in

Los “micromachismos” son comunes

ejemplos de micromachismo
La artista Feminista Ilustrada pone ejemplos de micromachismo.

Tan sutiles que algunas mujeres ni se ofenderían

Los llamados “micromachismos” son sutiles formas de discriminación hacia la mujer. La artista Feminista Ilustrada pone ejemplos claros:

Llamar a ellas “señorita” y a ellos “señor”

“Esto, lo que quiere decir, es que necesitamos la compañía de un hombre para ser consideradas señoras”, resalta Feminista Ilustrada.

“Da igual que tengas 50 años, el protocolo es que si no estás casada eres una señorita, como si tuviéramos que cumplir otra mayoría de edad”.

El Diccionario de la Real Academia Española define “señorita” en su cuarta acepción como “tratamiento de cortesía aplicado a la mujer soltera”, y en la quinta lo extiende a “maestras de escuela, profesoras, o también a otras muchas mujeres que desempeñan algún servicio, como secretarias, empleadas de la administración o del comercio”.

Las mujeres pagan menos en los antros

Una práctica común en los locales de ocio nocturno es que las mujeres paguen menos por su entrada que los hombres o que, directamente, entren gratis a las discotecas como una estrategia de reclamo y un falso espejismo de consideración hacia más de la mitad de la población.

“Esto es fácil: piensan en la rentabilidad que puede generar nuestro cuerpo, ganan más dejándonos pasar sin pagar entrada. Nos han convertido en ganado”, denuncia Feminista Ilustrada sobre esta práctica en locales que frecuenta masivamente un público joven.

Besos para ellas

La tradición no escrita dice que, al saludar, a las mujeres hay que darles besos y los hombres pasan el trámite con un apretón de manos, aunque en otros países ese formalismo también está extendido en el género femenino.

“No tenemos por qué estar disponibles para que nos besen, en pocos países se hace esto. Lo lógico y lo más justo es dar la mano a todas las personas por igual”, denuncia Feminista Ilustrada sobre esta costumbre española.

La cuenta, para ellos

Es práctica común que, al pedir la cuenta, se la entreguen a los hombres en lugar de a las mujeres, aunque ella pague.

Feminista Ilustrada resalta que con este gesto al hombre se le identifica como “proveedor”, y a ellas como “mantenidas.”

Indicaciones al volante

“No sé por qué esto me ha pasado muchas veces, ir con el coche y pararme porque hay un hueco, y antes de empezar a maniobrar hay un hombre diciéndome lo que tengo que hacer”, relata Feminista Ilustrada. “Si fuera un hombre no lo harían”.

“Mansplaining”: Hombres que explican cosas

Esa tendencia condescendiente de explicar a las mujeres algo que entienden a la perfección o que saben hacer tiene un nombre: “mansplaining”, en castellano como alternativa en castellano según la Fundéu, “machoexplicación”.

Otro micromachismo es el “manspreading”, alude a la manera de sentarse de algunos hombres, con las piernas abiertas, mientras a las mujeres se las educa en un decoroso cruce de piernas.

Machista refranero

“Más pu… que las gallinas”, “Truchas y mujeres, por la boca se pierden”, “A la mujer, ni muerta la has de creer”, “La mujer y la mentira nacieron el mismo día”, “Mujer al volante, peligro constante”, “Cuanto más prima, más se arrima…”, pone como ejemplo.

El sagrado y vasto refranero español también perpetúa estereotipos y manidas frases hechas que menosprecian a las mujeres, ese porcentaje de la población que, históricamente echado a un lado del devenir de la historia, no ha podido decir “esta boca es mía” ni siquiera en la paremiología.

“Fofisanos” Vs. Gordas

En 2015, se puso de moda el concepto “fofisano”, un nuevo adjetivo que hacía que los hombres con unos kilitos de más se convirtiesen en sexis “fofisanos” sin complejos.

Mientras ellos quedaban eximidos, a ellas la publicidad y la sociedad no les ha dado nunca tregua para exhibirse tal y como son.

Maquillaje y tacones

La báscula no es el único parámetro con el que se miden los cánones de belleza o la formalidad de las mujeres, que deberían maquillarse o ponerse tacones, pero si se ponen minifalda provocan, señala la artista.- EFE

Te puede interesar: Día Internacional de la Mujer: cinco libros para conmemorar

Atenta la Codhey a la respuesta en torno al caso de agresión a reportero

Un 25% de niñas padece abuso, la mayoría en casa