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En peligro de extinción

Frágil especie. Fotografía cedida por la Expedición Homeward Bound que muestra un pingüino de Adelia en la isla Paulet

Los pingüinos Magallanes, con menos hembras

WASHINGTON (EFE).— Un grupo de investigadores alertó de los riesgos que enfrenta la población mundial de pingüinos de Magallanes, incluyendo los problemas que sufren sus ejemplares femeninos a lo largo de la costa suramericana, según un estudio publicado ayer en la revista especializada “Current Biology”.

Cada año, miles de pingüinos de Magallanes, una especie en peligro de extinción, se encuentran varados a lo largo de la costa suramericana, desde el norte de Argentina hasta el sur de Brasil, a 1,000 kilómetros de su área de reproducción en el norte de la Patagonia.

Los investigadores del Instituto de Matemáticas Estadísticas, en Tokio, encontraron que la mayoría de los pingüinos varados son hembras; una situación que se explica porque las pingüinas se aventuran más al Norte que los machos, donde tienen probabilidades de encontrarse con complicaciones.

Entre los riesgos que denuncia el autor principal del estudio, Takashi Yamamoto, se encuentran la contaminación del agua causada por el desarrollo de la industria del petróleo y el transporte marítimo, los peligros asociados con la pesca, la captura incidental y el agotamiento de las especies.

“Nuestros resultados sugieren que la expansión espacial hacia el Norte probablemente aumenta la probabilidad de sufrir estos riesgos, y particularmente en las hembras”, manifestó Yamamoto.

Para llegar a esta conclusión, el equipo japonés registró el comportamiento migratorio y de buceo de 14 pingüinos de Magallanes (ocho machos y seis hembras) durante el período de no reproducción en 2017 utilizando geolocalizadores.

Los pingüinos de Magallanes, que terminaron de reproducirse a finales de febrero, comenzaron su migración hasta abril, volviendo a los criaderos en septiembre y octubre.

Durante el período de migración, los datos de seguimiento mostraron que las hembras alcanzaron más áreas del Norte que los machos y no se sumergieron tan profundamente bajo el agua, entre otras observaciones.

Los investigadores sugieren que estas diferencias de comportamiento podrían estar relacionadas con la competencia por los recursos alimenticios u otros factores relacionados con las diferencias en el tamaño.

“Este descubrimiento resalta la necesidad de obtener una mejor comprensión de las utilizaciones espaciales a largo plazo de las especies a lo largo de su ciclo anual, incluidas las diferencias dentro de una población, para facilitar prácticas de conservación dinámicas y adaptativas”, señaló Yamamoto.

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