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Laboratorio de danza-teatro

Casilda Madrazo

Casilda Madrazo ayuda a encontrar respuestas vitales

Trabajar con Robert Wilson, considerado uno de los directores escénicos más influyentes del mundo, en una versión de Edipo Rey, determinó que Casilda Madrazo dirigiera el laboratorio de danza-teatro “Katachi: la forma presente”.

Casilda, quien se inició como bailaora de flamenco, estaba en un proceso de búsqueda cuando Wilson la convocó para Edipo, y allí se dio cuenta, dadas las exigencias del director, de varios consejos que necesitaba.

Y es que, asegura al Diario, Wilson es de esos directores que no explican nada y uno tiene que intuir qué quiere. “Me tuvo parada media hora en escena y además cubierta, sólo se me veía la cara. Sentada y cubierta como un tótem, y yo me preguntaba ¿qué espera él de mí? Nunca me dijo nada. Y yo cubierta como una roca sin poder hablar, en un escenario de 16,000 personas. Y de allí me empecé a cuestionar un montón de cosas: ¿cómo hacer esto? ¿qué va a salir?”, relata.

Esas preguntas son las que intenta responder, y que otros artistas se respondan, en el laboratorio que impartirá del lunes 17 al martes 25 en la sede A del Teatro de La Rendija.

La artista, quien ya ha impartido este laboratorio en Ciudad de México, explica que katachi es una palabra japonesa que quiere decir “forma”, pero no solo como la forma de algo, sino una forma que tiene sustancia. Y que la forma presente, la otra parte del nombre del laboratorio, tiene que ver con su búsqueda escénica, en cómo estar presente en el escenario o en un acto performativo.

Katachi, dice, es como las respuestas a las preguntas que se había hecho durante una investigación de aproximadamente ocho años: ¿Cómo estar en escena libremente? ¿cuál es mi papel como bailarina? ¿cuál es el papel de las artes escénicas para mí? ¿el papel de la expresividad? y ¿qué tipos de expresividad?

Reconoce que creó el laboratorio un poco para ella misma, pero que al mismo tiempo le dieron ganas de compartirlo para ver si funcionaba en otras personas. “Al final creo que dio buen resultado, pues a la gente que se lo di (en Ciudad de México) sacó cosas interesantes. Al final son herramientas, no una técnica, y por eso cada quien toma esas herramientas como mejor le funcione en su proceso”.

“A lo mejor yo me estaba inventado cosas en mi cabeza que ni siquiera sabía si funcionaban para mí. Uno cuando genera su trabajo es importante ser sincero y autoevaluador de su trabajo, pero al final eres tú, es autorreferencial y al final del día no sabes si está funcionando o no, y entonces, creo que ponerlo en otra persona abre la oportunidad de ver si funciona”.

“Al final (el laboratorio) te permite moverte hacia muchos momentos en el momento, abrir canales que abren posibilidades y soluciones a ciertas situaciones, y algo vital, encontrar la voz propia”.Iván Canul Ek

Informes

El laboratorio, con cupo únicamente para diez personas, durará 40 horas. El costo es de $2,500 por persona. Informes en la página de Facebook de La Rendija.

Desde el interior

Casilda Madrazo precisa que el laboratorio es para poder abrazar cualquier tipo de situación, pero sobre todo desde uno mismo.

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