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Mérida en el tiempo

José Manuel Civeira García

Una muestra es un vistazo de la ciudad, ayer y hoy

Al poco tiempo de volver de Ciudad de México, en la década de los 70’s aproximadamente, Manuel Lizama Salazar se dispuso a hacer una colección sobre Mérida. Con sus pinturas, pinceles, lienzos y caballete recorrió —casi siempre al mediodía— rincones emblemáticos de la ciudad.

La colección fue donada al Ayuntamiento y de allí repartida en oficinas de varios funcionarios, incluso hubo una que se envió a la reserva ecológica de Cuxtal, hasta que muchos años después el fotógrafo Javier Corona Baeza recibió la encomienda de rescatar las obras.

“La primera vez que vi esos cuadros me llamó la atención de cómo él vio la ciudad antes”, recuerda Corona, quien en ese momento se planteó fotografiar esos mismos lugares, en los mismos ángulos, y comparar qué tanto había cambiado o se había mantenido un lugar.

El proyecto concretó el año pasado, cuando Javier —con cámara al hombro— recorrió esos mismos lugares para sacar las fotos y posteriormente con ayuda de un software mezcló las fotografías con las imágenes de los lienzos dando como resultado un nuevo cuadro en la que la foto y la pintura encajan sin ningún problema.

Los cuadros, veinte en total, conforman la muestra “Mérida de ayer, Mérida de hoy”, que son la Pieza del Mes del Museo de la Ciudad (antes Correos), donde por cierto también se encuentran (en otra sala) los óleos originales del maestro Lizama.

“Estos cuadros se prestan para que vayamos recordando cómo eran esos lugares, qué movimiento había. En aquel tiempo era muy tranquilo, uno podía caminar con tranquilidad no cómo ahora en que tiene uno que cuidarse de los automóviles”, señala Lizama Salazar.

También se dice contento de que Javier Corona se tome el trabajo de actualizar los paisajes y que muestra cómo es la ciudad ahora, ya que, en algunos de sus óleos se aprecian edificios que hoy no existen, o las veletas que abundaban en el Centro de la ciudad.

El maestro recuerda que siempre le han gustado los detalles de la ciudad y plasmar sus rincones, su gente y sus edificios porque “yo quiero mucho a Mérida”.

Javier Corona reconoce que hacer el trabajo fue todo un reto sobre todo porque había que descubrir los detalles para que la foto coincida con las fotografías. “Hay ciertos lugares que vemos que no han cambiado, pero hay otros que sí”.

José Manuel Civeira García, jefe de museos del Ayuntamiento, señala que con los cuadros en exhibición es interesante ver cómo “impacta el tiempo en algunos lugares como lluvia y en otros como tormenta”.

También destacó la importancia de que los creadores jóvenes se inspiren de artistas con trayectoria.— JORGE IVÁN CANUL EK

 

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