in

Las oníricas escenas de “El Bosco” en el Museo de El Prado

Tríptico de "El jardín de las delicias" (1505)

Renglones

Margarita Díaz Rubio (*)

Un hombre pinta con su cerebro y no con sus manos. Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564)

Allá, por el año de 1980, en un viaje a Madrid, tuve la oportunidad de que un primo nos llevase al Museo del Prado para que conociésemos la obra del artista llamado El Bosco. A raíz de ello mi admiración a ese pintor no ha menguado y en mis esporádicos viajes a esa ciudad acudo a ese maravilloso museo y regreso a observar esa obra casi incomprensible.

Todo ha cambiado: en el año que conocí al enigmático pintor la sala estaba vacía. Ahora para mi sorpresa es casi imposible observar los cuadros de cerca debido a la multitud que se congrega alrededor de ellos.

Felipe II de España, que fue el rey de España desde el 15 de enero de 1556 hasta su muerte, fue un obsesivo coleccionista de esas oníricas escenas que como se puede ver ahora, con nuevos formatos como podría ser “El jardín de las delicias” que antes se encontraba a la altura de los ojos y ahora le han puesto unos soportes, para que lo observes desde abajo. Antes de la pandemia que tenemos El Bosco recibía 7,000 visitas al día.

“El jardín de las delicias”, su obra principal consta de tres trípticos. En la sala destinada al pintor están “Las tentaciones de San Antonio Abad”, “La extracción de la locura” y “La mesa de los pecados capitales”.

El Bosco nació al norte del ducado de Brabante en los actuales Países Bajos y como puedes ver su pintura está dentro de la tradición de la pintura flamenca. Por alguna razón no fechó ninguno de sus cuadros y son relativamente pocos los que llevan una firma que pueda considerarse no apócrifa.

El historiador Fray José de Sigüenza resumió las razones de esa preferencia en la singularidad y profundidad del pintor, características que lo hacían diferente de cualquier otro, pues según decía: “la diferencia que hay de las pinturas de este hombre a las de los otros, es que los demás procuraron pintar al hombre cual parece por de fuera; este sólo se atrevió a pintarle cuál es adentro”.

*) Presidenta del Patronato Pro Historia Peninsular de Yucatán, A.C.

Un pase de Carr sella la victoria de los Raiders: 33-27

La Serie del Rey: ¡Que no suceda lo de 1971!