospectiva recupera corsés, trajes de raya diplomática, vestidos drapeados, prendas de tartán y tweed, camisetas con mensajes, el sombrero de la montaña de los años 70 y las plataformas de madera con lazadas de los 80.

La colección, llamada “Salvar nuestras almas”, se inspira en icónicas piezas pasadas, sobre todo en las de la primavera-verano 1998 titulada “Atado al mástil”.

Con esta reflexión rescata el pasaje de “La Odisea” en que Ulises solicita voluntariamente ser atado al mástil para escuchar a las sirenas sin poner en riesgo a la embarcación por estar bajo el hechizo del canto.

Westwood, activista comprometida con el medio ambiente, enlaza “Salvar nuestras almas” con el Pacto de Ulises, o la creación de un dispositivo que evite que los sentimientos turben la razón y conduzcan a la perdición.

Moda: Detalles

El Consejo Británico de la Moda diseñó un proyecto para reactivar el sector.

Celebración

Puso en marcha el “plan de celebración en toda la ciudad” con actividades abiertas al público.

Campaña

El proyecto cuenta con la colaboración de tiendas, instituciones culturales, empresas y el ayuntamiento de la ciudad, que lanzó la campaña “Hagamos Londres (Let’s Do London)”.

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