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La señora Amira Ortega celebra un siglo de vida

Sobre estas líneas

Es una amante del mar

Amira Ortega Maldonado, quien es descrita como “una buena madre, una persona entregada a su familia, que gusta de ayudar a los demás”, cumplió 100 años de edad el pasado lunes 22.

Debido a la contingencia sanitaria por el Covid-19, doña Amira debió festejar de una manera diferente de la habitual: en la terraza de su casa vio pasar un desfile de autos desde los cuales sus familiares la felicitaron.

La historia personal de doña Amira se ha desarrollado en su totalidad en Mérida; sin embargo, la dama resalta su amor por el mar, junto al cual pasó el que considera uno de los momentos más felices de su vida: su luna de miel.

Su padre era hacendado. Ella tuvo seis hermanos: José, Dolores, Alfredo, Beatriz, Fernando y Rogerio (quien ya falleció).

Amira pasó su infancia en el barrio de San Juan, donde vivió muchos años.

Contrajo matrimonio con Javier Aranda Medina, con quien tuvo tres hijos: Javier, Carlos y Margarita. Vivieron algunos años en un predio de la calle 59, cerca del Faisán y el Venado, y posteriormente se mudaron a la colonia García Ginerés, donde sus vecinos han mantenido una buena amistad con ella.

La familia atendió una farmacia. El señor Aranda Medina falleció cuando tenía 35 años de edad.

Gustos

Algunas de las cualidades de doña Amira que su familia resalta son el gusto por la repostería, su personalidad dinámica y trabajadora, el deseo de ayudar los demás, el afecto por sus parientes y su devoción al Señor de la Divina Misericordia.

Pasó algunas temporadas de verano en Telchac, en casa de su hermana Dolores, donde sus sobrinos —que la llamaban “Mima”— la ayudaban a hacer postres.

Su familia resalta el gran amor de la centenaria por el mar, tanto que su luna de miel la pasó en Telchac. Ese gusto lo transmitió a sus nietos: ella acostumbraba a despertarse muy temprano para disfrutar del mar y sus ahora nietos también lo hacen.

“Mima” tiene ocho nietos: Karla, Estela, Carlos, Javier, Antonio, Alejandrina, Margarita y Cyntia. Además, tiene siete bisnietos: Claudina, Jorge Carlos, Juan Pablo, David Mauricio, Ignacio, Daniela y Nicolás.

Una de las cosas de las que puede presumir es de buena salud, ya que incluso ahora puede subir escaleras con un poco de supervisión.

Siempre ha comido de forma equilibrada, lo que, de acuerdo con sus hijos, podría ser un factor que le ayuda a conservar la salud.

Sus parientes aseguran que una de las mayores enseñanzas que doña Amira ha dejado a su familia es la de ayudar siempre a los demás.— Ilse Noh Canché

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