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Las líneas de Nazca, un misterio

El colibrí es una de las figuras más famosas de las Líneas de Nazca

Punto de vista... viajes

Rafael J. Ramos Vázquez(*)

El hombre y las civilizaciones siempre han querido dejar huella a través del tiempo, con hechos, construcciones o cosas que los haga trascender después de su desaparición. Este es un ejemplo.

En el desierto de Nazca en el departamento de Ica al Sur del Perú, el viajero puede realizar un paseo asombroso por su belleza y misticismo. Sobre un área de aproximadamente 500 kilómetros cuadrados, hay más de 300 dibujos de diferentes tamaños, muchos de ellos enormes, delineados sobre la tierra, los cuales se han conservado intactos a pesar de los muchos años trascurridos desde su elaboración. Este atractivo turístico se denomina Líneas de Nazca. Sobre ellas hay muchas teorías y leyendas que hacen de ese lugar un paseo que el extranjero no debe perderse.

La palabra Nazca proviene del quechua y significa sufrimiento. Nadie sabe con certeza el verdadero origen de las líneas, pero se le atribuye al arqueólogo peruano Toribio Mejía su descubrimiento en 1927, aunque se tenían noticias de ellas desde 1547.

Lo asombroso de esas líneas que alcanzan hasta dos metros de ancho y treinta centímetros de profundidad, es que siendo simples surcos en el suelo forman figuras geométricas, representaciones de humanos, objetos, animales, laberintos, líneas rectas inmensas, pero cada una de las figuras están dibujadas en una sola línea continua.

Para poder admirar la grandiosidad de esa obra es necesario realizar un paseo en avioneta, ya que solamente desde las alturas se puede ver y distinguir las imágenes correctamente.

En un Cessna se puede volar al rededor de las estampas que se desean contemplar y así realizar un recorrido amplio del área. El paseante puede observar en el trayecto el pelicano, la araña, el mono y muchas más, así como largas líneas de dos kilómetros de longitud que asemejan pistas de aterrizaje para naves del espacio, según el guía. Las dos figuras a mi criterio más hermosas son el astronauta y el colibrí. Es difícil poder sobrevolar toda el área, pero lo que se puede contemplar durante la ruta es suficiente para apreciar su magnitud y majestuosidad.

Lo sorprendente y desconcertante de las líneas es que sin ningún cuidado y a pesar del tiempo y las inclemencias naturales han permanecido. Paradójicamente ha sido el hombre que ha destruido parte de ellas, el progreso las desbarata lentamente. ¿Quiénes realizaron las Líneas de Nazca? ¿el hombre o extraterrestres? El misterio está aún muy lejos de ser resuelto. Sin embargo es aconsejable visitarlas, antes que “la civilización” las destruya. Por cierto, a pocos kilómetros de Nazca están los Acueductos de Cantalloc, lugar hermoso y poco conocido por el turista, merece ser visitado.

Abogado y empresario. WhatsApp. 9999-00-00-44

 

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