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Marejada Covid-19 en Semana Santa

Por Yeusví Maley Flores Cazola (*)

El tópico recurrente entre nuestra sociedad, si bien permanece girando en torno al Covid-19, ha desviado su rumbo marcadamente y mantiene como objetivo la aplicación de las vacunas.

Ya no hablamos de una primera o segunda oleada, hoy somos testigos de marejadas de yucatecos que conforman caravanas en busca de la añorada vacuna.

Zonas rurales e inclusive estados vecinos se han atiborrado de meridanos que no conciben que la capital de Yucatán aún permanezca en espera de dicho beneficio y que dejan a un lado la proveniencia de la vacuna que persiguen, con el único objetivo en mente: conseguir la protección que les corresponde pero que aún no colocan a su alcance.

Igualmente, impávido observa el gremio médico de todo el país, una distribución de vacunas que los ha delegado en repetidas ocasiones. Redes sociales y medios de comunicación se plagan de titulares que anuncian las manifestaciones pacíficas de un grupo que solicita su derecho y cuya petición es tergiversada como una exigencia poco fundamentada que los ha mantenido hasta el día de hoy desprotegidos.

La creciente desesperación ante este panorama suscitó el despliegue masivo de mexicanos a Estados Unidos. Ha sido tanto el movimiento que hoy podemos encontrar paquetes de viajes a diversos destinos que ofertan la vacunación dentro de los mismos. El famoso “all inclusive” se transformó de un concepto de relajación y vacacional a una oferta de protección sanitaria ante un estado de emergencia.

Sería poco justo juzgar estas estrategias de mercadotecnia cuando la pandemia destrozó la economía global y cuando las estrategias de vacunación se perciben como poco equitativas, confluyendo lo anterior en una suma de factores que hoy permiten el ingreso de un activo sanitario al mercado del turismo.

Una preocupación real se apodera de una servidora al comprender que este escenario es la antesala del período vacacional de Semana Santa; un año más que transcurrirá en circunstancias que antes me atrevería a denominar atípicas y que al escribir tristemente recuerdo que solo constituyen nuestra nueva normalidad.

El hastío, el cansancio, la desesperación del distanciamiento, la forzosa necesidad de la reactivación económica y la inherente cualidad de socialización del ser humano, nuevamente ponen a prueba la valía y la fragilidad de la existencia humana.

Con indicadores en ascenso y un semáforo estatal que permanece en color naranja, no nos queda más que seguir cuidándonos, buscar espacios de esparcimiento que no vulneren nuestra salud y que nos permitan crear una realidad alterna, donde las comidas familiares sigan siendo multitudinarias gracias a la maravilla de la tecnología y donde nuestra tranquilidad mental se edifique, en la plenitud de nuestro cuidado personal.

*Facebook, YouTube, Instagram y Twitter @DraYeusviFlores drayeusviflores@gmail.com Página web:  www.drayeus.com

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