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Nuevo reto de Carlos May, un misionero yucateco en Los Ángeles

El sacerdote Carlos May celebrará 30 años de ministerio el próximo 21 de julio.

Oportunidad de valorar al otro

MÉRIDA.- La crisis de salud que estamos viviendo desde casa, a la distancia del trabajo, amigos y familiares, puede ser una gran oportunidad para valorar la presencia física del otro, redescubrir la necesidad de estar juntos como familia, como sociedad, comenta desde Los Ángeles, California, el sacerdote yucateco Carlos Domingo May Correa.

“Extrañamos darnos un abrazo cálido, hace al menos tres meses que no podemos hacerlo, ni siquiera un apretón de manos, una palmada”, reflexiona en una plática con el Diario. Y exhorta a encontrar nuevas formas de alimentar la amistad, a que seamos creativos en la relación con la familia en casa y con los amigos y familiares fuera de ella. Que la rutina no nos gane.

“O aprendemos a dialogar constructivamente o nos podemos pasar este tiempo  soportando a los demás  sin aprovechar la oportunidad de una convivencia positiva”.

Llega a una nueva parroquia

A punto de una edad en que muchos estarían pensando ya en el retiro laboral, cumple 60 años el próximo 21 de agosto, este misionero de Guadalupe llegará este martes 30 como vicario a la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en esa ciudad californiana.

En diciembre pasado, los Misioneros de Guadalupe lo enviaron a trabajar a la parroquia de Santa Marta, también en Los Ángeles, por lo que se despidió de Mérida, donde casi un año colaboró en el plan pastoral y de promoción vocacional que tienen en esta ciudad. En la casa local, cerca del remate de Paseo Montejo, permanecen los padres Martín Cisneros Carbonero, superior, y Roberto Figueroa Gómez.

Parroquia de Santa Marta ubicada en Los Ángeles.

La parroquia de La Lupita, como se le conoce, pertenece a la Arquidiócesis de Los Ángeles y está en la ciudad El Monte, dentro del condado angelino.

Parroquia de Santa Marta ubicada en Los Ángeles.

Comunidad de yucatecos

Según nos cuenta el padre Carlos, es una comunidad muy grande integrada en un 90% por latinos, la mayoría mexicanos, entre ellos buen número de yucatecos.

“Estarás muy contento, hay mucho yucateco en la parroquia y son buenas gentes”, le dijo para alentarlo el párroco de La Lupita, el peruano Héctor Rodríguez, cuando lo fue a saludar hace unos días.

La parroquia de advocación mariana tiene un templo en el que alcanzan 1,200 personas sentadas, hay 8 misas los domingos y tres los otros días de la semana, ahí se reanudaron el 3 de junio pasado aunque limitadas a 100 personas en cada celebración. Funcionan unos 40 grupos de diferentes apostolados que realizan intenso trabajo, ahora en situación especial por la pandemia.

Mensaje de esperanza

El sacerdote Carlos May durante una transmisión en vivo.

El padre Carlos considera que el principal reto a que se enfrenta al llegar a una comunidad muy diferente de las otras donde ha trabajado en África es tratar de entender la realidad de sus feligreses, sus necesidades y después de leer las circunstancias que viven predicar el evangelio de Jesús de una manera realista. Se propone no olvidar que tiene que seguir siendo misionero y enviar un mensaje que aliente la esperanza.

El sacerdote, que celebrará 30 años de ministerio el próximo 21 de julio, nos cuenta en una videoentrevista que usted puede ver y escuchar en nuestro canal de Youtube, dos experiencias de las muchas que ha vivido y que marcaron su ministerio de una manera significativa. — Luis Alberto González Uribe

Originario de Valladolid

El padre May es originario de Valladolid, Yucatán, y está a punto de cumplir 30 años como sacerdote. Recibió el orden sacerdotal el 21 de julio de 1990 de manos de don Manuel Castro Ruiz, entonces arzobispo de Yucatán.

Misiones en África

En estos 30 años de ministerio,  ha trabajado al menos 22, en dos  etapas, en  misiones de Kenia, Africa.

Formador en Misioneros de Guadalupe

En medio de esos 22 años, dedicó 6 a ser formador en el Instituto de los Misioneros de Guadalupe.

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