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Más Patrimonios de la Unesco, uno está en Tlaxcala

Feligreses oran en la Catedral Nuestra Señora de la Asunción

Con rastros de la evangelización y la colonización de los territorios de la Nueva España, el Conjunto Conventual Franciscano el Monasterio y Catedral Nuestra Señora de la Asunción de Tlaxcala, logró su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. Ayer también fueron aprobadas las candidaturas de Brasil, Perú, Uruguay y Chile.

El organismo cultural votó a favor de la inclusión en el Patrimonio Mundial del conjunto franciscano, en una extensión de la inscripción de los primeros monasterios del siglo XVI en las laderas del Popocatépetl, agregados al listado en 1994.

Tras 27 años de pugna, se logró resaltar la grandeza de este espacio que conserva alto grado de autenticidad en diseño y materiales de construcción, así como en los elementos decorativos, conservados y protegidos por normativas jurídicas nacionales, estatales y municipales.

Este bien patrimonial cuenta con ornamentos arquitectónicos únicos y su actividad constructiva se inició entre 1525 y 1527. Se distingue por su arquitectura y precisamente se considera un modelo arquitectónico adoptado por los primeros misioneros que fueron los franciscanos, dominicos y agustinos, por lo que muestra una fusión y síntesis de elementos heterogéneos.

Para el párroco de la Catedral de Tlaxcala, presbítero Francisco Rodríguez Lara, el inmueble representa “la cuna de la evangelización” en la Nueva España porque cuando llegó Hernán Cortés encontró estructurada la parte de gobierno.

“Además, halló el primer púlpito con la inscripción del primer anuncio del Evangelio, de igual manera se ubica la primera pila bautismal de los primeros cristianos que recibieron el bautismo y sigue siendo utilizada para este sacramento de fe”, explicó.

El religioso dijo sentirse “muy emocionado”, porque la inscripción de la Unesco “ha ayudado a redescubrir la grandeza de este tesoro, histórico, artístico y de la fe que tenemos en Tlaxcala”.

También contó que seguirán promoviendo que el sitio “sea un lugar destacado, donde muchos encuentren un espacio de silencio para la oración, para encontrarse con Dios”.

Agregados a la Lista

Las otras candidaturas aprobadas ayer por la Unesco fueron de Brasil, Perú, Uruguay y Chile.

Las tres primeras estaban pendientes desde 2020, cuando la Unesco se vio forzada a cancelar su cita anual por las condiciones sanitarias mundiales derivadas de la pandemia de Covid-19, mientras que las de Chile y México fueron presentadas este año.

Las propuestas aprobadas fueron: el jardín tropical Sitio Roberto Burle Marx (Brasil), el observatorio solar de Chankillo (Perú), la iglesia de Estación Atlántida (Uruguay) y los sitios de la cultura Chinchorro (Chile).

Perú presentó el complejo arqueológico de Chankillo, donde según los investigadores se llevaron al cabo observaciones astronómicas directas entre los años 500 y 200 antes de Cristo, siguiendo el movimiento anual del Sol para regular festividades religiosas y otros eventos estacionales.

Situado cerca de la costa, a unos 365 kilómetros al norte de Lima, el observatorio se distribuye en tres sectores que cubren unos cuatro kilómetros cuadrados en los que hay 13 torres, un templo circular y una plaza, construidos con tierra y barro.

De él, las autoridades del país andino destacan que es "único a nivel mundial" debido a que, a diferencia de otros antiguos observatorios, Chankillo abarcaba la totalidad del ciclo solar anual.

Todavía más antigua es la propuesta chilena, centrada en los asentamientos y la momificación artificial de la cultura Chinchorro en los bordes costeros de las regiones de Arica y Parinacota, en el norte del país.

Los grupos Chinchorro eran originariamente cazadores que, hacia el año 7,000 antes de Cristo, se asentaron en la costa tras los cambios climáticos derivados de las últimas glaciaciones.

De acuerdo a las autoridades chilenas, la cultura Chinchorro desarrolló la momificación 3,000 años antes que en Egipto, con un proceso que pasaba por descuerar el cuerpo, extraer los órganos, secarlo con brasas y rellenarlo con tierra, lana, plumas, plantas o arcilla.

Más adelante, el proceso se simplificó, cubriendo el cuerpo con una capa de arena y material orgánico y, posteriormente, solamente con una máscara facial.

Las candidaturas de Uruguay y Brasil son mucho más actuales, datando ambas del siglo XX.

La iglesia de Estación Atlántida —municipio situado en el departamento de Canelones, en la costa sur de Uruguay— fue construida entre 1958 y 1960 por el ingeniero Eladio Dieste (1917-2000).

Dieste, mundialmente conocido por desarrollar el sistema de “cerámica armada” y las bóvedas de doble curvatura, aseguró que la iglesia de Atlántida fue una obra que le “cambió la vida”.

Compartida por el Obispado de Canelones y la Congregación de Hermanas Rosarinas, la iglesia es un ejemplo de la obra de Dieste por la optimización de recursos y destaca por el uso del ladrillo visto.

Por su parte, el Sitio Roberto Burle Marx es, según el Ministerio de Turismo de Brasil, “el legado del paisajista que creó el concepto del jardín tropical moderno”. Situado en la zona oeste de Río de Janeiro, cubre cerca de 407,000 metros cuadrados de área forestal y cuenta con una colección de más de 3,500 especies de plantas tropicales y subtropicales.

Aparte de jardines y viveros, también hay seis lagos y siete edificios en el recinto, que recibe unos 30,000 visitantes anuales y en el que residió el propio paisajista (1909-1994) entre 1973 hasta su fallecimiento.— EFE

Patrimonio Mundial Más detalles

Ayer se dieron a conocer las candidaturas aprobadas por el Comité de la Unesco.

Análisis de candidaturas

En el encuentro de la Unesco, del 16 al 31 de julio, se analizan las candidaturas de inscripción a la lista de Patrimonio Mundial, tanto las correspondientes al año 2021 como aquellas que no pudieron estudiarse en 2020.

Solo una propuesta

La propuesta del monumento histórico en Tlaxcala, fue la única que presentó México esta vez.

Patrimonios de los países

Las decisiones suponen que México tenga ahora 36 entradas en la Lista del Patrimonio Mundial; Brasil, 23; Perú, 13; Chile, siete, y Uruguay, tres.

Europa, Asia y África

En la sesión de ayer se aprobaron otras nueve candidaturas a Patrimonio Mundial. Estas fueron la ciudad harapea de Dholavira (India), los paisajes culturales de Hawraman-Uramanat (Irán), los sitios prehistóricos Jomon (Japón), el paisaje minero de Rosia Montana (Rumanía), la ciudad de “tolerancia y hospitalidad urbana” de As-Salt (Jordania), las mezquitas de estilo sudanés (Costa de Marfil), Niza (Francia), las fronteras del Imperio Romano entre Alemania y Holanda, y los sitios judíos de Spire, Worms y Maguncia (Alemania).

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