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Lizette Abraham crea escenas surrealistas

Esta “bordadora” de la serie premiada de la yucateca Lizette Abraham denuncia poéticamente la escasez del agua de los Altos de Chiapas

Lizette Abraham es una fotógrafa yucateca que se ha abierto paso en este arte desde hace años, obteniendo el primer y segundo lugar en el Festival Internacional de la Imagen (FINI), en 2016 y este año, respectivamente.

Une la fotografía análoga y digital para la creación de sus imágenes, con las que obtuvo los sitios de honor en el festival internacional mencionado organizado por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

La décima edición del FINI se realizó del 23 al 30 de abril pasado, de manera virtual, con el tema El agua.

Lizette Abraham se adjudicó el segundo lugar en la categoría Técnicas Alternativas, con “Tejidos imaginarios”.

El Festival congrega a artistas de diferentes países.

De comunicóloga a artista

Lizette estudió la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en el desaparecido Instituto de Ciencias Sociales de Mérida (Icsmac) y cursó fotografía análoga con Eduardo Arco, en Bellas Artes.

Antes de incursionar en la fotografía Lizette realizaba performances que después trasladó a la fotografía, hasta dar con un estilo personal.

“Yo lo que hago es el estilo surreal, lo onírico, con una reflexión social, mis imágenes son construidas”, dijo.

Lizette elabora sus imágenes en un estudio, va construyendo un imaginario personal en el cual utiliza textiles como la tela o el hilo.

“Mis temas son los que a mí me preocupan, como lo que ha pasado con los 43 estudiantes, la migración, la desaparición de personas, los feminicidios y ahora estoy integrando las mujeres tejedoras en México, especialmente las de los altos de Chiapas; son temas que he estado cambiando pero siempre con esa línea social y con una mirada personal también”.

“No es foto documental, es una foto que se construye, que se boceta, que se planea, que se empieza a edificar poco a poco”.

Detalló que en sus imágenes incluye dos procesos. Primero hace toda la parte análoga, el diseño de personajes, de objetos y paisajes, y después todas esas escenas que va edificando en sus estudios las traslada a la edición digital y es ahí donde las va retocando, puliendo, dejándolas más a su gusto, con colores diferentes, con retoques.

“Dentro de mi proceso creativo es tan importante el proceso análogo como lo digital. Son fotos que ves y dices qué raro, cómo lo hizo o dónde lo sacó. Todas estas imágenes han sido un proceso de hacer escenas, de aprender a hacer objetos, de la iluminación, de construir y trabajar con otras personas, con artistas de danza”.

“Tengo muñecos de alambre los cuales voy utilizando para mis escenas y trabajo mucho con el hilo”.

“El hilo es un trabajo que estoy puliendo porque me está llevando a este proyecto de Tejidos imaginarios que estoy haciendo desde 2018”.

Crítica social

Explicó que este año, como la temática del concurso fue El agua, ella metió como proyecto cuatro imágenes sobre la problemática del agua en los altos de Chiapas, en Chenalho más que nada.

“En los altos de Chiapas, con su arte textil, las mujeres indígenas edifican su cultura, sus tradiciones, refuerzan toda la historia que hay detrás del textil pero la comunidad está pasando un proceso muy difícil de escasez de agua, y pobreza”.

Dijo que una conocida fábrica de refrescos de cola está instalada en los altos de Chiapas, absorbiendo el agua de forma tremenda, porque sabe que Chiapas tiene la mejor calidad de agua en toda la república “y desde hace años ha estado ahí generando en la comunidad diabetes, instalado tienditas cada medio kilómetro, cambiando las costumbres, sin mencionar que para cada refresco se necesitan 4 litros de agua”.

“Es un problema muy grande y a mí me queda muy grande el proyecto porque no lo abordo en toda la extensión, pero sí hablo de que cada vez hay menos agua en estas comunidades indígenas, que tiene el derecho vital a tener agua”.

“Toco el tema, lo rozo en mis fotos, sin embargo el tema principal de las imágenes es el arte textil de Chenalho”, detalló.

La pieza ganadora está conformada por cuatro imágenes, de muchas, de la serie Tejidos imaginarios.

Visibilidad para las artistas

Lizette Abraham comentó que ganar estos concursos es un gran motivador.

“Es un gran motivador que vean mi trabajo, que lo tomen en cuanta y que también el hecho que premien a artistas mujeres es importante actualmente porque siempre hay más hombres premiados que mujeres, y también los jurados siempre hay más hombres que mujeres”.

“Es importante que miren a ver y valoren el trabajo que están haciendo las mujeres artistas, que son muchas”.

Lizette Abraham tiene 16 años dedicada a la fotografía y ha ganado varios premios.

La fotógrafa es originaria de Mérida y avecindada en Ciudad de México desde hace 9 años. Su hermano Josué Abraham también es artista, ha hecho los principales videomapping de la ciudad.

En Ciudad de México tiene su estudio y una pequeña galería en Coyoacán. En Mérida sus fotos están en la galería Lux Perpetua.— Claudia Sierra Medina

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